miércoles, diciembre 24, 2014

Mis libros: descargables y en papel

I. Mis libros descargables gratis :) 

http://laurigarcialuciernaga.blogspot.mx/2014/07/mis-libros-descargables-en-pdf.html

II. Ventas en papel

En México:

Editorial Praxis (Del mar es el ahogo):
Dr Vértiz 185, interior 000, colonia Doctores
Delegación Cuauhtémoc
C.P. 06720
México D.F.

Chamizal, 40, Fraccionamiento Insurgentes, col. Chamilpa, c.p. 62210, Cuernavaca, Morelos. telefax 017773728163
carloslopez@editorialpraxis.com

Editorial Literal (El tiempo es un texto indescifrable)
Avenida Universidad Número 1915, entrada C, interior 205. Colonia Oxtopulco Universidad C.P. 04318 Cerca del metro Miguel Ángel de Quevedo. Teléfono: (55) 53361436

Astrolabio editorial (La tía)
astrolabioeditorial@gmail.com

En El Salvador 
Los Tacos de Paco:

Avenida Los Andes 2931, Colonia Miramonte, casi esquina con la avenida Sisimiles.

"El asesinato de Roque Dalton. Mapa de un largo silencio" Lauri García Dueñas & Javier Espinoza: La Casita, Nahanché, Roxsil, Sanborns, librería de la Universidad "José Matías Delgado", librería de la UCA, librerías "La Ceiba" y Arcoiris.

También pueden encontrar los últimos ejemplares de "La primavera se amotina" en la librería de la UCA.

III. Compras en línea desde cualquier parte del mundo: 

http://latienda.com.sv/store/product_info.php?products_id=1056

http://www.editorialpraxis.com/index.php?page=shop.product_details&flypage=garden_flypage.tpl&product_id=680&category_id=38&option=com_virtuemart&Itemid=1

http://libroalacarta.com/Tienda/index.php?id_product=15&controller=product

IV: Envíos personalizados a cualquier parte del mundo o entregas en persona :)

lauriluciernaga@gmail.com

viernes, diciembre 19, 2014

domingo, diciembre 07, 2014

Alentar esa lámpara

1.
Nací en 1980, el año en que inició la guerra en El Salvador y que dejó 75,000 muertos; 12,000 lisiados y 8000 desaparecidos. El año en que un comando de ultra derecha asesinó al arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, “la voz de los sin voz”. El 11 de noviembre de 1989, cuando se llevó a cabo“la ofensiva final”, yo tenía nueve años y, entre los libros, prendí una vela roja para que no mataran a dos de mis seres más queridos. No creo que la lucha armada sea la solución a los conflictos, estoy más del lado de la desobediencia civil o la resistencia pacífica. Sin embargo, en El Salvador, creo que no hubo otra alternativa porque se había perdido el derecho a disentir.
2.
Mi abuelo Juan Gilberto, quien nunca usó zapatos, fue uno de los fundadores del Partido Comunista salvadoreño. En 1932, el general Maximiliano Hernández Martínez mandó a matar a 40,000 indígenas que se habían inscrito en el partido, los llegaron a sacar uno a uno a sus casas. Mi abuelo aguantó tres meses escondido en un tapanco subterráneo en la milpa, mi abuela le llevaba de comer en una cesta que bajaba con una cuerda. La lucha social es posible gracias al apoyo, en primera instancia, de los más cercanos.
3.
Desde 2010, coordino talleres de escritura. En estos últimos meses, los estudiantes que asisten a mis talleres han escrito sobre el asesinato de seis jóvenes y la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, Iguala, México, y la aseveración constante es que están aterrorizados.
Una de las chicas llegó a sostener que ahora le da miedo hasta ir a la tienda.
Al Estado y al gobierno les conviene ese pavor que inmoviliza. No contribuyamos a que se contagie.
El miedo de la ilegalidad tiene que ser enfrentado con la convicción de la ilegalidad del miedo. Ahí está la esperanza”, propone Boaventura de Sousa Santos.
4.
El papel de la clase media es fundamental en períodos de represión y cese de garantías. Pero la clase media no debe solamente preocuparse por mantener sus privilegios y su zona de confort. Se trata de una verdadera empatía y solidaridad con las clases más desfavorecidas, para no caer en el cinismo y la impostación en el discurso. Se trata de movilizarse para defender el derecho de continuar vivos, de disentir, pero no solo eso, también defender el derecho que las demás personas tienen de vivir con dignidad, con las necesidades básicas cubiertas.
5.
Critico abiertamente a la gente que piensa que “no va a pasar nada” luego de las manifestaciones masivas. Coincido con el escritor Javier Raya. Marchar o participar en una protesta pública transforma al que participa en ella, al ponerse en contacto con el Otro. No dejemos que los detractores atomicen el movimiento.
6.
La represión gubernamental ha llegado a límites hilarantes: intentar prohibir las movilizaciones mediante leyes o acusar a los que se llaman “compas” de terroristas. Pero esta hilaridad no es tal, hay que estar atentos a todos los tentáculos y los mecanismos cohercitivos, aunque parezcan hilarantes.
7.
Repito: defender el derecho a estar vivos y tener una vida plena.
8.
Si escuchamos que alguien dice: “pinches revoltosos” o “las marchas no sirven para nada” no volteemos a ver a otro lado o prefiramos no gastar nuestra energía frente a semejantes comentarios. Hablemos de lo que está pasando y no permitamos juicios superficiales sobre la coyuntura actual.
Sí, la lengua no se perdió a pesar de todo. Pero tuvo que pasar entonces a través de la propia falta de respuesta, a través de un terrible enmudecimiento, pasar a través de las múltiples tinieblas del discurso mortífero. Pasó a través y no tuvo palabras para lo que sucedió; pero pasó a través de lo sucedido. Pasó a través y pudo volver a la luz del día, 'enriquecida' por todo ello”, afirma Paul Celan.
9.
Por eso, para terminar esta breve intervención propongo los versos del escritor mexicano Guillermo Fernández, asesinado en su casa en 2012 y cuyo crimen aún no ha sido esclarecido:

Domestica a tus fieras
ciérrales la jaula de la noche para que no huellen tu sueño
Que la jauría de sus miedos se adormezca bajo
las piedras y el alma salga al jardín a respirar otros aires
Deberías alentar esa lámpara que el tiempo preserva
solamente para ti
esperar calmo esa ola que se está formando en la altamar
y espera que a su encuentro la acaricies”.

La ola que se está formando somos nosotros. Alentemos juntos la lámpara, la vida y la alegría. Volteemos a vernos entre nosotros, no seamos cómplices de la injusticia cotidiana.

Viernes 28 de noviembre de 2014
Para la lectura “Sembrar versos en temporada de sequía”
Huerto Roma Verde
Ciudad de México