
llévate tu cuerpo dónde no lo alcance
porque si no seguiré adorándote sobre la tarde y el pasto
esperando que el calor se cuele en un rayo de luz
intrígame menos
dame la llave para abrir tu boca y evitar estos equívocos
las manos pueden ser un caracol si se aferran
entonces cierra el círculo y acomódate en mí
estoy soñando con tu cuerpo y con tu tacto
tibia luz de mediodía
pieles descolgadas en un espacio de esculturas
absorta aparición en todas mis memorias
eres un cántaro
que se repite en el camino y no rompe las fuentes
voy bamboleando las caderas por un sendero de polvo
mis pies descalzos me llevan hasta la esquina de tu porte
ha sido más la historia del cansancio
que el brotar de agua en mis heridas
te esperé en el pozo
me caí
adentro había un túnel con mermelada en las paredes
flamencos dormidos
y un cuento desanudado de su origen
la ciudad con sus ruidos
subvierte el pasado
sube el volumen del concreto
y hace llover organilleros
el verano nos dio el cielo límpido
para inventarnos los pájaros
lluvia cernida sobre los ojos de tus párpados
intensa y pronunciada necesidad
la mía
de pronto las hojas tienen espinas
el tallo es algo más que el deseo
dibujado
con desgana
en el techo de este cuarto
porvenir quieto
sopor de luz en la tarde
silencio convicto por fin
para mi alma detenida
mañana van a crecer las respuestas a este anhelo
serán enredaderas a la sombra
de una vieja casa
y caminaremos el suelo empedrado de
¿te acuerdas?
los trenes de otra ciudad
te recordarán mi cuerpo desnudo una tarde de febrero
una muchacha se asomará en el pozo
tus labios volverán a ser las aves
que aleteen en el centro de mi vida
frente a nosotros correrán los niños
y el mar hará romper todas las rocas
el corazón ya no está compungido
la resignación es una espera entendida
acepto así, las cadenas de tu ausencia
como el estado remoto de un país que no existe
las sábanas nunca son quietas
envuelven las ansias y las lágrimas de los tristes
comienza a entrar el viento en los sintagmas
llaves caen y tintinean en el piso
rocío de sol y espuma humedece las mejillas
esta es la madeja desanudada del sueño de un pozo
de una campesina
de una ciudad ruinosa
del golpeteo del mar
y la imagen que se cierra
cuando juntamos los ombligos.
1 comentario:
Me encanta el poema!
Quedo muy tú el blog...osea, bien bonito.
Te adoro.
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