martes, julio 24, 2007

Tiempo nuevo

A Nicole Delgado, mi bloguera favorita:

abro el calendario
tanto espacio acumulado y la luna muriéndose de celos
ahora la caprichosa, está abriendo sus fauces para tragarnos
vivo en un tiempo nuevo, que se parece a mi pasado
un vago recuerdo
unas ganas de quedarme
en parte por los besos del lago
en parte por los bares
y por el perro
sin jerarquías, aclaro
porque si habría de decir algo
prefiero de todo, los besos del lago

(estoy tan lejos de lo demás, no voy a decirlo)


pero habrá que hacer maletas pronto
empezar el año lunar en otra parte
y tomar mezcal.

viernes, julio 13, 2007

La araña

Jueves 12 de julio de 2007
23.51 p.m.
San Salvador

Frente a mis ojos atontados
contemplo el intento vano de una araña por engullir a un zompopo
que se resiste y salta sobre el blanco de la pared
afuera llueve
dentro de la ropa hace calor
nada grave todavía
nada urgente que me obligue a abrirle la puerta a algún desconocido

más lejos, los niños sumidos en una profunda soledad que nadie les entiende
-son tan estrictas las órdenes de los padres-
recurren a amigos imaginarios bajo el árbol de limón
que a estas alturas ya no existe
sólo queda su pequeño tronco incrustado en el recuerdo
como el equivocado intento de una persistente resistencia a la castración

en la calle los autobuses me conducen por calles conocidas
las de siempre, las de mi aprehensión
y cuando el sol está todavía a una altura imperturbable
y poco propicia para deprimirnos
me entran unas incontenibles ganas de llorar

pero como el zompopo
resisto el vano intento de la araña por engullirme completa

no puedo negarlo
pueda ser que sus largas patas un día me alcancen
y más borracha que de costumbre vuelva a intentar sujetarte por el bolsillo del pantalón

pero puede ser que no
y que de una vez por todas, me rinda
y salte al vacío del vértigo de todos los días

satisfecha, así, la desilusión
yo también pueda convertirme en una araña
que persigue zompopos.

domingo, junio 24, 2007

Huestes y Dos


1. Huestes

Arrastro desde hace tiempo
cadenas
viejos baúles y forros
esferas

vengo de un lugar remoto, de puro y ansiado silencio
iluminada al costado por esa luz que en verano, cae de pronto y no se recuesta
(antes de las ocho)
tinglados
guijarros pequeños
hojas murmurando
viento suave y unos cuantos
espas-mos
arrastro desde hace tiempo mis huestes
mis llantos de infancia
mis cuadros

lucho
mastico
estallo
soy adoquín de ese camino largo
sola
recojo guijarros
aprendo y hablo
un sol estático guarda mi espacio
arrastro desde hace tiempo/algo
dudas
largo

Yo
continúo

con el gesto repetido de una mano
que limpia el cristal empañado
del pasado

2. Dos
ellos no dicen futuro
moran adentro
retan y destruyen la espina dorsal del ego
aún así
de contradictoria forma
¡Pretensiosos!
lujuria extendida y suave
oraciones nuevas
camisetas blancas/uñas
domingos de pájaros
desvelo

los fantasmas tocan y abren
ellos no preguntan
pero tampoco aman

no hay promesas
algún filo de posesión, tal vez
sábanas revueltas
puertas

miro la imagen que olvidan
y sonrío

miércoles, junio 20, 2007

petición revocable


que te escriba cuando esté bien
cuando los que quedan en las bancas no me produzcan
ese asco repetido por la humanidad
cuando no nos cobije un día gris
como hoy

que te cuente de mí
cuando haya llegado la esperanza anónima
y otro lejano a vos me haga en el cuerpo
una operación que retire las cicatrices

que siga adelante
cuando semejante frase es un atentado al sentido común
cuando después de un baño imaginario de hierba buena, naranjas y manzanas
el taxista no adivine en mis suspiros la desazón
cuando
cuando
mi perro no mire a la ventana esperando nuevos dueños
¿Quién les da el título de posesión de otras bestias?
se pregunta él con sus ojos verde canino

que te escriba cuando esté bien
para que la culpa no se te cuele en la nueva cama y las grandes fotos
para que la disección de mis recuerdos sea completa por fin
y podamos tapar con eufemismos el abandono

que un día te olvide
que ya no me duela
(la resignación nunca fue mi lugar favorito)
que no use repetidas conjunciones prohibidas
por aquellos

que las cortinas ya no estén sucias
que haya fuentes prendidas aún en días de lluvia
que los niños me regalen dulces
que las tardes no sean cuesta arriba para los vencidos
que haya siempre café para los desvelados
que las malas noticias se conjuren en los labios
que no haya explosiones de bilis frente a los vecinos
que nadie huya cuando se le ama
que todos vuelvan y hagan una gran fiesta

que te escriba cuando esté bien
cuando no haya rutinas repetidas
ni viejas fotos escondidas en la cómoda
ni cortaduras con platos rotos
ni hambre, ni frío
ni reproches

que te escriba cuando esté bien...


viernes, junio 15, 2007

Entro


Jueves 14 de junio de 2007

Colarme en tus ojos de lechuza
zambullirme en l-o-s- abiertos pacunes

(dijeron tantas cosas antes de nosotros,
tantos asuntos sobre el patetismo de las cosas)

hilar un barrilete de seda oscura, descansar a la sombra de aquella laguna
seca
de bruces sobre un millón de hojas, de grises, de libros

gritarle a tus ojos de lechuza
para que vos me digás “tranquila” y yo recoja mis jirones
y vuelta una niña
pueda zambullirme en las ventanas abiertas de t-u-s pacunes
dóciles pupilas de almendrada ternura

anoche, de seda oscura
antes de anidar en tus sábanas húmedas
contemplé atónita tu mirada que gira y abarca
algo animado dentro del hombre
un halo milenario de agudos estertores
un viejo que juega con un perro joven
en el parque de un triste epitafio
(¡dijeron tantas cosas antes de nosotros!)

Colarme en el túnel
expresarme con celos (inventando un pretexto)
implorarle a la ternura al filo del deseo
para que vos me digás “tranquila”
respiro
me cuelo
abro tus pestañas/y entro
en el espacio discreto
se enciende la lámpara/te muerdo
silbo la temible melodía y sucede lo inquieto
sin necesidad de espejos/me he convertido en tu cuerpo
blanda estructura de t-u- esqueleto
disfrazada de lechuza (tengo plumas) me quedo tranquila
descanso a la sombra de tus lagunas
y digo
¿Algún día volverás conmigo, volverás al mundo?

No hay brisa en tu centro
pero no me rindo
y espero
reviso mis huesos
te penetro
no es algo fácil explicar el porqué de tanta agua
ningún objeto inanimado, espeto
desgrano tu alma
esa estructura blanda
inmanencia exacta
de esperanza amplia

dijeron tantas cosas
antes de nosotros
tantos absurdos sobre el patetismo de las cosas

ahora
es el contrario
oscura vértebra del caos
te colás en mis venas
para blandir la reiterada certeza

(sobre las tablas el escenógrafo deja escapar una columna delgada de humo)

subrayo:
estos huesos y estas sombras
son a la existencia como unas lechuzas a tus ojos

aclaro:
nunca viviremos más allá de estos cuerpos
por eso, entro

La noche cae tranquila, cruje la voz del cuervo
vos alargás la mano
y apagás la lámpara de la esquina.

viernes, junio 08, 2007

transversal


"si la noche nos prometiera la salvación o un antídoto para la ausencia, y si el hoy no me puedo levantar se convirtiera en una promesa para resistir. No me entendés, ni sabés..."

te tengo cogido transversalmente de mis entrañas
el estómago se queja cuando pronunciamos tu nombre
hoy, es domingo
tuve que escribirte
tuve que decírtelo
seguís siendo la percepción informe de un sueño de largos años
continuás hundido en mis costados
en las referencias cotidianas al pasado

hoy
voy a incomodarte
voy a repetirlo:
“te tengo cogido transversalmente de mis entrañas, la calle se queja porque nunca más caminaremos juntos los dos y mi estómago protesta cuando sin querer tu nombre aterriza en la conversación”.

viernes, mayo 25, 2007

El poema del viento

Chetumal, 11 de mayo de 2007
6.23 p.m.

¿Romperás el viento?
¿Sostendrás al pájaro?
¿Te reirás con los niños en el aleteo?
¿Columpiarás los ojos?
¿Jugarás al ave?
¿Guardarás mi mano?
¿Serás el vigía del faro, el anciano desnudo que no le teme a las olas?
¿Encenderás la luz cuando acabe todo?
¿Coleccionarás fotografías de niños columpiándose al caer el día?
¿Y los manglares?
¿Serás pescador, esperma?
¿Tormenta de tarde?
¿Granos de elote?
¿Oscuro pozo de corrientes secretas?
¿Piernas abiertas de la maravilla?
¿Una mano tendida, un zapateo de niño, una concha nácar, un bloque de ladrillo?
¿Romperás el viento?
Porque si no rompes el viento y no guardas mi mano
puedes irte ahora.

viernes, abril 20, 2007

esperanza anónima


/pude ser una cursilería


Jueves 19 de abril de 2007
11.52 p.m.

seguro tendrá las manos largas
y su abrazo más grande que el mío
un montón de palabras para consolarme
el corazón intacto a pesar de la edad que ya nos persigue
un barco grande y un balcón

su silencio nunca pesará entre nosotros
llamará a menudo
tocará mi frente antes de dormir
no importará su tristeza acumulada
ni sus secretos
no se interpondrán
mi añoranza acumulada
ni mis defectos

tendrá esa facilidad añorada de hacerme reír
una palabra siempre justa a la orilla de mi desesperación
un silencio al límite de mis ganas de no estar
sus besos serán eternos, tibios y húmedos

combatirá con ahínco la frialdad de los espacios
la injusticia de los alrededores
la miseria humana

llorará en las películas donde hay que llorar
dirá groserías cuando sea necesario
y doblará las rodillas cuando lo exija la ternura
le gustará la poesía y las grietas que abre en nuestras vidas

soportará mis excesos y mis desvaríos
cabalgará mi cuerpo sin cansancio
y se quedará quieto si el deseo cede a la compañía

seguro de sus pasiones
con devoción
perseguirá su aurora
sus noches cerradas
su convicción

sus ojos serán de niño
y su sonrisa ganas de llorar

los domingos serán de fiesta
y nunca más
las esquinas de la nostalgia

querrá, sin duda, acompañarme
allá
dónde nos pondremos viejos
apretando las manos cansadas de caminos

a él
que no conozco
que espero
que no sé dónde está
que no me imagino
que ni me imagina
ni sabe dónde estoy

a él
en quien confío.




lunes, abril 16, 2007

Promesa dos



en la Tierra
Adán cambia la lectura de Eva
Eva no siempre es la misma
y si dos personas
dinamitan los lazos
nada cambia en la órbita exigua y cotidiana
de la luz solar que se esparce como todos los días

(podría haberse pensado que tu ausencia mataría
las hormigas del café
pero aunque amargo sigue siendo el mismo)

Nosotros,
engendros pequeños de inmortalidad
exiliados e ilusos
gigantes degradados
hace ya algún tiempo
imaginamos
que sería suficiente prometer
-en voz baja-
que nos amaríamos toda la vida

(como gusanos ardiendo
en un refugio atómico)

en la Tierra
si dos personas dinamitan los lazos
nada cambia en la órbita exigua y cotidiana

la luz solar
se esparce como todos los días

miércoles, abril 11, 2007

Existencias

Este decálogo de poemas se lo dedico a mis amigas entrañables, hermanas brujas, confidentes y apoyo incondicional en estos tiempos de existencias resquebrajadas. A Laura y a Leire, por todo. Y al mar, por los iones negativos que incrementan la serotonina y alivian un poco las penas. A Carlos Humberto por el comentario.


Lunes 2 de abril 2007
1.10 a.m.

existencia uno
estoy perdida en el azar
en las ramas de un domingo acabado
de una hora más

el día se prolongó lo suficiente
para acabarnos

el dolor es una amalgama
sin límites, sin comienzo, sin final
un viejo paseo sudoroso de abril

tantas historias acá, al costado
de un solo fantasma
de enumeradas ausencias

no hay nadie más

tal vez
solo la desesperación inicial

el infierno dulce
de mi existencia

existencia dos
conjurar el odio y la tristeza
al ladrón
al muro del rencor

y continuar

Jueves 5 abril 2007
Playa Paraíso, Guerrero, México

existencia tres
un pelícano formal
ala tras ala
en el pecho del abrazo

un pez untado de arena
un avión de papel
y un verso con tu nombre

Viernes 6 de abril 2007
existencia cuatro
la línea azul
dos perros
una fotografía
un tronco carcomido de salitre

una niña larga
de tez oscura
juega al destino
entre malabares

el sol a lo lejos cae
y el mar murmura recuerdos tristes

existencia cinco
gaviotas
el atardecer entre latas vacías
imposible al mundo encontrarnos

tres chicas
llenas de sal
sentadas al filo del gigante

este instante nunca volverá

existencia seis
es abril
truenan las alas de los pájaros

era abril, ayer
y todavía estabas conmigo

Sábado 7 de abril 2007
existencia siete
el hombre solo tiene una pequeña casa
un cuerpo
un alma reducida
enésimo temblor del agua

existencia ocho
dejar que la inmensidad lave y arranque la ropa
luego inventar una música
y contarle a todos el inverosímil
la posibilidad remota
de que alguien pueda
curar el silencio encerrado en el cuerpo

Domingo 8 de abril 2007
existencia nueve
sentir su lengua
hasta el fondo de mis manos
la savia azul que me limpia

sentir sus manos
a medio desnudarme
los brazos en cruz sobre la arena

sentir su cavernosa voz donde la mía rebota
deconstruir memorias

anoche
luna llena
lloró la última flor blanca

desde la barca
mis manos soltaron
mi última ilusión de vos

existencia diez
nos vamos
dejamos la arena y el ron
los ojos de los caimanes
el agua de coco
la pasividad

la playa queda atrás con los restos de nosotras
viejas fotografías
colgarán de una casa azul
cuando vuelva al mar

domingo, marzo 11, 2007

El último beso


Martes 21 de enero 2007

7.50 p.m.

Uno nunca sabe cuál es el último beso de esta historia
tal vez lo intuimos cuando,
y con la cordialidad del caso,
los amantes se dicen ‘hasta luego’.

Uno llega a casa
riega las plantas
va a la lavandería
lee libros importantes de gente importante
mira la televisión
cuece el arroz.

Pasan los días
y uno poco a poco se va dando cuenta que el teléfono no suena
que no llega el correo
que el otro no solo está de espaldas sino que es el ausente favorito
de la nostalgia.

Entonces, uno
vuelve a regar las plantas
vuelve a ir a la lavandería
vuelve a leer libros importantes de gente no tan importante
y sobre todo mira la televisión
cuece el arroz
y aprende como otras personas, tan distintas de estas personas, cuidan a los cocodrilos

Uno nunca sabe que aquel beso iba a ser el último beso
sino hubiera preparado mejor los labios,
tratando de hacer del último beso, el mejor beso
y hasta de pronto, por qué no,
hubiera gritado desde la esquina
‘¡No te vayas!’
‘¡Te necesito!’
pero dicen las abuelas que el hubiera no existe
que ése es para los fracasados.

Y uno da el último beso de esa historia
injustamente
sin saberlo.

Alejandra se ríe.

Y uno llega a la casa
riega las plantas
va a la lavandería
mira la televisión
lee los libros
cuece el arroz


y aprende.

viernes, febrero 16, 2007

Ciegos II

Hoy me encontré de nuevo frente a ellos
entraron al autobús
pero ya no eran dos
sino tres
el vientre abultado de ella
sorprendía a la noche
de los demás

siempre son dos
los que aún sin imágenes
buscan la mano del otro
para caminar

ciegos, somos todos
ciegos, somos nosotros, los otros
trastabillamos
huimos
y hasta nos miramos
cuando en la cama
guardan silencio los gigantes

el deseo
mío y tuyo
tuyo y mío
es el bastón que nos detiene
para no caer
otra vez

No estamos tan lejos

El árbol nuevo



a buen árbol se arrima
la desolación compartida

a este
el nuevo árbol
con dejos de felicidad japonesa
paseos a tu lado en domingo
ventanas con vecinos amables
senos de manzana

en algún momento
debe cesar el dolor
como la falsedad de los colores
pintados por el mago cruel

en algún momento deben cesar las lágrimas
sobre este suelo sin muebles
sobre estas letras solitarias
de camas vacías
y distancias limitadas

el árbol nuevo
seca sus ramas
para borrar el llanto y los antiguos grafitis de amor
tatuaje de hojas
fuego a la espera
ánimo
tu voz grave al otro lado, nueva e inspirada,
abre los botones de mi blusa
y mancha los dedos de humedad
tras los pliegues que se abren

paseos por la Alameda
y tu mano sosteniéndonos
fuerte
del árbol nuevo

ay, tus besos

jueves, febrero 08, 2007

Recapitulaciones



A continuación dos poemas de "La primavera se amotina" que a petición de mis lectores tenían que formar parte de este blog. Sirve además para cerrar una era... que abruptamente ha terminado.


(Escritos en el año 2000)

Pensando en la edad

Cuando la edad se instale en mis ojos
y mi juventud con sus rarezas explosivas
se vaya a pasear con otros
tal vez con los fantasmas de unos tiempos
hasta más radicales
entonces iré deponiendo algunos defectos físicos
y de las ganas

Cuando la edad se instale en mis ojos
recordaré esta noche bulliciosa
estos excesos de sexo compuesto
alcohol en la sangre y marihuana en los pulmones

Me acordaré de tu pelo
y de tu olor al salir de la ducha
o quién sabe si hasta tu nombre se me diluya
cuando la edad se instale en mis ojos

Me acordaré también de tu psicosis
de cuando me cabalgabas poderoso
amenazante
fuerte
orgásmico

Cuando la edad se instale en mis ojos
lloraré los sueños que no alcancé
como aeroplanos
añoraré la belleza sin rebuscas
mi piel olorosa y siempre lista
estos piquetazos en el vientre
los besos húmedos que regalo
de madrugada
sin previos formularios

Cuando la edad se instale en mis ojos
y cuando mi juventud con sus rarezas explosivas
se disperse en el ocaso de una vida intensa
lloraré y sonreiré un poco
por las locuras que no hice
y por las que hice también
y de seguro voy a extrañarte
porque no serás el mismo que quise ayer
o anteayer


Noche cerrada

Cae cansada la princesa jinetera
sacudiéndose el moho
cae por la barra show del reloj inquieto
bamboleando los glúteos sonoros y perversos
suenan las ambulancias allá afuera
entre putas y secuestros
con violencia mueve las caderas andrajosas
la noche cerrada
se para en el atril circunspecto
de las máscaras y los perros
en su baile frenético
los hombres en directo buscan su sexo
para besar la miel de las esferas
pero ella no para
totalmente dueña de su cuerpo
la noche agitada
cede a los tropeles de su vientre
lo expande todo
ataca
ataca
la página roja deshecha de pétalos
explota
explota

Al final
la noche rellena de pieles sudorosas
de miradas lascivas
de hombres ciegos
de mujeres sordas
se rasga por completo
las ropas
la ninfa pegajosa se clava puñales
ella sola

lunes, enero 22, 2007

Los vencidos

Los vencidos esperan la media noche para hablar a solas
con los fantasmas anodinos
y auto compadecerse
para que nadie los escuche sollozar entre los almohadones
cuando no es necesario
que los demás se den cuenda que chapoteamos en el fango
más tristes que los tristes

Nadie por supuesto se pregunta por los vencidos cuando allá dentro hay tanta dicha
nadie se preocupa por nosotros cuando llega la hora de las bodas y las fuentes
mucho menos aquellos que quedaron enteros y entraron oriundos al salón,
a costa de quebrarnos las costillas y arrancarnos las uñas

los que nos quedamos afuera de esos salones de celofán –por ahora-
suspiramos convulsos
y agitamos un trago con aceituna en la antesala de la podredumbre
para saludar a la soledad que es la condena contemporánea de los abandonados

los vencidos somos así
exagerados para describir las lágrimas que nos provocó el fin del amor
el término definitivo de los contratos y las heridas con papel
insultamos
al gigante que hizo trizas las muñecas
con la frialdad del asesino
y el cinismo del traidor

la historia obvia totalmente la existencia de los vencidos
y los cuentos de finales felices no incluyen postdatas que nos narren
la frustración de la bruja que no pudo envenenar a Blanca Nieves
o la consecución existencial
de las hermanastras que lloran en los rincones del pan
por haber perdido al príncipe que se fue con la chica de la zapatilla

los vencidos tomamos de más
fumamos de más
y lloramos ridículos al repasar
las canciones de pasados inalcanzables y clausurados por nuestras odiosas muecas

los vencidos vamos por ahí mascullando maldiciones
arrastrando la nube negra de la que huyen los felices
y hasta los infelices
que consiguieron rozar los pies y explotar el polvo
para volver a ser los mismos

Y en la cruda tarea que consiste la recapitulación
esto es lo que queda de nosotros, los vencidos:
un montón de huesos de aves
platos sucios
pocos muebles
explicaciones
eufemismos de fraudes y fiascos
una caja con cartas de ayer

y sobras

Nosotros,

sal de cadáver,
esperamos
levantarnos
de entre las cenizas
recoger los vidrios rotos, cada vez más rotos
recuperar, por fin,
el temple que nos robó la derrota

y volver a empezar

Bestia dos




El sabio se sienta a la orilla de una laguna
la chica arma su carpa, es la selva del observante
el sabio habla de pájaros, chimpancés, avestruces y otros bípedos
la chica no tiene ganas de acostarse con nadie

El hombre elucubra sobre los penes de los rinocerontes
elabora teorías sobre las bestias en su estado natural o de putrefacción
en el atlas virtual de las actitudes consanguíneas
a ella le cuesta mantener la erección

Un hombre puede amarrar su vida y luego salvarla en el suicidio
‘guarda silencio te dije’
quién mató a los inocentes, la madre o la hermana
el perro o el amo

El mono cuelga de la rama
mientras el cocodrilo planea meter mano
antes que la naturaleza voltee la espalda
frase tuya, dicha en la inconsciencia del no-conocer-me

Mi reloj de mesa parece comerse el infierno con todo y los condenados
posee la efusividad propia de los hijos ilegítimos
y la justicia atemporal de los equivocados

El sabio observa la laguna
hay un silencio incómodo en el recuento de lo que dejó a su paso
la-mano-del-hombre
la chica no puede explicar porqué dejó de sentir el agua en su propia estación lluviosa

El sabio mira lo que dejó la bruma cocida de turquesas
la chica tiene frío y se oculta en la carpa
a lo lejos dos gaviotas representan las líneas octogésimales del caos
cuánto calor
¡A ella le cuesta tanto mantener la erección!

martes, diciembre 19, 2006

Noche de diciembre

Los bambúes crecen en la maceta de la esquina
sobreponiéndose al abandono
y las doradas rosas, doradas y maravillas se estacionan entre los ecos nocturnos/
de los pequeños fantasmas que siempre nos rondan con sus ruidos/
una pequeña mariposa negra entró en la habitación
malos presagios o consabidos infortunios
el espacio de cielo desde el sur
Marcela atormentándonos desde la ventana
lástima, no supimos nunca el nombre exacto de quien la escribe
o el volumen preciso de las cuencas de sus ojos

Llanos e inmovilidad
contados números
guijarros o grillos
¿Hace cuanto no escuchabas un grillo?
nuevas veraneras en el portal
contadas palabras de estupefacción
por qué te fuiste en una noche de diciembre
por qué hace tanto frío en el trópico húmedo
y por qué la aseveración científica de que dormir sola
es conveniente para la productividad
no me compensa esta soledad

La ventana del castillo a lo lejos, desde un fortín distinto y menos suntuoso
este recinto lleno de polvo e indiferente a ésta, la nueva habitada
los perversos se esfuman al cerrar las páginas del libro que te confisqué
hace falta bruñir el horror
buenas noches

Tantas historias
Tantas
y toda lógica pintada al revés

Petunia

las ventanas naranjas y amarillas colaban el sol y le abrían la panza a las petunias
de ella
una voz en jerigonza surgía del piso de abajo
sin ritmo pero graciosa, y sobre todo inoportuna
-la bestia del hombre jugaba con la vecina-

no había tomado café todavía
el rimel negro y el alcohol de ayer me impedían abrir los ojos
necesitaba primeros auxilios o una espátula que me levantara de la almohada
la habitación semioscura
placidez en el aire, para detener los últimos segundos
pero tu prisa taladraba la antesala del adiós

ayer, estabas enfermo de sueño y pesados párpados
no te bajaste la bragueta/ya eran demasiadas las distancias
dormimos espalda con espalda/ para subrayar los malos presagios
cuando antes –en un principio reciente- éramos ánforas de abrazos y pulpos sin dominio
temblorosos de posesión

yo sé que hasta aquí, alegres escuchas, les he proporcionado pocos detalles
-no me gustan los adminículos sórdidos de amor-
disculpas entonces
a aquellos que saben a penas una estrofa de esta historia
(y ahora resulta que todas mis historias terminan fatal)

Amables lectores: no se preocupen
no todo el polvo va a la coladera
este hombre intenta borrar su nombre de común historia
(con la que aquí les habla)
ante lo cual
me proclamo proclive a la resignación, no siendo menos orgullosa

por eso y ante la desventaja del futuro
sonreí en las escaleras al verlo partir -cuando iba a ser yo quien volvería-
mientras, junto con las ventanas y sin haber provisto al paladar del primer sorbo de café
repetí naranjas y amarillos para las petunias de ella

¡No queda más remedio que colar la luz!

Cosas prácticas

Hoy es domingo
ha sido difícil no morir al despertar
la tarde me encontró con los restos de las sábanas
todavía
dando vueltas en la cabeza
el agua caliente lava mis heridas
te sueño recurrentemente –sí, son sueños de angustia-
y no es la primera vez
que hago luto –a negro completo- para nuestro tan anunciado final

Hoy comí un bizcocho de chocolate
no es muy común estar triste si la azúcar se derrite en los labios
la calma poco a poco regresa
y las paredes son más condescendientes cada día
los infelices no mueren de amor

Mientras el sol caía entre las cortinas
este domingo
hice un recuento más
¡Cuántas veces he repetido para mi pena todas nuestras anécdotas!
alguien debería ponerle fin a esta proyección casera
no quiero ver una vez más esta película rota en blanco y negro

Otra vez, cada vez
cuando al verte te conocí

Sin embargo
no queda mucho de aquel muchacho flaco del que me enamoré
y al que buscaba para enseñarle el ombligo
y el asomo de mi pubis de quinceañera que recién se hacía volcán

Sin embargo y a pesar
no queda casi nada de la muchacha que se colgaba de tu cuello
para robarte besos
(siempre fuiste presa fácil de mis ocurrencias)

sin duda
es triste
pero todo se acaba
y hay cosas prácticas en las que debo empezar a pensar
como salvarme
salvarme otra vez, cada vez
de la melancolía

Como inicio
ya no voy a escuchar más esa canción de amor
que me recuerda a vos

Cuando dejes de amar

cuando dejes de amar
escóndete
muérete
escóndete
cuando dejes de amar
por supuesto no te quedes aquí
no te cuelgues de todas mis puertas
no me regales tu voz de horas y silencios
no te revuelques con otra
no te peses
no comas
no llores
cuando dejes de amar
sigue
sigue
escóndete
muérete
y que tus cenizas las tiren al mar
lejos
lejos
lejos de mí


Imagen: desde la Internet