El olor de otro cuerpo
viernes, mayo 02, 2008
La justa dimensión
El olor de otro cuerpo
jueves, mayo 01, 2008
El sueño
Amecameca, 24 de abril del 2008. 21.26 p.m.
A Alejandro:
tal vez ahora todo sea diferente
y yo sea solamente un animal hecho con tijeras de podar
un alma menos atrevida, decidida y fácil
tengo nuevamente la edad indefinida de mi primer sueño
en ese entonces estaba parada frente al cristal
miraba el deslizadero marrón y la semilla que no podía
alcanzar
a mis espaldas una piscina azul
pero crecí y se expandieron las telarañas
la angustia de la caída
y mi boca era una agonía de silencios que no podía apagar
caí
caí
en una libreta de papel marrón
decidí irme lejos de casa a una cama sin base donde sueño más que nunca
ya sin sus manos
sin su cama de peces
sin sus gemidos pronunciando mi nombre apenas
hasta que la luz cruje a mis pies y los gritos de las calles tomadas me despiertan
antes
antes
perdí la historia de un paralelo, de un volcán de tres picos y una dama oscura que no me daba de beber
caminé sin dirección
busqué a un vigilante ciego que tampoco tenía agua para mí
.
a veces sueño contigo, Alejandro,
con tus últimas palabras antes de morir
con tus letras puestas juntas en una frase que aparece todavía en mi pantalla
la noche sin ti es más oscura
los perros gruñen y los ruidos me lastiman
agradezco el día que me enseñaste tu cama
tu piano
tu estela más convulsa que cualquiera
y luego como niños nos escondimos de tu abuela que me insultaba en la puerta
fue hace tanto tiempo ya
en un día de lluvia como hoy
extraño tu carrusel
tus dientes de chin chin
tus palabras de aguacate
tu boca succionando mi pecho y enseñándome lo inútil de todos mis recuerdos
.
no soñé en los hoteles de paso cuando engañaba
las ventanas con cortinas sucias son una aguda referencia
.
me costó aprender a dormir sin el primer hombre que amé
lejos del cómodo gris de sus muros
en ese entonces hasta las pesadillas eran dulces
yo tenía un ojo de cada color
y una hiriente minifalda roja por la que te deslizabas
.
mi último sueño no lo recuerdo
¿O sí?
ni sé el desenlace de las manchas y la desesperación
ni quiero
las gotas de sudor me esperan en el sobresalto del túnel
(el mío)
y en una lejana terminal
confieso
mi último sueño es que este sueño sea un sueño sin fin
una carcajada tenebrosa en el límite de todo lo que creo
un candado que no se abra nunca
un respiro antes de mi propia muerte
la solución de la condena de amar con el cuerpo cada espacio íntimo
quiero caminar sobre piedras calizas
no apetezco despertar en la oscuridad del grito
.
tal vez ahora todo sea diferente
y yo sea solamente un animal hecho con tijeras de podar
un alma menos atrevida, decidida y fácil
tengo nuevamente la edad indefinida de mi primer sueño
la niña sigue parada frente al cristal
mira el deslizadero marrón y la semilla que no puede
alcanzar
a sus espaldas una piscina azul
lunes, abril 21, 2008
todo mi cuerpo me lleva hacia vos
todo mi cuerpo me lleva hacia vos
todo el líquido contenido de mi cuerpo
corre por la calle hacia la puerta de tu casa
y ya no te toca
todas las letras de mi alfabeto
inventan odas al calibre de tus manos
se deslizan entre mis piernas
y bailan sobre tu ropa
te espero
te grito
me gusta tu sombrero
en el aspirar de la otra noche
del mismo humo y la misma sonrisa
en el barrio más duro que he conocido
en la lista más larga de mis reproches
hablo viendo el punto blanco y fijo
de tus cortinas que atardecen en mí
te pido que todo tu cuerpo te lleve conmigo
que toda tu voz sea un recipiente cóncavo
que todas las plantas del mar hagan un puente lleno de láminas
que todas las noches sean la otra noche
ato mis manos como piscuchas
para no llamarte a cada respiro
para no intentar convencerte
lloro en el zócalo a deshoras
sonrío entre los débiles
y los conocidos
invento cartas con nombres
que no te gustan
agonizo
todo mi cuerpo me lleva hacia vos
toda la energía contenida en mi garganta
es un clamor oscuro e infame
un ácido amor que no se encuentra
un martilleo sobre rocas indestructibles
una lástima
me desnudo por costumbre
y camino en contra flujo hasta mi casa
soy la mosca que se estrella en tu cristal
el espanto
el cuerpo destruido ante la razón del no
pero a pesar de todos los intentos
de todos los regaños
de todas las explicaciones comunes para no buscarte
todo mi cuerpo me lleva hasta vos
y quiero volver a tocar tu puerta
a la hora que sea.
sábado, abril 19, 2008
La ciudad de los nombres
Ciudad de México, viernes 18 de abril, 10.44 p.m.
“Los poemas siempre huyen de los nombres, éste no”
yo vine a esta ciudad por mis propios pasos
solo traje dos maletas grandes y una intensa incertidumbre
el primer día, me perdí para llegar a casa
en el principio
comí huevos y verduras hervidas
me sentí sola al apagar la luz
arreglé mi primera habitación
lejos de los que quedaron atrás
caminé por Río Churubusco
y también me perdí, al llegar,
lloré frente a “Viva
en
y me reconocí en la primera amiga
que tuvo Frida: ella misma
fui a los bares pero también a la biblioteca
conocí a hombres pequeños
y me acosté en algunas camas
que luego olvidé
leí libros gruesos
hasta la madrugada
comí tacos
tomé mezcal
y me mojé las botas negras
que a casi nadie le gustaban
luego fueron aparecieron los nombres
la primera ya estaba ahí
me dibujó un mapa para ir a la universidad
la ciudad se llamó entonces Laura
lugares hasta la madrugada
confesiones entre películas piratas
galletas de chocolate
después la ciudad se llamó Leire
visita, café en la terraza, corazón
flores que sobreviven y sobrevivirán
al metro y a la lluvia
por supuesto que un día me quejé
de que tu nombre, César, estuviese tan adentro
de esta ciudad de humos asfálticos
y quise volver a casa
pero me di cuenta que ahora esta ciudad
es mi casa
sin duda, la ciudad de los nombres
también se llama Carlos, Oscar, Orus
chistes, madrugada, chicken primavera
cerveza, ginebra, Río de
de pronto la ciudad también se convirtió
en una serpiente emplumada de mil cabezas
Eva, Nicole, María, Haydee, Marina, Carmen
Yamilee, Ximena, Anaïs, Diana, Emiliano
y si alguno de nosotros se va, estaríamos amputados
por suerte, ahora también puedo ponerle el nombre de mi hermano
a mis domingos
que es el día de la semana que todos saben que escribo
hasta en los parques
la ciudad recibe siempre a los foráneos
y le gusta últimamente llamarse Mateo
aunque solo nos visite
y así
esta ciudad es la ciudad de los nombres
el antepasado próximo de mi regreso
o el abrazo final a mi destino nuevo
quién sabe si yo algún día me vaya
pero si me despido, amor contaminado,
esquite con limón, banca en
esta ciudad será para mí,
la suma irrepetible de varios nombres propios
una nostalgia inolvidable
y una profunda herida.
miércoles, abril 16, 2008
las calles están tomadas

A César, en la despedida:
las calles están tomadas
por horas los gritos colmaron las banquetas
arde el calor sobre el pavimento
las pancartas impiden el paso
yo también grito
dentro de mis paredes
me despido de ti en el gemido orgásmico de tu desesperación
te meto los dedos en la boca como gesto natural e insensato
horas antes, la emoción me hizo ponerme un vestido de flores
salir al mercado, preparar la cocina
hacer la sopa que tanto te gusta es tan fácil como abrir un sobre y no decirte
que mi secreto no es mío sino de unos chinos
luego corto y pico
la cebolla afloja las lágrimas
perfecto simulacro del después
tengo la devoción de la ternura
y es que nunca cociné tanto como para nosotros dos
a nadie quise alimentar con el ahínco de mi madre
o con la magia de los plátanos dulces de mi abuela
tengo encima de mí toda la historia de las mujeres
que amaron a sus hijos entre tortillas y frijoles fritos
y me da pena
la crueldad, pienso, también se inventó en la cocina
y el miedo,
como cuando de niña quise meter los dedos entre las brasas calientes
todavía me persiguen las ganas de lastimarme, no aprendo
me hipnotiza la flama, me quiebro ante los cuchillos grandes
hace unos meses me corté un dedo, odio las latas olvidadas
y lavar los platos, siempre es la peor parte
tuve que aprender a cocinar para no estar tan sola
para demostrar que podía vivir lejos de casa
para reconciliarme con la idea de mi misma
decía mi padre que se me quemaba el agua
y me hacían chistes
como cambia la vida
un día de estos me jubilo
me pongo a cuidar las plantas
me hago ama de casa
hago pasteles y los vendo
me dan ganas, y me río
cae la noche
afuera las masas no comprenden lo que ocurre entre mis paredes
y gritan
me despedí de ti hace unos minutos en el portal
el adiós entre nosotros es un guisado que siempre se pasa
al entrar, los platos quedaban en la mesa, pero hoy no pienso lavar
en la casa solitaria quedaron prendidas las luces de la sobremesa
no llegamos al café, siempre se nos cuece el deseo antes de tiempo
tengo dentro de mi la devoción de la ternura
y en el alféizar te dije, si hoy de verdad te vas
voy a seguirte hasta la otra vida
voy a cocinar para vos
te voy a hacer el amor
una tarde como ésta
con los gritos de la manifestación
mientras las calles sigan tomadas.
lunes, abril 14, 2008
Ondulaciones
crepitarán las larvas
hervirá el agua
cerraré los ojos al golpe de la luz
recordaré tu pelo (mis manos en tu pelo) y moriré
resucitaré años después
en tu olvido
y en las ondulaciones de un lago que nunca soñé
volveré a rabiar por todo el amor que te tuve.
miércoles, abril 02, 2008
amo tu cama de peces
Para César:amo tu cama de peces
tu voz que me desnuda en la penumbra
el sonido de nuestro oleaje que golpea los muros
la tibia presunción de inocencia
estos dedos como escrutadores impúdicos
de babas blancas
amo tu cama de peces
el compás tambaleante de nuestra sal
la suave luz que se cuela a través de la cortina que nos protege del mundo
como cristal empañado por el aliento humano
tantas veces ahogado
nada afuera es necesario, mientras tus tentáculos abracen este vicio
y yo me beba de un sorbo, el recuerdo transversal de nuestra única visita al mar
beso tus riscos resplandecientes de ensenadas
el ancla insurrecta de tu corazón desconocido
cuelgo caballitos de mar entre mis pechos
para que recordés que no hay muerte más amarga
que la del deseo entre animales marinos
y como luna nueva entre pescadores
que toman mezcal en la orilla
me deslizo por entre la rendija nocturna
que dejan las huellas de las gaviotas en la arena
soy la lejana forma de todos los manglares
así, ataviada
en este disfraz de lama verde de añoranza
me recuesto desnuda en tu cama de peces
tímida y voraz como una foca
eterna e insurrecta como una raya
gigante y plácida como la orca más asesina
abro las piernas para devorarte
tal como engulle el monstruo inmoral a los bañantes
cierro los ojos para llorar en la despedida
de un pañuelo blanco agitado a los barcos
amo tu cama de peces
enclavada en la calle Repúblicas
de la ciudad más grande del mundo
la cama más oscura y sucia de noche
pero no por eso la menos azul y aguerrida
amo tu cama de peces
amo tu cama de peces
amo tu cama de peces
donde me enseñaste que los gigantes del génesis
nacen cada vez en el abrazo,
en el beso,
y en el sexo de las caracolas.
lunes, marzo 31, 2008
la voz

tu voz es a tu cuerpo erguido sobre el mundo
como la cavernosidad a las grutas
como el sonido de los zapatos de mi madre
en la casa de infancia
cuando yo era feliz
su timbre todavía tintinea en mi risa
pocas voces son así, tan profundas
dicen sin tener que mencionar
te pasan la mano en la frente
antes de dormir
por más que me esfuerce en comprender
al final de los muertos no habré entendido nada
todas las palabras de amor son sucias
¿quién ensucia el amor cuando las aristas del espíritu son las espinas?
(la rosa es así, no puede vivir sin biombos
se sienta a esperar el correo postal, en su valle volcánico)
y esa voz
incorpórea y silente
puerta que golpea sus bordes al tacto del viento
me muestra el meridiano en el que habito
desde la última de nuestras despedidas
punto equidistante entre perdernos
o volver a rozar los pies bajo las sábanas
hoy,
me dice la voz
prefiere el libre albedrío a la fortuna
no tomes cerveza
confía en que nosotros escribimos la tinta que se queda
porque no todo depende del color de la camisa
cree ciegamente en las personas y las personas te incluyen
el saxofonista del callejón posee su propio dictado
¿quién nos dicta diariamente la esquina?
la pareja al final de la calle Gante se besa
para recordarme que yo ya no vivo entre tus brazos
ni en tu voz que es a tu cuerpo
henchido sobre el mundo
como la cavernosidad a las grutas
miro las antenas de los muros
y el cielo que se cuela entre toneladas de concreto
nuestros dolores
son inservibles al espacio que surca
los edificios
quiero todas las ventanas
de este
mi barrio favorito
tengo tu paraguas
no llamaste
no te gustan mis zapatos
hoy recibí un volante de cómo hacer para llegar a dios
tengo mis peces a punto de invadir a Platón
tengo tu voz sobre mi mundo
por eso
la cama es un dictado
es domingo
pocas voces son así, tan profundas
como el sonido de los zapatos de mi madre
en la casa de infancia
cuando yo era feliz.
domingo, marzo 23, 2008
Hombre

hombre al fin
entre las mujeres carcajeantes la cerveza la terraza
hombre entre mis odios al mundo
estructura esquelética de mis ansias
célula procariótica de hondura sensible
hombre que regresa de un lugar
espalda encorvada de ternuras
autonombrado estepario
hombre que aprende a amar como un niño
poco a poco con su corazón de aporía
hombre nudo de aprehensiones
hombre, ya no fuimos al mar
ya no hicimos el amor en la arena estrecha
ni vimos la luna ni la montaña dormida
hombre de otras manos y otras veces
repentina aparición de espesos humores
hombre que habitas lo más lejos posible de ti para estar cómodo
¿tanta espera vital para este silencio?
¿tanto entrar por la puerta y reconocer en mi cuerpo liso como foca a tus antepasados marinos?
¿el diente que se cae de mi boca en sueños dice de mí lo suficiente?
¿y de nuestro fin lo necesario?
esta brisa es un silbato
esta hinchazón verbal, un interludio
esta tarde, una colección desapegada de agobios
este lápiz, un dictado
y este oficio, el nuestro
una ola interminable
que tiene que lidiar con espíritus mezquinos que apuntan consejos
siendo éstos tan inútiles
odio a la crítica desilustrada
esto es un berreo
hombre: yo un día pensé que tus cortinas nos separaban del mundo
que la cama sería suficiente, por lo que inventar infiernos se haría innecesario
que el quebranto y los besos
iban a efectuar de una vez y para siempre el milagro
el ansiado milagro de ganarnos por fin la salvación
que ya no habría domingos de nostalgia
que eras igual que el caballito enfermo de herrumbre
pero que al final, jactante y victorioso, agotarías las heridas oxidadas
y comerías pan
esa mañana en que todas tus despedidas habrían desaparecido
hombre, soy un perro incandescente de palabras,
un alma atribulada de visiones inconexas
un dictado, un absurdo autodictado de lugares con parques
¿un dictado?
hombre, seguro te escribiré después, y demasiadas veces, en tan diversas condiciones y formas que mi corazón habrá quedado muerto de tanto explotar
por ahora tengo un tremendo hastío de la mujer carcajeante que interrumpe la terraza, tengo tantas ganas de pegarle y asarla al fuego como a un cabrito,
que mejor me voy
me levanto
me voy a caminar por esta ciudad de extraviados laberintos
con mi corazón en silencio de aporía
más tarde lloraré a ojos llenos en el lugar menos indicado
me encontraré por casualidad con gente conocida
en medio de la plaza más grande del mundo
encenderé una vela blanca
cerraré los ojos
y como un niño pequeño e indefenso pediré con toda el alma un solo deseo
que ya todos conocen
sobre el piso gris y adoquinado de esta ciudad monstruosa que lleva tu nombre demasiado dentro
el agua no existe por ahora
estos días han sido demasiados
hombre, el mar está muy lejos y nuestros cuerpos ya tan solo son recuerdos de animales viscosos infinitos en su sed
tengo una inconsolable sed
y demasiadas ansias de mar
viernes, marzo 21, 2008
quinto piso
suben ganas como llamadas a la medianoche del tren
no somos nadie si no aceptamos nuestra condición animal
de extrema torcedura el talón izquierdo de tu huída
qué vivas entre cactus está bien
qué mires el sol celeste sobre las sienes de un rinoceronte
está bien
si amas a otra mujer en el calor salado del viernes santo
que te lleven arrastrado los gendarmes y te peguen y te roben
todos los papeles
que te espinen como al muerto en resurrección y de castigo
no alcances a mirar
los minusválidos segundos de mi reloj
que entre los atardeceres del desierto veás mi rostro
mi carne endeble que dice cosas inciertas
y te espera temblorosa cuando no hay más lugar
que te pierdas en el nihilismo inefable del mito
que no entiendas nada y cambies de opinión
que ser animal sea urgente en el discurso
que ser animal sea la única salida
que el deseo se pavonee en el parque como excusa
que la métrica de todo termine
qué estés bien y el rinoceronte de tus sueños
la bestia sostenida que todos llevamos dentro
tenga la piel tan suave como yo/
que no pase a más
que no sea necesario
tirarse de un quinto piso.
miércoles, marzo 19, 2008
la primavera se amotina
"La primavera se amotina" de mi primer poemario publicado en 2005.
martes, marzo 18, 2008
rota
estoy rota
el deseo ha muerto estupefacto
voy a poner un anuncio en el periódico
“estoy rota, no me molesten”
la gata en celo se asomó a la ventana
de uno de sus hombres pequeños
vio los pétalos caídos en derrota
y no pudo llorar
demasiadas jacarandas
era la tarde y tus palabras me hacían daño
tomé cerveza, comí con hambre
cerré los ojos,
y elegí la vereda que me lleva más lejos de vos
no es venganza, es pura voluntad de sobrevivencia
me levanté, me vestí, “nos vemos el sábado”
al fondo los pájaros cantaban
paralelos a un coro de música electrónica
dije, debería ir a terapia
pero hace ocho años la dejé
dije, debería irme de viaje
pero tengo tanto que hacer
dije, éste era un poema de deseo
pero ya no puedo escribir.
domingo, marzo 16, 2008
deseo uno
decir que soy una gata en celo
es poco
detesto la poesía erótica desde que me di cuenta del lugar común
que le hemos hecho entre nosotros
por eso en este poema
prometo no decir
ni pene ni vulva ni cabalgar
ni vagina, ni clítoris, ni orgasmo
durante mucho tiempo,
creí firmemente en la idea occidental que el amor
es superior a ese deseo que arde en las arterias
a esa droga sin procesar que llega directo al nervio
me retracto públicamente
aunque envidie a los chicos que se meten la lengua
en el parque y en el metro
con esos abrazos sin centímetro de por medio
y es que por la temporada
(la primavera se amotina una vez más)
hay demasiadas jacarandas en el aire
y en el piso
excesivos pétalos aplastados en derrota
todos los demás hombres me parecen pequeños
y me arrepiento de esos hombres pequeños que amé
estoy acorralada lo admito
sos mi fetiche, mi ideología
tengo ganas de sábanas ajenas de hoteles
me cansé de hacer tu cama, de jalar las colchas
quiero ser sincera
y arreglarme para salir
fingir que soy una desconocida
que te seduce de nuevo
el futuro es algo a lo que voy aprendiendo a renunciar
la ansiedad por tu cuerpo es el producto exacto de la alevosía
es la carne caliente de los lóbulos de mis orejas
es una sed salada de salitre
herida en carne viva de bólidos vívidos y bífidos
dos lenguas como pulpos viciosos
(decir lengua es permitido en este poema)
decir que lo mejor de todo es verte entrando en mí
de costado en cucharita
o encerrarnos en el clóset
aunque nos hagan burla
-porque todo puede fracasar en el mundo
la irracionalidad de los líderes mundiales puede hacer volar la atmósfera
la inconstancia de la bolsa puede provocar un nuevo crack
el kilo y medio de basura que producimos a diario me está preocupando
porque somos seis mil millones de personas enajenadas
una suma de inconscientes mentalidades de almidón
tantos problemas-
pero el deseo, amor, que no se acabe nunca
amor que no soy tu amor pero soy tuya
el deseo que no se extinga por favor
aunque tengamos que arreglarle las letras
y sacarle a los poemas las palabras sobrantes
ni pene ni vulva ni cabalgar
ni vagina, ni clítoris, ni orgasmo
ni puta
que todas las palabras sucias queden guardadas para cuando se amerite
que nada sobre
que todo sea necesario
y así, tranquilos por fin
en la próxima noche
y sin salida
tengamos que hacerlo
en sábanas nuevas y ajenas
de un hotel
ni tu casa ni la mía
decir que soy una gata en celo
es poco.
miércoles, marzo 12, 2008
Mariana
lunes, marzo 10, 2008
dos poemas de domingo
inútil
toda mi vida pensé que yo era la dueña de mi escritura
por lo que almacené frases horrorosas que luego destruí
y mitigué la ansiedad fabricando sintagmas que inmediatamente
aprobé
pero luego me di cuenta que estaba completamente equivocada
en todo
que mi vida era solo la manifestación incapaz de una voz dolorosa
una combinación de algoritmos que bien pudieron derivar en un paramecio
ante semejante demolición de paradigmas
opté por dedicarme incansablemente a una vocación inútil:
escribí panfletarios poemas de amor
que ahora detesto
este mismo poema será expulsado
en líneas ralladas que crucen el límite
y peleen por un espacio libre en la papelera
para reñir con los girasoles que crisparon al vidrio
la escritura es un dictado
una tortura lenta de púas
el silencio oscuro que no conocí
un tratar de explicarse a uno mismo,
cuando no se puede
es una postura
anterior y prepotente
no obstante,
me pongo el disfraz.
planeo escribir el poema más largo de amor
muy pronto
sin abusar de mis frases hechas,
ni incluir palomas grises y puentes
para mientras y sin urgencia,
hago garabatos
no me pongo estricta
hago una alusión bestial a mis temas favoritos
extraño al gato azul
me conmisero de mí con los infelices y los vencidos
porque nada me sirve en este momento
no puedo ni siquiera comentar la esquizofrenia de mi deseo
mucho menos ofrecerle una solución
directamente proporcional a sus necesidades
mientras tanto
acaricio esta pornografía tímida
que me llena de esperanzas
no puedo alterar
ese ánimo de promiscuidad
que cada letra se merece
uno descubre por sencilla deducción
que por más que escriba
nada es suficiente
es inútil todo
la mediocridad es una idea que me ronda
para matar
todo es inútil
y es que el amor, que me importa mucho
no obedece las artes del conjuro verbal
lástima.
Ciudad de México, 9 de marzo de 2008
no tengo ojos
solo dos rayitas achinadas de melancolía
hoy decidí olvidarte y estaba tan segura, tan dentro de mí, tan propia
pero un par de cervezas hacen que cambie de opinión, profundamente
soy fácil
verde
tengo púas en la parte alcachófica del alma
fallo
confundo
intento
tengo miedo
dices:
el mismo cielo
excusas
excusas
falsedades
hay demasiada muerte en el aire
y un niño dentro de mí que todavía no nace
y yo misma que no crezco, no maduro
flores nuevas que tambalean en la mesa,
a falta de agua para beber a su gusto
hacemos una parafernalia falaz para abandonarnos
y nadie se la cree,
menos nosotros
hoy decidí olvidarte, y estaba tan segura, tan dentro de mí, tan propia
pero luego se dibujan cuatro cartas:
la primera, un deseo ancestral,
la segunda, el destino que ya intuíamos,
yo también te conocía desde antes
la tercera, una imposibilidad dolorosa
la cuarta, la necesidad de amarnos
el mismo cielo
la misma canción
debajo de nosotros
no lo soporto
tengo rabia de los inventos del verbo
y de la hipocresía de los amantes.
lunes, marzo 03, 2008
Espeluznante

ahora tan roto y lejano que parece una nota mortuoria en un antiguo diario
el agua sucia se cuela en mi ánimo si me da por recordar nuestra común derrota
fuimos el ejemplo preciso de lo que nunca debe hacerse
de todo lo que no vale la pena si se junta en una suma
el prototipo exacto de la incapacidad de hacerse entender en la misma lengua
y es que la cotidianidad siempre fue una batalla triste entre nosotros
por suerte para ambos estamos ya tan lejos de nosotros
que solo los viejos amigos nos recuerdan y hacen cara de sorpresa cuando les digo
eso que no quiero repetir
por suerte estamos tan a gusto que todos nuestros huesos destrozados
han soldado casi por completo en las articulaciones del alma
y otorgan a este espíritu desolado un ímpetu cada vez más explícito
una esperanza a prueba de balas
balas
balas zigzagueantes por tu presencia repentina en el parque
donde resultás no ser vos mismo
hay cosas que no me puedo explicar
la complejidad humana siempre me ha resultado un acervo inexpugnable
un acento átono
una ridiculez
una sin razón constante
ese dios que no existe sabe tanto la verdad
sabe tanto que te quise con todas las esferas
con todas las ganas existentes en esta tierra enferma
desde mis locuras más protuberantes
hasta el dictado automático de todas mis noches de domingo
quemé nuestras fotos
y me dolió
soy absurda
voy por el mundo tan campante
así de cínica, sumergida en distracción profunda
así de simple, así de llana, así culpable
contradiciéndome toda
pero hay que decirlo,
como copia al carbón de esta vocación ampliamente esperada:
últimamente voy tan feliz
que el rito espeluznante de amarte
se me va olvidando por completo.

