miércoles, abril 06, 2011

aquí nació el universo hoy

“Y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo”, Jorge Luis Borges.

aquí nació el universo hoy

este es el ruido del cosmos que descansará en la línea de mi mano

en tu perfil

en mi pecho manchado por tus empuñaduras

un solo recuerdo hace

una noche

el mareo

el baño explotado de luces pegadas a mis párpados

a mi costado, el hombre que amo

el rastro de todas las cosas como miles de personas en un vagón

la voz: rasguños de noches en vela sin ojos

la superficie: un insomnio un año

el aire: la revuelta de tus respiraciones

una habitación que nos permite escribir el presente fatigado de las sábanas

esas, las oscurecidas

donde devorará el génesis todas sus semillas

explota: el olor el tacto

la subversión es la carne dormida

no medir la dimensión de lo que habrá

descansa

la ciudad también ha cesado sus explosiones

ni gritos ni botellas que se quiebran inundan

el movimiento de traslación de la Tierra

o el universo de nuestras pieles lindantes

presagio

estoy contando tus granos de arena

la muerte existe pero hoy está lejos de aquí

yace la vida de las ciudades en nosotros: dos cuerpos agotados

sus canciones sus acordes su pan en latas de metal olientes

mordidas

clímax sin dolor

enrumbada la grafía

escribir o callar para siempre

tómame

come la calma calla

no digas paredes circundándonos

ni tiempo

el Yo insiste en deshacerse de sus cáscaras

mi pecho marcado

enrojecido

Yo: exhausta

oscurecida por el contenido de las sábanas

al lado, el roce de tus pies

tu respiración

el aleph en su reducida lujuria

un calor en el centro de mi sexo

las ventanas empañadas

palpita

la masa que nos contiene

y

ay

el universo

esa palabra.

laurigarcíadueñas

30 de marzo de 2011

lunes, marzo 21, 2011

el día de la noche de la luna más grande

A Felipe:

Decir Yo tan a menudo también es un intento de referir Humanidad

I

no, dijo él, la luna no es más grande sino que está más cerca y fue ayer

yo recordé mis últimos pensamientos y dudé del peso que podría tener la memoria

la superstición

la luna llena provoca en los amantes los mares

cuánto tiempo guardando fotografías

fiestas con hombres sin nombre

un hueco en la conciencia donde estabas

no es necesario un fin con burlas y aspavientos

tú, mujer, no sabes del fin, me dicen y sospechan de mí

pero yo soy la noche que se desliza, soy de carne y estoy viva

luna descomunal

brilla

un vestido rojo

busco en la terraza al hombre que enciende mi cuerpo

otra oportunidad, les digo

otro tiempo.

II

la noche de la luna más grande piensan y pronostican sustancias y luces

la fiesta es el rito común que busca el fuego

yo soy el fuego y la noche que se desliza

yo soy lo que recuerdas cuando duermes

explotan las coladeras

salta la luz en la ventana

una inmensa oscuridad fue pasajera

ven con tus cicatrices en forma de tinta

escríbeme y olvídame

un sillón en la sala de espera

no voy a mentirte

fui infiel hasta en la música

tuve miedo

quise morir despierta

estoy construida sobre la base consciente de mis manías

dejas a mi lado tu olor y me estremezco

no te vayas

quedarse también puede ser la alternativa de los vencidos.

pájaro con semáforo

la ciudad llueve por primera vez en la era

asusta la sonrisa paréntesis y cualquiera escribe

quiero ser un árbol soy de rojo trampa

intento por no ser de lodo

si las gotas: no pares

un estallido de luz

difícil de decir

decir el trueno y oírlo

creer en la escritura como creer en algo mitológico

decir decir al pájaro y al semáforo

saber del genio el barco y el ahínco

palabras mal escritas

direcciones

los enemigos

sentados

cadáveres con noticias

querer abarcarlo todo

una bicicleta

un recuerdo un año

cómo funciona dios y su ira

hígados como ojos

ojos incrustados en la rabia

intentar comprender el orden de las cosas

y no lograrlo

la deliberación de los verbos

cuídate mucho, como un mantra,

saber del sol sus rayos

canciones

ver la lluvia y mojarse

empezar a odiar y dejarlo todo

dejar las llaves

una cabeza

un avestruz

los ventanales se alargan

cósmico e irreal el suelo

un recuerdo un año

un coche

un pájaro posado sobre un semáforo en rojo.

de pronto que

de pronto que

el teléfono silencio

ella quisiera

no ser la tercera persona sino la primera

dónde está él

dónde están todos los hombres que se supone que fueron él

sucesos indefinidos rodean este espacio reducido

donde me ha arrinconado la violencia

el peso de lo incierto

sobre el hombro adolorido

ella: silencio

sin palabras

llora el reverso

las dos caras

llueve

llovizna

un charco

ni siquiera el signo del cielo puede ser una nube

no hay oscuridad más dolorosa que la ausencia.

II

si el que debería fuese pero no

él no vino

la mujer recuesta su cabeza en el colchón a ras de suelo

dime, mordida vacía,

te veo aquella madrugada fuera

la luz cénit que te alumbraba el rostro

el des-abrazo

la distancia

el peso de tus piernas sobre mi cuello

quiero oír

partiendo con tu voz las paredes

no soy tu verde

pero intento llenar de lunares los momentos cortos en que fuimos dos símbolos

insistencia

huesos de caderas

si te extraño es un accidente

aéreos globos

no saber del futuro

aire esférico

una capa delgada de polvo

un rastro

sobre los cuerpos.

domingo, febrero 27, 2011

la cuerda naranja

hoy en la terraza
tal vez después de las malas noticias
de los buenos amigos
y las cosas que aún después del final nos destruyen
la mismas flores amarillas de la infancia
el césped húmedo sin la persona que amamos
un pasado reciente que se resiste a las fugas
la cuerda naranja donde tendemos la ropa
marca el muro limítrofe
los años justos para no sentirnos invencibles
la pregunta abierta
el tiempo y su entorno
el anecdotario que brilla en compulsión de palabras
un chaleco de fuego
un fumarse el amor hasta ver volar los aviones
la misma incertidumbre cabal de futuro
no estás conmigo
no importa demasiado
estoy sola y voy a escribirme
hay resignación y un poquitín de cinismo
que combatí en los hombres que creí de mi especie
el sudor en la ropa el boletín de noticias
un hombre importante muere al sur de la Tierra
la música constituye el patrimonio infinito
de esta espera crucial de independencia absoluta
a 2.722 kilómetros de aquí un montón de cementos
llueve sin mí la peste continua
de aquellos que duermen la noche sin concretar en el día su ansiado volumen
viva el arroz en el fondo del cazo
la casa está prendida
una extraña paz nos incumbe:
es la luz del abismo
la esperanza de que volvamos a unirnos a esa materia especial que nos ata.

martes, febrero 22, 2011

a pesar de la semilla

21/02/2011

11:40 a.m.

habrá un lugar para ir a gritar

una noche esperando el falsete

afuera tres hombres y sus voces chillonas

ni un lugar para descansar

y la gente diciendo ‘tus piernas’

‘sí, mis piernas’

y mi tos un cuchillo sin poder dormir

¿quién soy? normal: nadie

alguien

que cumple accidentalmente años

alguien

a quien no quisiste abrazar aquella noche

alguien

que sabe muy bien cómo servirse el café sola

alguien

de quien la gente sabe olvidar su consistencia blanda

su necesidad de tiempo

un té corto unas flores me haré un té

pensaré que si estoy enferma si ya no sé dormir

si el aplomo me falta y yo qué

devuélvanme mi mesa mis sillas

la casa en que fui feliz

estoy esperando una llamada

mi maestro japonés miró mis piernas y preguntó

cuántos kilos subiste

yo y mi cuerpo se hicieron pequeños

recogí mis cosas

lloré en el baño

recogí mi ropa como lo hago cuando me voy de casa de mis amantes extraños

y salgo

veo el sol atravesar la avenida

cuento mis años

31

repito: la memoria

31 está bien

y salgo a la calle

salgo salgo

necesito un lloradero

dirección gritadero

abro mi libreta: escribo

llevo un vestido corto: negro

‘sí, mis piernas’

‘sí, mamita’

sí, el vagón, el tiempo

la agresividad, el hombre: la violencia

siembra tu semilla, me dijo el maestro

y yo le respondí cuando me preguntó cuántos kilos subí

que no importa

que así estoy bien

y es cierto

a pesar de la semilla.

Laboratorio de Periodismo: Ciudadanía y Cultura.

Este curso lo imparto en línea y puede inscribirse gente de todo el mundo. Forma parte del Programa de Escritura Creativa de la Universidad del Claustro de Sor Juana de México. Agradezco la difusión.


Si quieren consultar la información completa del diplomado a distancia pueden consultar este enlace: http://www.box.net/shared/oxjosukho2

¡Saludos!

jueves, enero 27, 2011

dame un lápiz interestelar para marcar el cielo nocturno

dame un lápiz interestelar para marcar el cielo nocturno
o cualquier cosa que me reste la desdicha
en mi nariz, la consecuencia de los años
varias anotaciones a pie y los poemas acumulándose en páginas
y páginas
confusos los cuadernos de viaje
yo ya estoy al otro lado del túnel
no te necesito
ni siquiera tu recuerdo viene de visita
eras nada más que un trámite
fuiste el mundo
todos los animales y las plantas
la tristeza se evidencia
al saber que el hilo que nos ataba
por fin está roto
ya no te escucho al otro lado de la vida
pronto, el olvido.

ríos de sangre

martes 18 de enero de 2010

ríos de sangre correrían por mi boca
platelmintos
grupos de peces en huida infame

encendiste mi cuerpo
ahora
quién apagará
mi luz de noche

lunas en llamas
ruidos
oscuros laberintos olvidados
risueñas azucenas y un dios encandilado
tu cuerpo: el fin de esta memoria
un crepúsculo
un año
todas tus frases a mi lado dormirán
yo solo sé del amor las lámparas
infames cerraduras
conciencias que no duermen en su afán de abigarrar la vida
¿no me has encontrado?
¿no me viste?
viviré colgada y desnuda en tus días
(los míos)

cuando duermas
cuando mueras
yo estaré ahí:
al pie de tu lecho

muérdeme, ahora:
no rompás el lazo
que nos ata.

aquí se rompió una taza

aquí se rompió una taza
y necesito comerme los pedazos

nadie sabe nada de mí
nadie sabe nada de ti
todas las demás personas podrían ejercer un veredicto sobre nosotros
pero no me importa su opinión

pasamos todos estos años comiéndonos la pared de cristal que rodea al mundo
y de pronto
en la cama tibia
hay dos cuerpos que se hablan

no tengo nada más que decirte
(nada)

tu cara viéndose en mi espejo
(la madrugada)

la imposibilidad de nosotros mismos
(la noche)
y muchas palabras caprichosas que se dijeron como el vidrio
que los hombres del semáforo se incrustan en la espalda

(esta ciudad será siempre solitaria)

tu presencia es larga y dulce
se me impone
como el peso del reloj y la música

en la vida
no existe un solo camino

de tanto caminar he aprendido
de la luz y las plantas

sos y serás siempre el pensamiento: mi pensamiento

no voy a olvidarte un solo día
de mis días
pero quiero permitirme:
la ruta.

la verdad III

yo ya estoy en el lado de las cosas que
no nos hacen temblar

yo
soy un sujeto cacofónico
es inútil nombrarme
yo que no soy yo
quisiera
sentir que
soy una
con todas lo demás

inútiles los pensamientos que se encadenan para
dar de mi la explicación suficiente

hoy puedo decir
que tuve frente a mí la imagen más hermosa de mi vida:
vi a un hombre de menos de veinte años
echarle sal sobre la espalda a su mejor amigo en un bar

la belleza existe
y yo quiero ser parte de ella.

la verdad II

la verdad podría ser todos los huecos que el tiempo insiste en crear dentro de nosotros
somos víctimas
lo sé
todavía
largas filas para aspirar a la gloria
un mote de cariño
la dignidad que se encoge como una camisa vieja
las manchas y la suciedad de la ropa

si quiero escribir
tendré que ser diferente
a mis antiguas palabras

ráfagas de odio atacan mi corazón
me distraigo constantemente
guardo dentro de mí imágenes que quisiera olvidar

los lápices de los escritores siempre se pierden
los lapiceros también
sus intentos por describir la realidad son inútiles y ellos lo saben
por eso yo decidí arbitrariamente
ser la ficción
Javier dice que la luna es una mandarina y yo le creo
la materia se reproduce
constante
un recuerdo
un hijo
todos los aviones
mi madre a punto de llorar en la terminal
un libro que me habla del fracaso
yo no quisiera fracasar
yo solamente quiero
soñar con jirafas
tus jirafas
ó con leones abrazándose en la portada del periódico
tumbergias colgando en el cielo del café
muslos de sangre como flores
mariposas inmóviles y microvampiros
mi padre es un poeta/un científico/ que me enseñó a ver la luna
yo aprendí a delirar desde que era pequeña
un grano de arroz
un polvo cósmico
mi aura turquesa con ganas de crecer

cúrame
lo que vuelva a nacer que sea nuestro
la verdad son mis ojos oscuros y un sillón:
un sillón para dormir la siesta.

esta noche

esta noche
ésta

no tengo palabras para decir
lo que quiero decir
nada que no suene sobrado
nada: útil

entonces
tal vez
voy a salir a gritar

algo peor:

zombis

incluida yo

amarrados a nuestras sillas y computadoras
a la salidita al súper y a la vuelta por a la Gran Vía

la realidad
es
un
golpe
fuerte
en
la
cara

incapaz siquiera de llorar
impotencia ante la
descomposición
miedo de ciudad

éxodo

1:53 a.m.
4 de enero de 2011

leí una crónica
en la página
de un periódico

tiemblo

mis padres duermen
mis sobrinos descansan
mis hermanos aún no han regresado del bar

si este poema detuviera una sola bala
si todos los poemas de mis amigos detuvieran las balas
las muertes
la injusticia

pero no

deberíamos detener este país
y no dejar que ocurra E-S-T-O

ni un segundo
más

para mientras:
nada.

martes, enero 04, 2011

Miedo de ciudad

Hoy es una noche muy fuerte para mí. Luego de leer la desgarradora crónica periodística de Juan Martínez sobre las pandillas:

http://elfaro.net/es/201012/noticias/3216/

a) Presa de la impotencia, quería volver a residir en El Salvador de inmediato. Tengo que replantear mi trabajo para seguir dando mi aporte. Siento que mi país me necesita, nos necesita a todos, y que juntos, como sociedad civil y Estado, debemos detener la vorágine de violencia que asola a este pedacito de tierra.

b) Quiero compartir un poema mío con ustedes, hoy que creí haberme quedado sin palabras. Originalmente fue publicado el 9 de mayo de 2006, en La Prensa Gráfica, para una campaña titulada "Todos contra la violencia":


Miedo de ciudad
Lauri García Dueñas
.
Miedo de ciudad
todos somos asesinos
chacales que esperan en las esquinas para blandir cuchillos y abrir el grifo de la sangre

Huele a plomo
los tuertos pronostican más cabezas cortadas en los parques
mujeres hechas pedazos en los barriles

Miedo de ciudad
gritos
no abriré la puerta a medianoche
los fantasmas me velarán las entrañas

Miedo de ciudad: dientes como hilos inmateriales
no abriré la puerta a las tres de la tarde
no iré a ningún lado
me quedaré contando el goteo del baño
cerrando con clavos las sábanas gruesas

Miedo de ciudad
me robaron la vigilia
ya no alcanzan los cerrojos ni las vidas

Miedo de ciudad
ratas de alcantarilla
banderas a media asta
mentiras

Miedo de ciudad:
todos somos asesinos.