martes, julio 14, 2009

dos sudores


llueve el cielo las entrañas de su organismo


A Carlos:

llueven virotas de humo
la verdad es que el cielo está lloviendo su organismo en cataratas de gotas salvajes
sobre el advenedizo escurrir del pensamiento

las camas están vacías
y las gotas de sudor que nuestros cuerpos dejaron en tus sábanas rojas
son un fetiche visual para esta composición húmeda y agnóstica

no creo en nada
más bien
creo en muchas cosas imprecisas
difíciles de explicar
como en esta repentina alusión a tu carne y a tus formas
como en tus brazos que aún no reconozco pero he mordido con frenesí
morenas masas circulares, permanecerán en la historia de las extremidades lúbricas

no soy una sola
lo notas
soy un paralelepípedo de voces y añoranzas
que se deshace en posición horizontal para encontrar un sentido que de orden a las cosas

el orden del mundo no existe

y tú
enciendes las velas y empiezas a chorrearme,
como la lluvia tropical a la que hago alusión,
dices muchas cosas que me molestan,
la mayoría,
pero sé que la casualidad no se teje gratuita
y debo aprender de tu porte de animal feroz

maratónico colchón de luces encendidas,
el tuyo
cotidiana ensoñación, la mía
al escucharte haciéndome el desayuno
como si lo mereciese
como si no fuera una hiena que durmió contigo

no soy una sola
lo notas
y en ese meridiano, yo ya no puedo sudar
tengo que volver a la lluvia y a la casa
para recuperar la capacidad de deshacerme en gotas
y reconstruir contigo la desesperación inicial

sin embargo, de mí
te persistirán mis gemidos dulces al oído
porque yo también soy una niña, como tú
porque yo también tengo miedo a veces y no soy una hiena sino un dragón de cortas alas que murmulla plegarias para que toda esta maraña desordenada de sucesos encuentre por fin su camino natural

porque ha sido demasiado el tiempo transcurrido
los rayos quebrando el asfalto
el desorden existencial

los truenos son el temor del universo

mas tú no temas
aquí, se te recuerda
se te añora
en la masa informe del pensamiento

y llueve el cielo, atormentado,
las entrañas de su organismo.

la lluvia, los buitres, la gente y la selva verde

la selva frondosa cubre el camino serpenteante
todo texto es una enumeración
un agujero descriptivo
no obstante, no se pueden romper los abismos con solo destruir sus vocales
el color verde de la selva sureña marca el retorno repetido aunque no necesariamente anhelado

nadie sabe cuál es su lugar en el mundo

mucho menos yo

los buitres se asoman al filo de los barrancos verdes y empinados

la lluvia es la luz curvilínea de una larga espera

el peso del tiempo es angustiante

las palabras se multiplican frondosas queriendo construir una urdimbre suficiente veloz para abrazarte en clave
(y sudar)

antes de venir revisé mis cajones
¿cuánto espacio es necesario para contener el pasado?
al regresar a casa me topé con todos los resquicios del polvo
me desnudé de la idea que debería tener a estas alturas de mí

necesito que el volumen de los graznidos de los pájaros sea mayor para así sentir que soy adulta, que no todo fue inútil

la gente me parece cada vez más extraña
me cuesta comprender el mecanismo que opera su sentido y sus conexiones vitales
pero de pronto sonrío porque una mujer desconocida me dice
‘qué le vaya bien’
la luz de la tarde desparrama celajes
llueve
a lo lejos
se enciende la selva que se hizo norte

no todo puede estar tan mal

los buitres surcan los barrancos empinados
cumplen su función multiplicadora de vida
a partir de lo que otros consideraron carroña
no todo está perdido

por su parte, la gente anhela cosas inalcanzables que son escritas con letras grandes
por algún genio hostil que intenta alejarnos de la esencia libre de las cosas

la materia multiplica sus demandas

mientras
el espíritu se convulsiona como bacterias rociadas por ácido

mi maestro japonés me explicó que teníamos una suerte limitada por nuestra impronta en el mundo

sé generosa, sugirió

entonces
yo
trataré de salir del agujero nihilista de esta tarde llorosa y subiré el volumen al graznido de mis pájaros
soñaré despierta con los tuyos
tomaré agua como el líquido vital que organiza el mundo
saldré a la calle en cabalgata de valentía
y seguro

más tarde lloverá.

domingo, julio 12, 2009

Poemas de Amada Libertad

A 18 años de su muerte en combate en el cerro de Guazapa, un día de eclipse solar:


Hasta entonces

Me perfumo con tu recuerdo

para refrescarme la soledad.

.

Anestesio el silencio y estallo en un tic-tac

Las calles, los mercados, las ventas

me hacen un tutti frutti de vos

y saboreo la distancia que nos engendra.

.

Sí. Volveré a abrazarte sin tapujones

ni uniformes verdes

libres de toda plaga que opaquen tus entrañas.

.

Entonces pueblo mío, volveré.

.

Esperanza

Abro paciencia de la tierra,

busco en ella un mar

donde desembocar mi aliento

porque desde que la sangre

corre por las calles

he perdido el mío.

.

Nace un huracán

de mirada fría

padezco de pueblo

y aún así, vuelo a cafetales

para construirte desde el silencio

una Biblia Pueblo.

.

Destino

.

Sigo con el deseo de amarte

de tenerte entre mis páginas

de arrullarme entre tus calles.

.

Me siento sobre las hojas

y taciturna murmuro al viento.

.

No sé cuándo sonreirás

ni cuando lloverá de nuevo…

pero de algo sí estoy segura

que aún sin dientes ni cronólogos

vos reirás a plenitud

y lloverá en tu tierra

toda la felicidad

que hoy nos niegan.

.

Derrota

“Cómo puede alguien tan especial, cambiar de la noche a la mañana””. Alux Nahual.

Recientemente he conocido tus arbustos

llenos de otoño en el valor

y de arrugas en la soledad de la victoria.

.

He saboreado tu invierno de miedo

y tu verano de ausencia

que es ya un venado

hacia el oriente de mi norte

hacia lo oscuro de mi luz

hacia tu hija de mi Pueblo.

6:00 p.m. 07/01/90

.

Fuera de serie

.

A Mae:

.

Sabe…

Arrímese al radio y oiga las noticias,

salga a la puerta y vea la calle

ahí donde sufre más mi pueblo.

.

Vaya al “Centro” y mutile las ventas callejeras,

salpique la ventana del maniquí

y vea el sufrimiento, el sacrificio,

el desgarro de la humanidad.

.

Hoy sí, puede llorar

sin pena, pues no es por mí.

Es por la indignación que late dentro de su conciencia.

.

Ahora sí.

Soy su hija, su prima, su hermana,

su amiga y compañera.

Homenaje a la poeta salvadoreña Amada Libertad

La casualidad siempre me ha unido a la poesía de Amada Libertad. Hace unos diez años, como siempre boquiabierta y despistada, abriendo los ojos ante los libros con la conciencia de que nunca tengo el dinero necesario para comprar todos los que quisiera, iba pasando por el pasillo que sortea la librería de la universidad, cuando al fondo de una pila desordenada de libros, algo me hizo detener la mirada.

Aparté los demás volúmenes, tomé entre mis manos un poemario de portada rosa con verde. En ese momento no sabía que ese libro, junto con “En la humedad en el secreto” de Roque Dalton, se convertiría en uno de los dos fetiches literarios que me acompañarían durante mi incipiente camino como escritora.

La modesta publicación, con una foto en blanco y negro de una adolescente cachetona –como yo- en la portada, me cautivó. Compré el libro, bien contenta porque me costó solo veinte colones, unos dos dólares, cuando todavía existían los colones y no habíamos sido dolarizados en un madrugón legislativo.

Mi ejemplar estaba desteñido desde su origen, como si en otro momento de la vida ya lo hubiese leído. Por lo menos eso sentí. Corrían aquellos años gráciles, cuando la juventud era plena y yo todavía no pensaba en los bemoles de la vida adulta.

“Larga trenza de amor” de Amada Libertad cambió mi vida. De una manera que no puedo explicar, me di cuenta de que en un tiempo reciente y paralelo alguien había compartido conmigo la misma sensibilidad y manera de ver el mundo, el amor, la naturaleza. Claro, desde una coyuntura más difícil que la mía.

No es que Amada me hubiese influido directamente, porque no la conocí en persona ni leí sus textos con anterioridad, pero sentí y siento que tengo una compañera literaria, alguien que comparte mis anhelos y tormentos a pesar de pertenecer a otro tiempo histórico. Alguien que escribió, antes de su muerte, que su final estaría relacionado con un eclipse. Una Maga. Una verdadera Maga.

Amada Libertad murió combatiendo en el volcán de San Salvador hace dieciocho años, durante un eclipse solar.

Al abrir las páginas de su libro, encontré la poesía más clara y diáfana que hasta ahora he conocido; la más social, política y amorosa que una mujer pueda escribir. Quienes me conocen saben que soy vehemente, pero en este caso lo soy el doble.

Dicha recopilación llegó a mis ojos, y a la de pocos lectores en este planeta, gracias a la labor titánica de Argelia de Quintana, madre de Amada Libertad, a quien años después conocería en un recital en Los Tacos de Paco. Por ahora, los poemarios están agotados.

De esa ocasión, como hoy, me enterneció y conmovió la militancia inquebrantable de una madre por la obra de su hija. Argelia tiene mucho parecido con mi mamá, ambas son mujeres comprometidas con la lucha social, comentaristas y amorosas, devotas de sus hijos, alegres y llorosas.

Argelia, en su humilde gestión, desde hace dos décadas, antólogo y recopiló los “papelitos” que Leyla (el nombre de pila de nuestra siempre joven escritora) escribió durante su participación en la lucha social que intentó hacer de mi país un lugar más justo.

La historia ha seguido su curso y alguien robó mi libro. Años después, Raúl me prestó uno que estaba empolvado en su casa y no se lo devolví. Sentí que lo necesitaba y desde estas líneas le digo que fue por una buena causa.

Conservo en mi librero de México “En la humedad del secreto” y “Larga trenza de amor”, ambos en su segunda versión en mi vida, del primero, un buen amigo tuvo a bien robarse para mí un ejemplar de una biblioteca pública, cuando el mío fue extraviado.

Hace pocos meses, la casualidad obró por segunda vez. En México, Miriam, feminista y organizadora nata, me invitó al CICAM (Centro de Investigación y Capacitación de la Mujer) para que leyera en voz alta poemas de Amada para un homenaje radial que le estaban haciendo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de nuestra alma Mater, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Ahí llegué, con mi poemario rosa con verde, y con una cerveza León bajando por mi garganta, compartí con Miriam la vehemencia febril que me produce la obra de esta gran poeta salvadoreña.

Cada vez que leo sus poemas, en voz alta o baja, un escalofrío recorre mi piel, y mis ojos se llenan de lágrimas. Esa ocasión no fue la excepción. Mi poema favorito es sin duda el que le dedicó a su madre.

Hoy, operó la tercera coincidencia. Cancelado un concierto que me proponía cubrir para el reporteo sobre juventud y cultura urbana que me ha traído de nuevo a El Salvador; mi madre me comentó que había leído en el periódico que había un homenaje por el aniversario número dieciocho de la muerte de Amada. Y ahí nos fuimos.

Encontramos tomando café a Argelia y a la poeta salvadoreña Kenny Rodríguez, quienes luego de trabar plática conmigo por breves minutos me invitaron a subir al escenario a participar del homenaje, nada más ni nada menos que leyendo poemas de Leyla. Un honor, sin duda, tomando el significado profundo de esta palabra.

Desde hace varios años, he comentado con varias colegas sobre mi intención de participar u organizar un homenaje a mi poeta favorita. Este día, todo confluyó en el Palacio Tecleño, sin que yo preparara nada.

De pronto, estaba subida en el entablado y quise compartir, espero haberlo hecho bien, un poco de mi admiración y cariño por Leyla. Minutos antes, mis ojos estaban otra vez enturbiados por las lágrimas, cuando leí el prólogo que la maestra y escritora salvadoreña Matilde Elena López escribió para el ejemplar de “Mi pueblo”, donde decía que el corazón de chiltota (ave tropical abundante en nuestro terruño) de Amada Libertad había dejado este mundo entre luces de luciérnagas. Luciérnagas.

Sosteniendo el llanto, escogí tres poemas. Leí con aplomo y sin nerviosismo. De reojo pude ver cómo, en el ejemplar que sostenía Kenny, los poemas de Leyla estaban contestados en una conversación íntima a lapicero negro. “Mi hija…” alcancé a leer. Su madre de seguro todavía conversa con ella.

Hoy, vi a Argelia conmoverse y emocionarse. Miré a su hermana dedicarle un poema. Contemplé a Kenny, su amiga devota, repasar el libro y escoger los poemas que le leería en voz alta.

Al finalizar la primera ronda, aplaudimos durante un minuto en honor a la memoria de Leyla y de todos los que cayeron en la guerra civil que desangró a nuestro país.

Hace dieciocho años que Amada Libertad dejó este mundo, hoy y siempre la recordamos en su esencia humana y poética. De su mochila, su madre arrebató al olvido una serie de poemas que luego le regaló a la posteridad.

Dije, que el Estado salvadoreño no ha hecho lo suficiente por salvaguardar el legado de Leyla Patricia y promover su obra como se merece. Lo repito. Esperemos que ahora, con estos vientos de cambio político, se repare la deuda.

Este sábado, llovió a cántaros sobre la ciudad. No hay eclipse. La vida está construida sobre una sucesión de coincidencias. Admiro la poesía de Amada Libertad con toda la fuerza de mi corazón. Y este texto desgañitado, es un signo de afecto y recogimiento a su “Larga Trenza de Amor” y a cada uno de esos “papelitos” que escribió en la montaña antes de morir. Leyla: No te olvidamos.

“¡Hasta la poesía siempre!”, como dice siempre oportunamente el joven poeta salvadoreño William Alfaro. Y por qué no, una consigna del 68, llena de optimismo: “Debajo de los adoquines está la playa”.

jueves, julio 09, 2009

quiero habitar todas tus noches


quiero habitar tus noches
descansar de esta fatiga de abismos
esconderme de los faunos que lleguen a dormir conmigo
soy injusta, tiemblo
colecciono preguntas metafísicas
hablo mucho de mí y poco del sol
tengo un cuaderno con arterias y la generosidad de los que me aman
colecciono autorretratos, persisto
.
mantener la cordura es como tejer robles y colgarlos junto a los trapos de cocina
es decir, algo casi imposible que debería ser tarea de otros
de otros más fuertes que nosotros
nosotros, amantes borrosos de otros tiempos mejores
.
por eso y más cosas
no nos borres, no desates el hilo del tiempo inexpugnable
mantén viva la llama caliente de tu casa y un día por fin abre las ventanas
tiéndeme en tu cama como un parasol de espejos
elúdete y entrégate al compartir boscoso de las latitudes íntimas
para mientras, hoy posiblemente estés tomando un trago sin orillas mientras yo veo el mundo de esta ciudad desparramarse y me despido en el andén de los desconocidos
y lloro
porque siento la existencia incandescente de estas miles de personas
y escucho el dictado espeluznante de tu ausencia
y caigo en mí y en cuenta de que nos separarán días y horas, explosiones de experiencias ignotas hasta ahora, un océano Pacífico y otro Atlántico
por eso y más cosas
cuelga tus postales de París sobre las mías
ámame en el Sena, odia a las palomas grises que se multiplican
deglute el pan como me comes a veces con desesperación primitiva
píntame un Van Gogh de varias capas
piénsame
que yo no soy de frío pero a veces tengo miedo
y vuelvo a casa en busca de un poco de polvo y arena
de algo de luz para mis peces
.
este es un hasta pronto exiguo
.
quiero habitar todas tus noches
.
en el retorno anhelado
desde ya
por este cuerpo.

enumeraciones

I

en esencia somos los mismos

límites remotos de un viaje

hojas prehistóricas

construcción enjambrada de buganvillas

anécdotas familiares que no compartimos –nada más que en esta mesa-

orificios profundos en una estructura de comunicación inequívoca

rastros dormidos de un antenoche milenario de sombras animales y convulsas

otredades de las que no podemos escapar

piezas arqueológicas de un sino permanente

honda equivocación de los dioses

el sueño que suspende la ofuscada pretensión de las comisuras

en síntesis,

el aire imperfecto de esta noche de lluvia

II

hieródula lunar

adormecida prostituta sagrada

esclava Enjeduana al servicio de Inana

perversa y dócil

escritora de tablaturas cuneiformes

protagonista del comercio más loable

diosa de la guerra y el amor

hedor del mundo sobre sus miradas hinchadas:

mastica sus lunares, constelaciones de piel inútiles, cómeme el mí sí,

destrúyeme, que no puedes

.

a él ya no me aferro.

lunes, julio 06, 2009

voy a extrañar a mis megáfonas

jueves, julio 02, 2009

mi librito


"el desierto es verde", libro artesanal de edición limitada. Colección El Megáfono. Apártelo con un correo o un comentario en este blog
50 pesos ó 5 dólares, depende desde dónde lo pida. Más los costos de envío.
Be-so y buena vibra.

martes, junio 30, 2009

domingo, junio 28, 2009

tus manos en mis huesos

las cosas se van acomodando sabiamente, al compás de la paciencia de los mundos minúsculos, por eso tal vez el desierto volvió a mí en forma de libro verde, quizás por eso reconocí, en las pestañas inferiores de tus ojos abiertos, todo lo que te he querido a lo largo de los ejes transversales de nuestra historia. Sobrevivo al domingo de metal gracias a todo lo que me has dejado en el cuerpo y en la memoria. Hoy, soy el recuerdo de tus manos en mis huesos.

sábado, junio 27, 2009

ahí nos vemos

miércoles, junio 24, 2009

Mas allá de tus pájaros

más allá de tus pájaros que siempre me despiertan en la ventana está la madrugada cerrada y oscura
los suaves sonidos de tus dedos en mí
el olor a almizcle/mezclado en el aire/ácido
acompasando suaves gemidos y redundancias
.
pasos de felino ensucian los escalones
mi sexo es un gato pequeño, pienso
.
de la cama y tus besos cae la lápida de palabras que unidas no entiendo
si esta es la última noche de tus constelaciones
si la vía láctea es un oscuro pozo en el que habré de caer dormida hasta que vuelvan a acuchillarme los grillos con su incertidumbre de ser insectos o batracios
si tus estrellas de piel fueron cayendo en mí hasta hacerme decirte que yo sí me confundí
que soñé hierbas húmedas/café en la mesa/estructuras cinematográficas de predecible designio
si ocurren las miserias y no acaban y el mundo está descolorido de tanta lucha de clases
si la escritura es la inútil actividad de los frenéticos
si yo no tengo más trinchera que este cuaderno a rallas
si la tarde amenaza con su velo de lluvia y yo
tengo que detener las horas del día para quedarme así
quieta
y escribirte esta suma nihilista de signos
si toda la masa material del mundo parece caerme encima y casi ocasionar palmeras donde abajo dormirán perros ojerosos y afables y nada
y nada
.
si todo
.
quédame tuérceme jálame explótame pícame oríllame usa mis piernas bórrame exprímeme quítame el agua del cuerpo chúpame bésame descuelga el reloj de su eje del tiempo tírame al fuego dóblame méteme en una carta y envíame
luego escribe sobre cualquier papel que tengas a mano, la razón nociva por la cual no podés aceptar que mi existencia febril descanse debajo de tu cuerpo la terrible necesidad de ti
.
yo sí te necesito
.
posiblemente creás que es irracional de mi parte ofrecerte el paralelepípedo de mis días
yo sé que a estas alturas sería necesaria una verdadera lluvia de pelícanos sobrevolando con sus encías rojas esta nueva ultramar de pájaros que crece en la tibieza de mis muslos sosteniendo tu embate
.
no huyas de mí
quédate a dormir los simulacros de los sismos
la desidia de los dioses sobre el agujero de los vivos
.
quién pudiera salvarme de estos días lúgubres que me arrebatan de las uñas la certeza de mí
.
posiblemente nadie
.
por eso el pájaro pequeño que brinca sobre el asfalto esta tarde gris ha desaparecido rápidamente de mi campo visual
.
por eso tus constelaciones son incontables lunares extendidos
.
por eso soñaré hasta arrancarme la sangre en kilos de estaño
con el epitafio que pondría
sobre la lápida
de nuestra última noche de carne.
.
Ilustrado con un cuadro de Cristián Bredee

lunes, junio 22, 2009

Séneca y vos (forero del fuego)

los males del alma distan de ser incurables, dice Séneca
y yo
malamada por los dioses
-hasta ahora-
empiezo a pensar que mi fortuna
es demasiado grande.

miércoles, junio 17, 2009

la ciudad de los alambres rotos

es de noche

la ciudad duerme sus párpados de calles iluminadas

hombres vestidos de naranja barren la huella de millones de seres que antes caminaron su propio peso

las cúpulas de los edificios persisten en su sinuosidad gris

la luna llena aparece redonda al filo horizontal de la espera

suena el ejército de vasos en las cantinas

la música se multiplica

.

el ventilador crece en sus aspas

rompe el polvo y mi cuerpo dibujado en el colchón

pasan las hojas de una lectura que no suma

letras ni sentido

marcas mi número y me descuelgo los cinco pisos de un edificio antiguo

viejo, como esta necesidad de ti golpeando la roca

.

los adoquines sienten en sus encías el paso de los neumáticos

los rótulos de las calles con nombres de repúblicas me llevan hasta el lugar común

donde nací

hace calor

el mismo que duerme en las alcantarillas y sus hombres de lodo

en la avenida principal los gendarmes miden el alcohol

para que no rebalse en heridas de metal/ y no manche el asfalto de sangre

.

pero la sangre es incisiva y derrumba los diques

cuando el deseo perpetua la rabia

y llega la hora de la muerte negra

que nadie busca

.

adentro

descansan escuadras, lápices, papel

ropas, máscaras, medicinas

las orillas de todas las cosas que venden en las tiendas cuando es de día

pero es esta noche

la noche de todas las cosas que podrían multiplicarse

hasta anudarse en miles de conversaciones absurdas

que separen a los amantes y dejen las bancas

vacías

.

en la mesa intentamos hacer de nosotros ese hilo inseparable

pero las cabinas de teléfono son más pequeñas que tu porte

no llama nadie o todos llaman

la sangre

-esa sangre que también se derrama-

hace que mi función cerebral vuelva nuestra plática

ilógica

la lógica es la ciencia que surgió con la Razón Iluminada

pero qué más da

si es noche de luna encrucijada/las mareas crecen/

la ciudad cobija a todas las presas y sus victimarios sádicos

y vos sos un náufrago que agoniza

entre kilos de Nada y toneladas de plástico acumulado en las banquetas

.

en el Dos Naciones se mueven voluptuosas ficheras

menean las caderas en disimulada alegría vital

ellas

son las únicas felices

en medio del desorden cáustico

que nos atañe

.

pequeñas cucarachas se reproducen en explosiones de huevos

las ratas corren a un lado de las tiendas de veinticuatro horas

veinticuatro horas no son suficientes para el distrito federal

.

los girasoles yacen asesinados

su féretro es una papelera

.

a esta hora, esas flores muertas

guardan silencio

brillan

con el último amarillo de este mundo

.

si los mariachis tocaran todas las tristezas de la humanidad

yo les pagaría la última canción

de una isla lejana en la que intenté olvidarte

pero no pude

.

habrá que acompañar el andar de los semáforos

de prostitutas y travestis que ofrecen su turgencia sin escafandras

de botellas vacías que ruedan por el Eje Central

.

habrá que esperar

que los faroles se retuerzan en su luz

que el bulto del sexo escondido entre elásticos

haga crujir la tierra que caminamos

.

yo

tendré que esperar

.

la mendiga sin ojo no aparece en la escena

duermen en los portales los cadáveres vivientes de la especie

orillados a la mugre que forjamos los demás:

cotidianos orgullosos de nuestro comportamiento y propiedad

.

en la calle Violeta

de seguro

el sastre estará pervirtiendo a su ayudanta

rezándole a la Santa por otra oportunidad

el Viaducto es el río sonoroso de los vencidos que recién llegaron a casa

y pretenden cerrar la puerta

al miedo que persiste en gotas

.

dentro de esta historia cabrían todos los kilómetros cuadrados

de suburbios diseñados en agonía

de ciudades dentro de otras ciudades

de parques sombríos a cualquier hora

de helechos que truenan cuando los cuerpos invaden

.

pero no es tiempo de poemas épicos

la pluma no alcanza a extender su insólita red de carne

carne que avería la perfecta inclusión del verso

.

éste es sólo el cuento incompleto que te hice

cuando horas después

la temperatura bajó

como cae el vértigo

en los hombros cansados

de los insomnes

nadie llama o todos llaman

.

y vos

abrazaste mis formas envueltas en tela pequeña

rozaste las piernas de estas calles vacías

destrepamos los cinco pisos de una azotea de alambres rotos

quebramos la cama

nos comimos casi en el piso

dormitamos el dulce hedor del sexo y sus monumentos

.

hasta ver parir la madrugada.

domingo, junio 14, 2009

mi primer flyer para las megáfonas

viernes, junio 12, 2009

Anécdota del Puente de Xoco

Es tarde. Vuelvo a casa. Me sorprende lo lejos y cerca que puede estar el pasado. Nabo y yo corregimos su guión, hace dieciséis años que nos conocimos en un curso de verano de educación física, luego nos cruzamos en una fiesta y luego, luego... las personas no son intercambiables, algunas permanecen y atraviesan nuestra vida de diferentes formas. Los novios se convierten en amantes, y luego por fin, en amigos.

-Creo que cuando tengás sesenta años no voy a visitarte- bromeo, pues él tiene la absoluta capacidad de sacarme de quicio cada 2,5 segundos

-Claro que sí, me responde, con extraña seguridad

Ahora poseo una extraña paz. Una sorprendente capacidad de adaptarme a los sucesos que ocasionaron mi vida actual. Comprendo perfectamente a aquellos que no pueden romper los vínculos con el pasado. Pero trato de convertir los míos en fraternidades confesas. Nada de confusiones, por fin, tal vez solamente un hilo de ternura que no quiero que se rompa.

Nabo y yo tomamos horchata, reímos, vemos los dibujitos que los chicos de Westbridge me hicieron. Somos al final los mismos niños que nos conocimos en aquel curso de verano de 1993, solo que él es calvo y yo lucho con mis ciclos glandulares. Hablamos de nuestra vida amorosa actual y de por qué consideramos que los habitantes de la ciudad que nos cobija, sobre todo a los hombres, les cuesta comprometerse.

Él tiene siempre esa idea del "macho mexicano" que alimenta las esperanzas de dos o más mujeres simultáneamente. Evito el tema.

Masticamos quesadillas, nos enchilamos, hablamos con vehemencia de política, como suele hacerse en El Salvador. Caminamos por una calle desierta y construimos toda una teoría hipótetica sobre la criminología de rateros agazapados en la oscuridad.

-¿Tienes miedo de la edad?- me preguntó al leer mi último poema, con un tono evidente de regaño que guarda para mí en ocasiones

-No, solo tengo miedo al paso del tiempo- respondí- Como si no te acordaras de mi poema "Pensando en la edad", le reclamé

-Eso es otra cosa, respondió con total seguridad

Salimos. Afuera aspiramos "Huele de Noche". Nos despedimos con un abrazo en los torniquetes del Metro Coyoacán, a miles de kilómetros de la pista polvosa de nuestro colegio. Me raspa su barba. Se ríe.

¿Alguna vez pensé que esto sería posible? ¿Qué nuestras vidas darían tantas vueltas, para dejarnos acá, colocados en el mismo meridiano pero cada uno con su propia vida? No. Pero el camino ha sido sabio y estamos bien.

Pienso en todo lo que me ha ocasionado esta ciudad a la que amo y en cómo me partió la vida. El pasado está cerca, lejos.

Siempre es bueno tener a alguien conocido cerca, sobre todo cuando una se siente triste, y cuando se quiere comprender que hasta las más terribles tragedias emocionales, y separaciones vitales, pueden convertirse en un amigo que ahora vive en la calle del Puente de Xoco.

jueves, junio 11, 2009

Autorretrato

Desde niña sueño con salamandras
con luciérnagas que se encienden en abril y nunca se apagan
me gusta la parte minúscula de las cosas
el viento golpeando mi cara, aún en ocasiones tristes
el té verde, las hojas secas
el mar y el inmenso ovillo de hilos que contiene
tu cuerpo acostado junto al mío
.
La vida cotidiana se me vuelve un monstruo poco gentil
los oficios domésticos me pesan
mi colchón es un traste a tirar
prefiero el sublime descanso de las constelaciones
.
Guardo entre los ojos la fácil condena
en mi boca, la agresiva mueca
tenso demasiado los nervios de mis vértebras
brinco frente a la injusticia, a veces siendo más injusta
cedo, constantemente, a la melancolía
.
Tengo miedo
sobre todo al paso de la edad
y a que el tiempo cave un pozo en mis entrañas
.
Quisiera no tener miedo
.
Escribo,
últimamente es lo único que hago,
además de amarte con una vehemencia atontada y cavilosa
.
Durante mucho tiempo hice de mi cuerpo un nudo de estambres
agua que se urgía de sí misma en otros cuerpos
mi piel tiende a hervir en insectos
mi sexo es un gato pequeño que quiere quedarse a dormir para siempre contigo
.
No tengo una idea clara de lo que me ocasionará el futuro
pretendo muchas cosas
pero sobre todo, ser un alma buena
a pesar del desgaste de los días
y los alambres rotos
.
Hace tiempo que dejé de gritar
la máscara de mi rabia se fue borrando de mi cara
me descubro silenciosa, parca, contenida
quiero huir de la abulia y la desidia
volver a estallar en carcajadas dulces
recuperar la original indignación
seguir quebrando paisajes de otras tierras
descansar al filo de la roca
cuando un día
por fin
vuelva a ser
arena de mar.

cuando era niña me enseñaron a que tenía que callar ciertas cosas

cuando era niña me enseñaron a que tenía que callar ciertas cosas

intuí que nos pasaba algo terrible

que estábamos atravesados por la angustia

y así era

.

mi padre nos prohibió invitar amigos a casa

porque ahí se gestaban procesos históricos que hasta el momento

nos siguen conmoviendo

.

por eso cuando tenía nueve años y una compañera del colegio me dijo que me había visto marchar con mi madre y la unión de trabajadores

me temblaron las piernas

.

era en la época que te mataban por:

organizarte

guardar entre tus apuntes“ El Capital”

tener casetes de Silvio y Pablo

o repartir propaganda “subversiva”

.

a mi nadie me explicó nada

yo tuve que leer en los libros clandestinos lo que pasaba

y escuchar detrás de la puerta las conversaciones de los adultos

que tapaban con un dedo demasiado pequeño la verdad de un mundo en ruinas

.

mi abuelo nos observaba desde la inmortalidad de su foto blanco y negro

de la segunda repisa de la librera

con su bigote bien peinado y su ceño tenso

.

todavía no sé la verdad de esos años

y me duele

.

hay ciertos temas de los que es preferible no hablar

como de la muerte, tan parte de la vida

de la guerrilla, cuando es perseguida por guardias nacionales

o de todas nuestras conversaciones escondidas

para retomar este amor que no claudica ante las llamas

.

la gente toma partido tarde o temprano

y para mí la vida se resume muchas veces en opresores y oprimidos

en los que expulsan profesores de las universidades y los entregan al enemigo

o en los que hacen poesía

en los que luchan o en los que traicionan

en los que colocan la bota militar sobre la frente de las víctimas

o los que se amarran, como el padre Tamayo, a los árboles de la selva de Olancho

para que los madereros no comercialicen lo que nos heredó la tierra

.

pero la censura

y su sombra auto censura

tiembla y trastabilla las conciencias

cuando de pronto el camino te pone del lado del que puede ejercerla

.

si en tus manos está el poder

si en la vida cotidiana eres capaz de condenar a alguien por sus ideas y no lo haces

entonces, solo entonces

el derecho a la libre expresión de los pueblos

se hace poesía

y nace de tu cuerpo

la luz

.

cuando era niña me enseñaron a que tenía que callar ciertas cosas

y no aprendí…

martes, junio 09, 2009

Condena al cierre de Casa de Mora

Junio de 2009, ciudad de México
Las poetas del megáfono, colectivo internacional de mujeres poetas, queremos dejar sentada nuestra condena a lo que consideramos un injusto cierre de Centro Cultural Casa de Mora.
En un mundo donde cada vez es más escasa la promoción de la cultura y el arte, donde el crimen, la violencia y la injusticia social proliferan sin que gobiernos locales y nacionales los combatan o velen por el bien común de sus ciudadanos; el cierre de espacios alternativos de expresión y convivencia se muestra como un ejemplo de la descomposición de nuestras sociedades humanas.
Las autoridades de la delegación decidieron el pasado mes de mayo de 2009 cerrar las puertas de una casa que da cobijo a artistas y personas que gozan del arte y que a través de ella se sensibilizan para trabajar por un país y un mundo mejor donde los valores de la cultura transformen a individuos y colectivos.
Las rejas clausuradas de Centro Cultural Casa de Mora son la triste expresión de la intolerancia y la censura. Se le ha acusado a esta casa cultural de vender libros en la calle y de abrir su azotea a personas que declaman sus versos en libertad y armonía ¿Es esto acaso un crimen?
México y el mundo necesitan poesía, el combate a la inseguridad social y económica, no autoritarismo, y menos, la clausura de espacios culturales.
Por eso nuestro colectivo exige y solicita a las autoridades abrir de inmediato las puertas de este espacio creativo; les recordamos que su deber es velar por el bien común y no por la erradicación del arte y la cultura.

Firman: Las poetas del megáfono

miércoles, junio 03, 2009

Salida de emergencia


suena el ruido al pedalear

las curvas de la ciudad pueden conducir al extravío a más de alguna distraída ciclonauta

.

ese día ella se preguntó si para olvidarle

habría de borrar el recuerdo del color de los árboles

.

pero la vida no tiene vocación de olvido

y mucho menos los árboles

.

por eso

cuando lluevan a la piel espinas

cuando el aparato emocional esté a punto de quebrarse

y las pulsiones de muerte crepiten en escorzo

habrá que respirar

hinchar los pulmones

tener a la mano

un paraguas color púrpura

o un mandala primitivo para colorear

.

es libre el desvarío

las líneas del horror que caben en un corazón lleno de ausencias

.

el insomnio de los celos que destruye la saliva

rompe todos los cristales de emergencia

.

no quiero convertirte en un botiquín para mis peores momentos

ya tienes suficiente con tus ojos y tus búsquedas

.

me habría gustado quedarme en el rincón de la semilla

cuando las cosas a penas brotan

y no ser este torpe arreglar de goteras

ni este hotel de paso

.

ando tropezando más de tres veces con la misma piedra

las funciones básicas y cotidianas se me hacen imposibles

no encuentro el rumbo, estoy perdida desde el café de ayer

avanzo a tropezones porque aprendí desde la infancia

la pasión vehemente de la resistencia

.

resistir la tarde gris

los vericuetos que ocasionan los amantes

el paso de los años y sus bordes

la guerra y la injusticia

.

pero llega el momento en que uno anhela

dejar de resistir y encontrar

un horno lleno de panes dulces

granos de arena que empanizen los dedos de los pies

una comedia de domingo

un jarrón de limonada

una cajita de Nutella

un ananá

un perico

o –en su defecto-

un pelícano

.

el horror entonces

ni siquiera debería convertirse en pesadilla

la llama oscura de la conciencia

debiese desaparecer con todos los fantasmas de todos los armarios

para ocasionar un estallido de partículas

una colisión que nos arranque de esta angustia

un final con explosiones de torpedos

un tiburón sin dientes que nos amarre los zapatos

.

el sueño debiese hacer caso omiso a los obstáculos

y conjurar su derecho de ser libre

libre de alzar el vuelo y arreglar mi colchón de resortes tristes

tejer una colcha de pomelos

y resucitar a todos mis protagonistas

.

añoro el sueño y la paz

pero esa libertad que tanto ansío

de la que tanto divago y mascullo

no está en tu porte regresando a mi casa

ni siquiera en tu amor enardecido

o en tus ojos, esos que me bastan

y conmueven

cuando me miras del otro lado de la mesa

y te perdono

.

no

.

la libertad la quisiera

para enterrar las cadenas que me atan a mis vicios

a mi dolor, equívoco de años

y así

no errar de nuevo el camino

.

miro al otro lado de mi cara

adentro hay una explosión de luz que me salva del torbellino de la desesperación

.

miro afuera de mi cara

ahí viene

la lluvia de radicales libres

que estábamos esperando desde hace tiempo

.

como si no fuera poco

también quiero abrir la puerta

que dice puerta

y por fin

salir.

lunes, junio 01, 2009

De la musika



Los últimos días han sido musicales. El viernes de Ollin Khan, disfrutando de dos bandas -una de Senegal y otra de Austria-, en primera fila, con el gato azul antes de otro temblor vital. Vibrando por cuarto año consecutivo al son del mejor festival de música del d.f. Entrada gratuita, la mejor de las entradas.
El sábado con Chi Chan, escuchando sus creaciones (barras de colores, cruzadas por agujas en su compu) , aprendiendo un nuevo término: "el noise". Mi favorita: "Reguetón al dente". Recibiendo el amor que solo dan los amigos de verdad, cuando una más lo necesita.
Esa misma noche, en el Foro El Tejedor estuvimos aplaudiendo al David Aguilar, al Huezo y a Yahir Durán, grandes representantes de la escena cantautora de México, y para mí el David, poeta virtuoso, sigue siendo el favorito. Me siento privilegiada de poder tenerlo enfrente, de vez en vez, y de haberlo oído hasta desgañitarse en Navachiste. Chequen por favor su myspace, que está en mis Luces Vecinas.
¿Se han dado cuenta de que cuando van en la calle, las canciones que suenan van acordes a su estado de ánimo? Descubrimiento que compartimos con Leire, aquella vez que en los taxis la perseguía la música de la despedida. Para muestra, hoy resonaba estruendosamente en Hidalgo: "tus amores perros me van a matar... sin haberme dado siquiera un poco de felicidad".
La música continuó. Mientras tatuaban a Anaïs, Lalas al frente de la consola, alternando entre la Mala Rodríguez (a la que amo tanto) y una musiquita francesa de esa viejita que rasga el corazón. La luz surreal del atardecer colándonos el entusiasmo.
Hoy en la ciclopista que me llevó hasta Mixcoac, me eché 13 kilómetros y ya me empieza a doler toda la estructura ósea, pensé, al pasar pedaleando debajo de un árbol frondoso, si los seres humanos somos capaces del olvido. O si olvidar ciertas cosas, personas o momentos es tan imposible como olvidar a los árboles y a las canciones que relacionamos con nuestra historia.
El viernes le preguntaba al gato azul ¿Cuánta alegría cabe en una música?
Son preguntas que por ahora no tienen respuesta.
Mientras, el domingo se despide, y en la grabadora canta la Lety Servín.
Si la vida es una canción, yo quiero tener el disco.

viernes, mayo 29, 2009

la libreta nueva

descansa sobre el sillón de mi sala, junto con los colores pasteles. Ricardo Valerio, amigo y maestro de dibujo, escuchó mi "luego de dos años de posar, me gustaría dibujar", eso dije, como digo cualquier cosa, como digo "voy a dejar de tomar" ó "quiero arreglar mi vida". Pero como el discurso es sobre todo sentido, y como las invocaciones deben ser tomadas en serio, Valerio me regaló mi primer libreta de dibujo, con 100 hojas en blanco. Mi primer garabato fue un Miró by Lauri, extraído de "El jardín" y el segundo una mujer mango que espera ir tomando color en estos días. Quiero dibujar, escribir, ir contigo esta noche hasta el fin del mundo, seguir sintiendo que el arte es el ritual y el sentido de mi vida.

miércoles, mayo 27, 2009

cuando sueño con tu ombligo


llévate tu cuerpo dónde no lo alcance

porque si no seguiré adorándote sobre la tarde y el pasto

esperando que el calor se cuele en un rayo de luz

.

intrígame menos

dame la llave para abrir tu boca y evitar estos equívocos

.

las manos pueden ser un caracol si se aferran

entonces cierra el círculo y acomódate en mí

.

estoy soñando con tu cuerpo y con tu tacto

tibia luz de mediodía

pieles descolgadas en un espacio de esculturas

absorta aparición en todas mis memorias

.

eres un cántaro

que se repite en el camino y no rompe las fuentes

.

voy bamboleando las caderas por un sendero de polvo

mis pies descalzos me llevan hasta la esquina de tu porte

ha sido más la historia del cansancio

que el brotar de agua en mis heridas

.

te esperé en el pozo

me caí

adentro había un túnel con mermelada en las paredes

flamencos dormidos

y un cuento desanudado de su origen

.

la ciudad con sus ruidos

subvierte el pasado

sube el volumen del concreto

y hace llover organilleros

.

el verano nos dio el cielo límpido

para inventarnos los pájaros

.

lluvia cernida sobre los ojos de tus párpados

intensa y pronunciada necesidad

la mía

.

de pronto las hojas tienen espinas

el tallo es algo más que el deseo

dibujado

con desgana

en el techo de este cuarto

.

porvenir quieto

sopor de luz en la tarde

silencio convicto por fin

para mi alma detenida

.

mañana van a crecer las respuestas a este anhelo

.

serán enredaderas a la sombra

de una vieja casa

y caminaremos el suelo empedrado de la Antigua

¿te acuerdas?

.

los trenes de otra ciudad

te recordarán mi cuerpo desnudo una tarde de febrero

.

una muchacha se asomará en el pozo

tus labios volverán a ser las aves

que aleteen en el centro de mi vida

frente a nosotros correrán los niños

y el mar hará romper todas las rocas

.

el corazón ya no está compungido

la resignación es una espera entendida

acepto así, las cadenas de tu ausencia

como el estado remoto de un país que no existe

.

las sábanas nunca son quietas

envuelven las ansias y las lágrimas de los tristes

.

comienza a entrar el viento en los sintagmas

llaves caen y tintinean en el piso

rocío de sol y espuma humedece las mejillas

esta es la madeja desanudada del sueño de un pozo

de una campesina

de una ciudad ruinosa

del golpeteo del mar

y la imagen que se cierra

cuando juntamos los ombligos.

domingo, mayo 24, 2009

la ciudad en bici

méxico d.f.
Queriendo cambiar de hábitos y dado que Anaïs, tenguereche Abreu, ha empezado a contemplar la posibilidad de inscribirme en doble AA (es broma de ella, no se crean), ayer no salí de parranda.
Desde hace varias semanas estoy tratando de hacer ejercicio y activar un poco la estructura ósea. Por eso hoy muy temprano (para mí), tomé la bici aerodinámica del Orus y me fui a pedalear desde mi casa al Ángel de la Independencia y hasta me paré para tomar una clases de baile. Me gustó el crepitar del sol, el contemplar personas de todas las edades, mi compañero de carril era un viejito bien simpático de vestimentas retro, habían niños, señoras, payasos, familias. Y hasta una muchacha con patines de cuatro ruedas. Me llamó mucho la atención un padre jalando con su bicicleta una carriola que decía "un auto menos para la ecología". Era algo así como un nuevo mundo, bien dice Marina que cuando uno no está crudo (de goma, con resaca) puede observar el mundo de diferente manera. Las bancas de Reforma, singulares y queridas para mí, porque me recuerdan a Laura, Leire, Chele, Oscar, César, y a Leo por los alebrijes, estaban llenas de gente y en realidad -yo que me conmuevo fácilmente- me la pasé bien, me tomé el respectivo jugo de naranja y en la mezcla de experiencias vividas y asociaciones libres que configuran el pensamiento, me dije que el hecho de que el alcalde de esta ciudad tenga a bien considerar que la recreación es un derecho humano me parece acertado, aunque no quiero tomar partido, menos por un partido.
Lo único que quería dejar claro en la entrada de este blog -que mucha gente linda lee- es que me gusta la ciudad en bici.

jueves, mayo 21, 2009

Santiago

A Juan Francisco y su hijo Santiago, para que pronto vuelvan a verse:
.
Santiago, ciudad de Chile
nombre de mí
pedazo de mi cuerpo
sueño insomne cuando no me acompañas
.
hijo:
pasarán los años y tal vez no recuerdes esta angustia y el contorno de tu padre te resultará tan conocido que no sabrás del oprobio por este tiempo separados
y vendrás a mis manos caminando, y yo entonces –como siempre- seré de tus manos
como soy de tus ojos
.
en esa época feliz cuando corras frente a mí y preguntes cosas sobre el mundo y yo intente hacer del mundo un lugar más seguro y más blando,
solo podré repetirte que siempre lucharé por apartar de ti el sufrimiento humano
que espero seas un hombre entero y justo
y el amor sea el aire de tus días
.
cuando vaciles
cuando sufras
cuando falles
Santiago, camino de Compostela
encontrarás en mi pecho un descanso
porque yo he encontrado en ti el sentido
hasta ahora anhelado de mis días
.
y si no está bien visto
¡a estas alturas!
tanto amor dicho
no importa
vos sabrás siempre del mío
.
pero ahora
la ciudad y su lluvia me hacen yagas
las horas me lastiman
al no ver tu porte pequeño asomarse en mi mirada
cuento los días, Santiago
quiero que sepas que tu padre cuenta los días para mirarte y abrazarte
.
yo nunca estaré completo
hasta volver contigo
.
eres, Santiago
nombre de ciudad
camino
el ser más importante
de mi vida.

lunes, mayo 18, 2009

en mi legítima defensa

a la persona que ha estado atacando mi blog y mi lista de contactos:

.

yo

crecí llena de sueños

de libros

de mis padres

y la risa de mis hermanos

.

juntos,

atravesamos una guerra

.

a mí

me gusta ver las vacas cuando se mueven por la carretera

sobre todo me gustan sus orejas

.

yo

sé pocas cosas

abro mi casa

abro mis ventanas

lloro cuando estoy triste

me angustio

me equivoco

tengo miedo

llego tarde

guardo rencor

me enamoro

colecciono conchas de mar

escribo poesía

comparto

.

yo

quiero ser luz

y guardar la limpieza

como una virtud del corazón

.

a ti

te invito a ver el color de los almendros

las golondrinas en los bordes de las iglesias

los niños en los portales

la redondez de la arena

y este atardecer irrepetible

.

para que el agua salada

también cure tu ímpetu y tu dolor

.

quizás sí aprendí una lección

yo

no quiero ser oscuridad.

jueves, mayo 14, 2009

Artistas salvadoreños en el exterior

Como parte del ciclo de mesas redondas "Salvadoreños en el exterior"
Hoy, jueves 14 de mayo de 2009, 6.30 p.m. en el Centro Cultural de España San Salvador
Calle La Reforma 166, Colonia San Benito (Abajo del triángulo de la Zona Rosa)
.
Paula Heredia, Luis Alvarenga y Lauri García Dueñas

miércoles, mayo 13, 2009

Lección de boca

“Quiero escribir en el cristal “Te quiero”
Pero toda la ciudad se enteraría”.
José Gorostiza

Distancia
La distancia que me separa de tu boca es el dolor más agudo de mi vida
aceptado el yerro de la ausencia, mis labios yacen vencidos
osan mordisquear los tallos, los embutidos, el curry, los panoramas
acaso alevosos, trazar algún sintagma
pero la noche es cada vez más oscura
sin tu saliva.

Silencio
Ante el daño y el cohecho
a sabiendas de la injusticia vertida
plácida descansa una lección de comas
soberbia, acusa, la sintaxis expresiva
y aunque no esté de acuerdo,
repito,
aprenderé a callar cuando me insulten.

Gula
¿Recuerdas?
es inútil espaciar los encuentros
mi cuerpo tiene tu talle
estoy tratando de escapar del dictado de tu paladar
todos mis dedos se quedaron pegados en el hierro doblado de tu infancia tardía
mis ojos quisieron ser tu infancia tardía
te veo desdoblado cuando meto mis manos en tu piel mis manos en tu piel mis manos en tu piel cetrina
habrá que reconocer que no sobrevolará la calma esta angustia
jamás sería demasiado pronto
para mientras
resisto
¿Recuerdas?
la primera noche que dormimos juntos rompimos mi cama.

Duda
¿Has visto cuántas palabras coleccionamos?
¿Cuánto tiempo intentando nombrar lo que nos sobrepasa?
renuncio por ahora
lo que nos sucedió es inexplicable y tal vez por eso la línea estructural de los acontecimientos circundantes insista en desplegar su absurdo
viste temblar mis labios en la almohada la última vez
igual te vestiste para continuar haciendo de nuestra historia una suma de equívocos
¿De qué color era la noche, esa noche cuando me dejaste tendida?
Yo tampoco sé muchas cosas, pero no huyo de las sábanas como un bandido.

Deseo
Existe una palabra que sólo sé definir cuando el contorno de tu espalda sustanciosa está arriba o debajo de mí: (deseo)
grito
grité mil veces de noche
a estas alturas, pienso que no hice el suficiente ruido
afuera, las personas se emborrachaban y miraban el asfalto como una alfombra de grillos muertos
muertos hace siglos, antes de que nuestra maldición se conjurara
estamos atados por el hilo invisible y perverso de un narrador omnisciente
somos las caretas de dos personajes creados por un dramaturgo
entonces, me recuerdo desnuda y herida
el labio inferior de mi boca es el pistilo amarillo de una época más feliz
hinchada de ti, me vuelvo a dormir.

Templanza
Así sea que vengas vestido de tul como la muñeca
y me prometas que esta vez no meterás las agujas de coser en mis entrañas,
haciendo uso de mi capacidad sobrecogedora de exageración,
a sabiendas de que la humildad no es la característica humana que más me define,
repito (con la boca):
quiero estudiar papiroflexia y hacer del don un prodigio al servicio de las cárceles.

Destinación
Siempre he creído en el albedrío y la libre voluntad de los Hombres
escribo Hombres para referirme a la humanidad
me casé con aquellos viejos textos del contrato social
sueño con una casa azul cerca del mar
cada vez estoy más cerca del mar, en una gruta de piedras y sin casa
no ha llegado la época de cosechar
deduzco que durante los últimos años perdí la brújula a partir de un solo hecho desencadenante del temblor de estas dos vidas que se cruzaron en una esquina desconocida
no hubiera bajado a la tienda a comprar cervezas contigo
no hubiese brincado sobre tus piernas
o sí
todo tiene que ver con tu boca, mi boca, la misma boca
con todas las palabras y todos los besos de todas las tardes que compartimos
desnudos, cuando ilusos creímos que éramos lo único que existía sobre la faz de la Tierra
entonces, mi tibio amante, dulce y perverso destinatario de mis días,
verdad infame que no pedimos,
por hoy, no tengo más que decir.
.
¿Recuerdas?
la primera noche que dormimos juntos rompimos mi cama
.
soy el color del recuerdo en las manos de un ciego.

martes, mayo 12, 2009

“La historia de la amistad de Amadeo Modigliani y la poeta rusa Anna Ajmátova podría ser una de las más intensamente breves y menos conocidas entre dos creadores importantes del siglo XX. Se conocieron en París en la primavera de 1910… Ese año Ajmátova vio a Modigliani solamente algunas veces, luego llegó la despedida, pero todo el invierno Modigliani le escribía en sus cartas: ‘Usted se quedó en mí como una obsesión’” Recorte del periódico La Jornada, 10 de mayo de 2009 (99 años después).
.
Ajmátova en Modigliani para un desnudo con gato
Por Lauri García Dueñas, gracias al ejercicio sugerido por Eva Cabo, y en complot con Anaïs, Emiliano y Pablo
.

Ella tiene las líneas más sencillas que él haya visto.

Él es una explosión sonrojada frente a sus ojos (los de ella). Ha huido de sus brazos cuando todo se complicó, cuando las tardes de París y los balcones enraizaron su corazón errante a una pasión poco sencilla.

Ella ama las noches de lluvia que mojan la tierra de la casa de sus padres cuando vuelve, y aunque perdió por la guerra a todos sus amantes, en el recuerdo más hondo de su hechura permanece aquel día venturoso en el que, sin sonrojos, dejó su ropa en el diván del pintor.

Él le enseñó la parte egipcia del museo de Louvre.

Ella soñaba con el día en que Modigliani recibiría en vida el reconocimiento. Pero nunca fue así. Porque la gente nunca entiende que los héroes son siempre los más pequeños.

Él dejó de escribirle un día.

Ella murió muchos años después, pero antes volvió al París apolillado, a soñar con sus cuerpos entregándose en tardes bochornosas, al otro lado de los barrotes.

En un colchón pegado al piso, descansan los amores incapaces de derrumbar.

Él insistía en ignorarla.

Ella aprendió a amar los gatos cuando él pintó frente a su silueta sus dos felinos favoritos. Ella tenía una mancha al costado (la gata).

Ambos:

Tiempo esférico de almas tristes, océano de escasez, no nos quites estos instantes muertos desde un segundo tardío, danos la sabiduría para aceptar lo indisoluble por breve, guárdanos en la curiosidad de los amantes que a nuestro fin seguirán buscando en nuestras cartas el secreto. El secreto que no existe es fácil, ninguno de nosotros terminaría su vida a merced de ese tiempo. Éramos insuficientes. Demasiado jóvenes. Suena el caracol en el oído, rumor, la verdad es que fuimos cobardes.

viernes, mayo 08, 2009

La silueta de mi soledad


A Anaïs y Emiliano por leerme en voz alta a Yannis Ritsos, y hacer del largo aliento una forma anhelada de belleza

A usted, el destinatario de mis días:

Es triste aceptar que solo tú eres capaz de reconocerme entre la multitud de cientos de personas con el traje planchado, en mi prominente silencio de esquina de gruta e interiorizar que sin ti hubiese vagado por el mundo sin reconocimiento, hundido en la anónima escena de mi crimen propio, como un mástil exagerado que se cierne sobre el mundo.

No habría conocido la tibia cobertura de los cuerpos, cuando el polvo vuela a los pies del lecho y la luz se cuela entre las cortinas.

Seguiría siendo la casilla vacía de mi ego o el gusano de los nardos, la anchura de mi cama vacía sin tu presencia, si el fuego de tus labios partidos no iluminara mis recuerdos de hombre solo.

Ahora que los lustros han pasado, y el color gris de mi orgullo ha decrecido en mi espina dorsal, causando una curvatura similar a la del esqueleto de ballena, estoy frente a tu puerta implorando que la muerte y los años no sean lo suficiente amplios para separarnos.

Apelo a la piel que nos tembló en los años lúbricos de juventud, ahora que espero, en el dintel, tu añorada silueta y que tal vez no vuelva a verte porque a veces o siempre es demasiado tarde.

Durante más del tiempo necesario, cada vez que el vagón pasaba por tu estación me prometía a mí mismo que esa vez sí me bajaría, sorprendiéndote a media noche para bajar el cierre de nuestras penas mutuas por tanto cuerpo separado –tanto tren mulata tanto tren-, pero mi cobardía incrementaba al temer que podría encontrarte cubierta de otra piel y otros hombres, entonces rabiaba y sentía palpitar la bilis en millones de explosiones subrepticias como la tarde de aquel diciembre cuando dijiste, por primera vez, que regresabas de nuevo con él, que preferías el tacto de la vieja crianza, la seguridad ontológica de las cadenas, a la incertidumbre de mí.

Entonces, las petunias que colgaban de mi balcón no se estremecieron.

Y cada vez que me dejaste, te volvías una mancha de colores en el pasillo, como los recuerdos que, un día dijiste, te quedaron de mí.

Hubiese querido que el mundo entero se estremeciera por mi tragedia de perderte y no solamente las hojas de las plantas, los rostros de las mujeres en el mercado o las manos del vendedor de pan, sino todos los personajes cotidianos que vieron agrietarse tu olvido en mí, crecer el rencor en el tono cenizo de mi tez, que se fue descascarando como la piel de un durazno que se avejenta en el congelador.

Tal vez todo esto que te diga y escriba no haga mella en ti.

Quizás no existas más que en la memoria de los instantes compartidos.

Posiblemente, petulantes y sin razón, creímos que existía una conexión irrepetible en la línea de nuestro discurso, formando una sola piedra azul que el rodar de millones de años destruyó.

Porque cada vez que nos encontramos, en la sucesión de varias vidas, fuimos una madeja incontrolable de ganas y yo creí, ingenuo, que solamente tú eras capaz de reconocerme entre la multitud.

Solo existió una manera, entregándonos como animales, en la profundidad de las marcas que dejan los dedos y los dientes, que sentimos descanso de ese estertor que nos quemaba.

Te grité tantas veces al oído que nunca me dejaras.

Abrázame, no me sueltes, llévame contigo, no importa tu carne más madura que la mía, ni tus ojos de alma vieja, no te rindas.

Pero te rendiste.

Y yo, aprendí a tambalearme en mi tragedia, a buscar en otros catres amargos la dulzura de tu carne mía, viví una fiesta que duró años, mis ojos enervados de alcohol se desgastaron de buscarte en las esquinas, en las palabras conocidas, en cada uno de tus defectos repetidos.

Y yo también fui cobarde como tú.

Porque cuando le pregunté a mi corazón, ese músculo sincero, sobre el camino que debí tomar, me imploró que por ti me arrebatara de insistencia.

-Bájate del tren y camina a su casa, me dijo.

Y yo me resistí.

Porque nunca quise verte con él. Me hubiera quebrado en pedazos. No hubiese quedado nada de mí.

Era joven, más de lo debido, más de lo que ese amor incendiario necesitaba.

Esta pasión demanda de mí una sabiduría que no he conocido. Y no sé si algún día lo haga.

Por eso estoy disfrazada entre estas líneas, no soy un hombre que toca la puerta en un barrio malo, dentro de un poema griego.

No tengo otra forma de hablarte sino esta.

Solo tú sabes quién soy y por qué escribo.

También soy cobarde, y no me bajo del vagón cuando paso por tu casa.

Estoy rendida y ya tan solo

Te espero.

Toco tu puerta

no abres

la luz de los faroles tirita

el halo del frío es humo en mi boca

miro al suelo, inútilmente dibujo círculos de polvo,

y a mis pies solo descubro:

.

la silueta de mi soledad.

miércoles, mayo 06, 2009

los poemas que recientemente escribí son solo para usted.

lunes, mayo 04, 2009

Protesto

prefiero que vivamos a nuestra anchas
es hora de quitarse las máscaras
no quiero tener miedo
Estoy cansada del pánico de la Gran Ciudad, de las consecuencias de esta peste de influenza que nos volvió personas atemorizadas, chistes de lo que fuimos cuando nuestra vida era el tranquilo fluir de nuestras circunstancias.
Protesto y propongo desde mi hacer poético la desnudez, un arrancarnos las máscaras, los tapabocas, y volver a confiar en que todo-va-a-estar-bien

Fotografía: Keren Shayo y Marcela Zamora
Producción en la azotea: Marcela Zamora
Autocensura: Lauri García Dueñas

viernes, mayo 01, 2009

poesiasintapabocas

las poetas del megáfono los invitan a participar en:

www.poesiasintapabocas.blogspot.com

un espacio creado con poemas de diversos autores

con el tema: la influenza.



(eva cabo, arturo sodoma, lauri garcía dueñas, zaria abreu, óscar franco, emiliano álvarez,

nicole delgado, anaïs abreu, sergio sepúlveda, haydee ramos, gerardo grande,

guillermo carballo)

EL DISEÑO HERMOSO LO HIZO ANAÏS, como siempre ella tan hermosa.


también vos podés colaborar para que este espacio sea aún más diverso,

mandando un poema a:

anais_ad@hotmail.com, vinhinha@gmail.com, poetasdelmegafono@gmail.com



sólo te pedimos que lo mandes como archivo adjunto

en letra times new roman, 12 puntos

y que no abarque más de dos cuartillas

(el tema: la influenza).


¡participa!

la poesía vence al miedo

miércoles, abril 29, 2009


derruir los cuernos de los elefantes

contar cuentos de hadas a la almohada de lavanda

decir esqueleto de ballena soy

discurrir sobre los términos sonoros y los adjetivos que no soportan la goma blanca

(la mía)

.

al otro lado de las ventanas y la noche

crecen las sombras en silencio

los patios vacíos

los colegios

las canciones y eructos de los borrachos

(nosotros)

.

las letras solo se dejarán interrumpir por las críticas que siembren en el estómago

la duda

.

hoy caminé con el aire de mi misma ahogando mis entrañas

sigo la línea que me dicta esta voz que no perdura

que atormentada busca resquicios explicaciones banderas consignas alas de libélulas

.

paciencia

.

es la enseñanza que nos dejó el jícuri y haydee haciendo un camino lo suficientemente amplio para no saltar las bardas de sí misma

.

paseo vacío

estupefacción diaria

unir dos puntos

cocinar ombligos

jugar a la irrupción de madrugada

.

darme cuenta

cansada

que mis verbos no se hilan

que aquellas enormes postales de parís murieron de largo aliento

(¿dónde quedaron mis sucias palabras de amor?)

ahora solo tengo poemas pequeños

.

habrá que derruir los cuernos de tus elefantes

y quemarnos vivos.

en estos días

en estos días la luz de las lámparas ordena nuestras noches de vasos

tengo necesidad del silencio para escuchar mi voz

por favor no me interrumpan con timbres ni preocupaciones

escojo a las personas que necesito

.

en estos días la gente circula con una máscara sobre la boca

la boca es la parte tuya que más me hace falta

el aire, patrimonio de los Hombres

ha sucumbido bajo quirúrgicas de tela

.

el violinista de Gante

la ciega sin órbitas

el ‘viene viene’

siguen habitando el Primer Cuadro

.

pero las estatuas han desaparecido

.

quiero llenar de andamios mis hojas

regresar al ruido de todos los días

de pronto

congelarme en una gruta

lejos

donde el mar me murmure al oído kilómetros de sal

llave, estrella, ornitorrinco, pluma

en estos días decenas de arañas dañaron mi cuerpo

gruesas pláticas

aburrimiento

.

exorcicemos la plaga

y el miedo

.

no lluevas, peste

sobre nosotros.

lunes, abril 27, 2009

ante la necesidad...



la gente se rebusca. Debido a la proliferación de la influenza en México D.F. la gente que aún transita por las calles usa tapabocas, pero parece que no para todos alcanza. Si ven, abajo la niña del coche tuvo que ocupar su máscara de El Místico, un clásico de la lucha libre. Esta GRAN foto fue tomada por mi rumi, y gran amigo, Orus Villacorta Aguilar.

en el jardín

toluca, méxico, 23 de abril de 2009. 2.30 p.m.

posando para el taller de dibujo de guillermo gettino de la academia san carlos

.

órganos hinchados de luz

la casa fría en sus baldosas

hormigas queriendo cercenar

la raya del sexo

.

gatos con pecas rondan el cuadrado del piso

.

estamos desnudas en la fuente

el sol nos dibuja cáscaras

es el jardín al patio antiguo, mis pétalos a tus espinas

gargantas secas de un cuerpo temblando las manchas de estos gatos pequeños

.

macetas como sombras

ancianas meciendo su espera de la muerte

el moho marrón profana las cerdas de olvidados cepillos de dientes

.

succiona el colibrí troncos antiguos

pereza de ojos el pulso del lápiz

eterna mi piel diseccionada en pedazos

crepitan mis pies palpitación de mediodía

la tibieza es como unos zapatos lustrados

como un camino hundido de arenas

.

la llama arde en la oscura ubicación de las imágenes

mi coño, superlativa humedad de tus espinas, mastica hormigas moscas arañas gatos pequeños

perforado por el frío, busca una mascada de cipreses

en el jardín del agua

.

mi alfombra de células quedó cuarteada por la isla

tu amor es el rumor de mis días

sexo asoleado de casas antiguas

jardín inhóspito y ladeado

cascarones de cigarras rumiando el anhelo de este corazón

.

quiero ser tu colección de plantas

habitar todas tus épocas

penetrar la inmortal espera

que nos derrumba.

lo primero que pensé hoy al levantarme:

si no te vuelvo a ver
me quedaré tranquila sobre mi cadáver de hojas.

domingo, abril 26, 2009

te recordé en una ciudad con puentes
puentes erguidos de barcas a cuatro pies
mientras te guardabas esquivo en tu lenguaje inmóvil de estructuras
.
si ahora te escribo, desvelada
hechos garfios los anhelos
intentado hacer del largo aliento una forma de comunicación
es porque no voy a rendirme ante las hojas del tiempo
inclemente e inmóvil como tus ojos atravesando la mesa que compartimos
en noches enervadas de alcohol
.
tu voz hace preguntas a deshoras
contradice al verbo en el segundo siguiente
ruega mis decires infieles para romperte al venir
en la incoherencia de cigotos que aún no llegan
.
yo
que soy un jarrón astillado por los inviernos polares
por el rugir de un trasatlántico
continúo devota a tu carne y a tu centro
.
he perdido las palabras desde antes que las simientes
he roto las promesas que me hice en oscuras madrugadas de silencio
para no seguir tu paso de huellas ignotas abandonando el lecho
.
esta vida es un sin fin de ventanas abiertas con todo y sus bordes
una colección de registros marítimos
resplandor suave deslizándose entre las manecillas del reloj
esperanza hecha pañuelo o globo de papel
.
a mis pies mojados hay un abismo esperando verme caer
filo hinchado de tanto contarme los días
dramatismo recurrente para inventarme una fuga
un cajón de crayones para pintar el paisaje de horas que lleno si no estás
inventándote fantasmas mediocres que no alcanzan
la profundidad de tus ojos cuando me miran ciclónicos
rabiosos de ternura
huidizos de los puentes que dibujo, para que mis recuerdos no sean huérfanos de tu memoria
.
la tragedia que llena el mundo
es suficiente
por eso
no te asignes la tarea de complicar los asuntos terrestres
cuela el agua de una playa entera y dámela a beber
recoge las conchas de una isla desierta y hazme un collar
para darle golpes a la luna borrosa que quedó sorda
desde que no duermes conmigo
.
la sangre se ha ido derramando
mientras tanto
.
invoquemos a la lluvia en papelitos de celofán
tengo ganas de escribir una historia que no termine en despedida
estoy cuestionando los husos horarios
el tejido de la rueca
el destino
las cartas están boca abajo porque creo firmemente en la voluntad de los hombres
sin géneros, o viajes de pronóstico y altavoz
.
consternación, escúchame
amado, mírame y guárdame:
la tristeza es el único asesino
.
te pido que no te vayas a hurtadillas
que un día de tantos cuelgues tu ropa en mi cuarto
que el sigilo sea nada más un nombre o el lenguaje utópico de las cigarras
que no te de por llenar de ruidos el motor de la partida
.
déjate en mí como siempre lo has hecho sin adjetivos ni adverbios
porque nuestra piel está imantada desde hace ya varias lunas de piñatas
coloréame los números
cuéntame las canicas
desentierra al mago que nos vio desnudos por primera vez
y dile al oído que por favor nos perdone
el abandono y el crimen
la resistencia y la terquedad
.
de mi halo pesimista, me aparto, para repetir que somos únicos en la comunión
a pesar de las hienas y los puentes rotos
caracol, cárgame
Poseidón, condéname los mares
que soy el ahogo invocado por mí desde dentro
.
Primer Motor Inmóvil:
si la muerte es el fin de la incertidumbre
mátanos de una vez
pero no nos rompas de nuevo este encanto de camellos y alfombras
.
voces susurrantes que destruyen la oscuridad y el vapor de risas
hagan eternos mis dedos metidos en su pelo
hasta secarme entera y quedarme moribunda sobre esqueletos de ballena
.
el agua que está humeando en la coladera
es el dolor negro de los perros
.
estos versos y estas sombras han terminado
por ahora
solo me resta del último aliento
el ruego grito clandestino
para que el fin del amor
nunca sea
la salida

(La tristeza es el único asesino)

jueves, abril 16, 2009

de la isla


bahía de navachiste, sinaloa, méxico

7 de abril de 2009 13.14 p.m.


I
absorta camino sobre heridas calcáreas
me abstengo de todo pensamiento fatalista de extinción
me muevo sobre aguas malas de siestas y tragaluces
el sonido del agua que se cuela hace ruidos de seudópodos y conchas
.
la luz del mediodía está en reverberación
las pangas compiten desde su breve motor
piedras redondas se hinchan posesivas como el cuello de un organismo vivo entre espumosas y salinas aguas apacibles
.
está isla está creciendo debajo de nosotros
desnuda y pornográfica
agónica y lujuriosa
en medio de sus sinuosas luces
puntiaguda o encorvada
con esqueleto de pez y limón
con sal en la boquilla
con ansias de gigante amamantado
picuda y redondita
húmeda de soledad
eterna
como una espora abierta de carne.

II

de la isla nos quedó el tremor en la piel
picaduras
el recuerdo de mesas untadas de cerveza pegajosa
.
no me hables así
no me digas de la parte oscura del amor porque sino voy a terminar embarrada en tus pantaloncitos a cuadros, en tu pelo hirsuto de días charranganeando esa guitarra
no me digas en público que quisieras tenerme de concubina porque entonces sí voy a atacarte
.
de noche, morderé tu nariz aguileña
me revolcaré en el piso de tu carpa y no precisamente para hacerte un circo
te lameré el alcohol que nos salpica los pómulos
me arremangaré el vestido hasta culminar en tu rumor y temblor de sexo, de cuevas, de islas y rolas y meridianos dislocados, sobre un montón de páginas hurtadas por un ladrón –maldito houdini maligno-
se llevaron toda esa calentura que te derramé en tinta azul mientras te estaba devorando las cuencas, los ojos, los párpados, los bemoles y la arena invasiva de tu pelo
.
no juegues con mi vocación de poligamias
.
porque luego del ahogo estaremos rumoreando besos frente a todos y es que por fin ocurrió lo ineludible y en breves minutos mientras alguien casi moría, y ese alguien también era mío, yo me embarré en la sal de tu rostro –residencia de tu torpe ego manía-
.
papito:
muérdeme las uñas, el vientre, como si estuviéramos en la isla de Pascua, que esta también es una isla y está creciendo debajo de nosotros –redondita-
apretá mis pezones como redes de brumosas lunas llenas
arráncame los pedacitos de orillas de conchas molidas
métete en mi sangre hasta envenenarme los infortunios, hasta envejecerme y dejarme exigua, temblorosa
métete, métemelo, metámonos, mezámonos, merezcamos la muerte de los amantes negros, de las estalactitas y las irrupciones de luz
quítame la ropa o aquí va a suceder una tragedia
.
tragaluz:
trunquémonos
entiérrame debajo de todos estos kilómetros de sal y cógeme.

miércoles, abril 15, 2009

de Navachiste

regresé dorada al sol, con el premio a cuestas (el Interamericano de Poesía Navachiste 2009: Jóvenes Creadores) por el poemario "Del mar es el ahogo" que verá la luz en un año cuando Ediciones Navachiste lo publique para el festival 2010.
con más amigos, recuerdos y canciones subsumidas en la conciencia, sin bolso (me lo hurtaron en Mazatlán), con mi pierna izquierda con un raspón tamaño bistec (los bemoles de la celebración al empanizarme en la arena), el recuerdo de nadar con cientos de pelícanos. Las pupilas y el corazón conmovidos.

algo sucedió en mí, algo que todavía está creciendo mientras reconstruyo mis apuntes, mientras extraño un litro frío de cerveza Pacífico.

agradecida, con Ana y con Juan del campamento Manfred que me ayudaron a volver a la ciudad que amo igual con los ojos y el cuerpo conmovidos.

amorosa y rumorosa.

esperando que todo tome el rumbo del curso habitual, pero con el espíritu más lleno.

de sombreros y zapatos

hervor

.

el calor aniquila la sangre que llevamos dentro

.

el tiempo comienza a convertir los hechos en otros y así va sucediéndose la calamidad íntima de las personas

.

y uno piensa que debe de mantener las certezas a pesar de que los dedos suden

y solo queda aferrarse a la fuerza centrífuga de la propia voz

y uno inventa nuevas explicaciones para estar a salvo cuando se rompen las tazas una tras otra

.

y uno sobrevive

.

voy a mandar a poner un montón de cables de luz sobre tu corazón para que nunca te llegue la noche oscura/porque del daño que te hice solo me queda el desapego/la responsabilidad de verte caminar erguido sobre mejores épocas/

volvería a parir nuestros veinte años/ pero no puedo

.

por eso

llenaré de pájaros las antenas del quinto piso

de esta ciudad que por coincidencia absurda compartimos

dejaré de combatir el sol que inunda el propio espacio

inventaré mi fortaleza de una vez por todas porque es la única salida

masticaré la frase redundante de regresos que tienes colgada en la pared

y la escupiré

.

no me pediré disculpas

mis odios rencorosos se los daré de comer al duende que esconde las cosas en casa

.

voy a aceptar el color amarillento de los años

y los surcos

.

a la gente que me traicionó le regalaré vainas de frutos secos

para que caigan en el inútil pozo de sus mezquindades

.

total

somos la piel de un camino lleno de historias

sopla el viento y nos deja atónitos

no es necesario asesinar aves en este poema

ni defenderme

ni hacerme la víctima

.

afuera hay un montón de huellas que llenan los hombres

que se agachan para amarrarse las cintas de los zapatos y seguir el paso

.

y yo

que amo los sombreros

los crustáceos

las bombillas

los atardeceres violáceos

los besos

y la paz que el tiempo transcurrido otorga a los viejos abrazos

ando buscando mi energía arquetípica y la realidad de mi ser actual

.

estoy tratando de evitar la combustión espontánea

la falta de palabras/el ahogo en suspiros/las pesadillas

pero sobre todo estoy combatiendo la desolación

porque todavía estamos atravesados por la primavera

y nos crece la esperanza en surcos rojos de buganvillas.

viernes, abril 03, 2009

de las Islas y los Sueños

Tengo muchas ganas. Me voy a la Bahía de Navachiste, Sinaloa, al XVII Festival Internacional de las Artes. Dicen que es la Isla de los Poetas. He soñado con la línea de pelícanos, siento ya la sal en mis pestañas. Vuelvo el 13 de abril. Estaré fuera de toda comunicación digital o telefónica. Pero los pienso.

domingo, marzo 22, 2009

algarabía

afuera los pájaros están haciendo algarabía en el árbol de aguacate

afuera el viento está moviendo las cortinas de mi patio de infancia

y yo soy una niña que pelea contra la improductiva mañana

y la estupefacción de las lombrices en la tierra húmeda

.

estoy aquí

intentado hacer un texto que no suene a panfleto

que no enarbole la bandera de un color

.

por eso, prefiero hablar de las personas

y lo hago:

mi abuelo sobrevivió a la persecución política varios metros bajo tierra

gracias a mi abuela que le llevaba de comer a su refugio

de mi padre y mi hermano solo puedo decir que mis ojos les marcan el horizonte admirado de mi corazón

y que mi madre fue el temple de la casa que se descascaraba en aquellos años tristes

.

varios de mis amigos crecieron lejos, tuvieron miedo y durmieron solos en noches de pesadillas

yo le encendí una vela a toda tu vida, cuando te diste la vuelta aquel noviembre de 1989

.

siempre dije que aquí en estas líneas no cabrían consignas

pero hoy solo quiero hablar de las personas que están sostenidas por el regocijo

de los pájaros que mastican júbilo en la copa del árbol de aguacate

del patio de infancia donde jugábamos a encaramarnos en las naves de esa época lejana

.

un día, en la ventana del carro, con el viento golpeando mi cara, pensé que sería capaz de luchar hasta donde mis fuerzas me lo permitiesen, si no tuviera once años y si pudiese comprender más cosas de la vida

.

estoy aquí, años después, recogiendo palabras, haciendo papelitos

y como los pájaros, también estoy llena de algarabía.

.

A todos los salvadoreños que el 15 de marzo vencieron el miedo y sueñan con el cambio.

miércoles, marzo 18, 2009

HOY


ultramar de pájaros

“Ven, ayúdame a aplanar esta gota”, Bob Kaufman.

.

esta madrugada me despertó un ruido de pájaros,

vehementes, acosaban el letargo de mis ojos cansados de besarte los lunares

.

a estas alturas

la parte ulterior del mar habría sido una tranquilidad remota de náufragos de labios secos o las manos de pescadores que vuelven al café tibio y a sus hamacas

.

si estos pájaros fuesen rostros habría preferido olvidarlos y solo recordar su voz, soñar con pelícanos de encías rojas que se zambullen en las aguas de tus ganas temerosas

.

yo

no soy más un pulpo de largos brazos, soy un erizo de mar en la boca de un Ulises venido a menos, una historia de equívocos y disculpas que se va sumando a la órbita de Saturno, que ha hecho crujir las simientes de este corazón repujado

.

no me gusta escuchar de otros labios la imposibilidad, el cinismo de la época que va separando personas como los colores primarios que nunca se encuentran puros en la realidad

.

por eso, tiendo a inventar fantasías, a emocionarme más de la cuenta cuando no es debido, y a soñar con vos, una madrugada si a penas te rozo

.

allá lejos, descansan las huellas de las gaviotas en la arena, pedazos de troncos arrastrados por las olas, un viento suave que roza los párpados y que comprende –como yo- que el tiempo dejará de creer en nosotros

.

a varias millas de esta ciudad, flotan cuerpos hinchados de ahogos, peces de colores que insisten en combatir el olvido, gritos de otros pájaros en las ventanas de otros ojos cansados de besar lunares

.

porque la noche tiene la densidad de la sal

.

y le caben adentro todos los cuerpos del mundo

.

en el más allá,

crecen enormes campos de arena dulce

luces de ultramar en el organismo indócil del océano

grises submarinos de encendidas escafandras

anhelos indómitos por resistir a las fugas

y un Ulises robado que mastica erizos de mar

.

tengo una sonrisa llena de escamas

.

algo se ha confundido

.

al bajar de tu piel esta mañana

caminando hacia mi casa

vi que los pájaros que gritaban en tu ventana se habían convertido en pelícanos de encías rojas.

moïs (un poema que había quedado pendiente)


mois

I

Víctor vendía marihuana en el colegio cuando estábamos en sexto grado, recuerdo que se extendió el rumor de que lo que nos daba no era más que pasto recién cortado.

II

Eran aquellos años lejanos en los que vos me gustabas mucho. En la camioneta de Guillermo rolaban los puros generosos. En ese tiempo yo siempre decía que no para luego empezar a decirte que sí.

III

Guille perdió a su hermano cuando íbamos a secundaria. Ante la adversidad, aprendí a admirar su temple, su rabia contra la vida, y su forma generosa de incluirme en ese grupo mítico de los que fumaban mota por pura y franca rebeldía.

IV

No recuerdo cuándo fue mi primera vez con ella, pero hasta ahora no he planeado la última.

V

Soy una fumadora fortuita y tal vez mediocre. Casi siempre ando eriza y no puedo armar bien. Pero soy de las más felices cuando me invitan.

VI

Ximena me regaló una caja azul de polvos mágicos, con una reina con guantes en la portada. Tengo la caja más bonita del mundo para guardar hierbas varias.

VII

Una vez, con Pablo hablamos del hueco que se abre dentro de los seres humanos cuando fumamos o entramos en estados alterados de conciencia. Esa conciencia es la del ser. Me fui a dormir con vértigo.

VIII

No niego que haya malas experiencias. Un día, uno de mis amantes, bajo los efectos, pensó que yo era una foca.

IX

Con Mario, Alejandro y el gordo Hugo fumábamos en el parque detrás de la universidad. Las flores nunca fueron más fluorescentes. El profesor de fotografía me felicitó por mi sensibilidad y forma de conceptualizar los paraguas que cazamos con nuestras cámaras aquella tarde lluviosa de octubre sobre un paso peatonal.

X

Raúl, en esa época no me importaba nada, ni tu cuarto sin pintar, ni tu cama de menos de un metro de ancho. Cuando fumábamos juntos éramos la parte inmortal de las azoteas y del amor más férreo e invencible de la juventud.

XI

Lo último que ví aquella noche fue la cara de Marina y un hot cake con decoraciones verdes. Luego de aproximadamente siete horas me desperté asustada en la oscuridad ¿Dónde está la fiesta?, me pregunté, y le dije a Nicole que tenía ganas de que platicara conmigo.

XII

Con Eva, fumar es como abrir un número ilimitado de cascabeles para la risa.

XIII

Caminábamos por Tonalá con Leti y Poncho, yo en lo personal iba ‘hasta atrás’. Se llama frustración, me explicó Varinia, al referirse a mis sentimientos encontrados porque un camaleón no dormiría conmigo esa noche. Entonces comprendí muchísimas cosas. Entre ellas, que soy intolerable a la frustración.

XIV

Este tema lo escogió Leti y lo celebramos en Cuernavaca frente a La Maga. Hablamos de la urgencia humana y política de legalizar la marihuana y la presencia siempre incómoda de la policía.

XV

Alejandro murió asesinado en París en octubre de 2007. Dentro de mí guardo sus besos, su risa de chin chín, sus palabras de aguacate, el sonido de su armónica y el recuerdo de esas tardes fumando juntos, quitándonos los pedacitos de hierba de entre los dientes, cuando nos amábamos y creíamos que nada –absolutamente nada- tendría fin.


este poema está dedicado a todos mis amigos con los que alguna vez compartí un toque.

lunes, marzo 16, 2009

La urna 001


Eran las seis de la tarde del 15 de marzo de 2009. El centro de la votación de la Feria Internacional había cerrado sus puertas una hora antes, y los representantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) y la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha) empezaban a contar votos.

Una elección histórica para el país. Por primera vez, luego de veinte años consecutivos de gobiernos de ARENA; la izquierda, con su candidato Mauricio Funes, tenía claras posibilidades de ganar.

El presidente de la Junta Receptora de Votos 001 de ese centro de votación empezó a contar en voz alta las papeletas. Los nervios pusieron el clima tenso como un elástico y las respiraciones se escuchaban de fondo, resoplando. Frente, frente, Arena, Arena, frente, Arena, frente, frente, frente, frente, Arena, Arena, Arena. La distancia era muy poca. La representante de ARENA, una señora de lentes que lucía muy nerviosa, comenzó a tratar de declarar como válido un voto que claramente era nulo y que ostentaba la cruz de crayón en la parte exterior de ambas banderas pero cerca de la de su partido.

Entonces, el presidente de la JRV, empezó a decir con voz pausada y salomónica. “Toda la jornada hemos estado bien, terminemos de contar los votos y luego discutimos esto con madurez política y ciñéndonos únicamente al Código Electoral. Sabemos que a todos nos han mandado a pelear voto por voto, pero tenemos que ser maduros”.

La representante de ARENA asintió y el conteo terminó tranquilamente y en paz. Resultado final en esa urna, ARENA 165 votos y el frente 183. Elección no apta para personas que sufren problemas cardíacos ante los sobresaltos de la vida cotidiana. En el recuento dentro de la Feria a cada urna que iba cerrando se le sobrevenían los gritos de los militantes de ambos partidos, en una sucesión bastante reñida. “¡Un paso al frente por el frente!” o “¡Patria sí, comunismo no!”.

La madurez mostrada en la urna 001, era reconocida más tarde y en el mismo centro de votación, por las declaraciones del Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Oscar Luna: “las anomalías son casos aislados, eso es lo importante, no fue la generalidad”.

Agregó: “Estas elecciones son históricas, se dieron en un ambiente de tranquilidad, normales, porque no hubo la violencia que mucha gente pensó que podía existir. Tengo fe en los partidos políticos, que ellos deben de comprender que de por sí ya ganaron, desde el momento en que la población les dio el respaldo. Pero quien gana realmente es el pueblo salvadoreño”.

Luego de años de polarización política y una guerra civil, un evidente respeto entre contrincantes y deseos de concertación se vieron reflejado hasta el punto de ser el eje del discurso del nuevo presidente electo: Mauricio Funes.

“Lo he dicho y lo repito, mi gobierno estará animado por el espíritu de la unidad nacional. La construcción de la unidad nacional exige dejar de lado ya, en este mismo instante, la confrontación y el revanchismo”, dijo.

Anunció que respetará a la oposición y que colaborará con el presidente actual, Antonio Saca, para llevar a buen fin la transición de gobierno. ARENA por su parte, reconoció la derrota y no intentó impugnar el claro resultado: 1,349,142 votos contra 1,280,995 con un total de 99,38 por ciento de actas escrutadas.

La diferencia fue poca. Nada significativo para no reconocer que el país está dividido en dos bandos, por lo que los actores han reconocido la urgencia del diálogo.

¡¡¡GANAMOS!!!

Este 16 de marzo de 2009 es el primer día de un proceso de alternancia política en El Salvador.

"Pero no cambia mi amor, por más lejos que me encuentre, ni el recuerdo ni el dolor de mi pueblo y de mi gente, y lo que cambio ayer tendrá que cambiar mañana, así como cambio yo en esta tierra lejana" M.S.

¡CAMBIA, TODO CAMBIA!

sábado, marzo 14, 2009

A unas horas del gran día: Votá.

Recién ayer regresé al país. Luego de dos meses de ausencia y varios hechos que he seguido en la distancia, como el retiro del resto de partidos de la contienda electoral; vine a contemplar lo que a la mayoría de los salvadoreños nos parece un momento histórico: las elecciones presidenciales del 15 de marzo.
Testigo de asombros compartidos por la campaña sucia de los últimos días y por los niveles absurdos que ambos partidos mayoritarios han alcanzado en sus llamados a la emotividad de los votantes y no a la densidad de sus propuestas; alarmada por el sin número de violaciones al Código Electoral que ciudadanos y partidos han estado denunciando en los últimos días, lo menos que puedo decir es que el clima que se respira en este país es de total tensión.
Veinte años de un gobierno de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha), han empujado al país a una disyuntiva partidaria: Mauricio Funes, intelectual y ex periodista por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) o Rodrigo Ávila, ex jefe de la policía y funcionario de seguridad por ARENA. Un país absolutamente polarizado.
Enterada de que las acusaciones mutuas han llegado al punto de que un helicóptero sobrevolara la casa habitación del candidato del FMLN para presentar el antes y el después de sus residencias, ante el fracaso de las acusaciones y el aclaramiento del origen de dicho patrimonio; hasta la alusión a “The Simpsons” para descalificar a Rodrigo Ávila.
Esto parece un pleito de niños, desde muchos ángulos, y no las elecciones presidenciales más importantes de las últimas dos décadas.
La sombra del fraude, una sombra sin pruebas totalmente claras, al parecer un “pálpito”, una premonición, es lo que muchas personas perciben un día antes del gran día. Pero aquí todavía no se rompió una taza, y aceptadas las reglas del juego, aún con las anomalías denunciadas, queda sobre la mesa la promesa de que el perdedor tendrá que aceptar el resultado.
La BRES (Brigada Revolucionaria de Estudiantes de El Salvador) anunció hoy que haría una huelga si perdía el Frente, pero eso es como ponerse a llorar si se derrama el atole.
Se ha repetido hasta la saciedad, o por lo menos eso es lo que yo escuché en las últimas horas, que a los trabajadores temporales de otros países de Centroamérica se les ha dotado de Documento de Identidad Única (DUI), cosa que como leyenda urbana es preocupante pero hasta ahora los que aseguran tal y grave cosa no nos han presentado las pruebas.
Circulan, a diestra y siniestra, cadenas de correos electrónicos que denuncian supuestas irregularidades con los DUI pero más les valdría a sus autores estar acudiendo al Tribunal Supremo Electoral (TSE) a hacer las denuncias pertinentes y no estarnos saturando la bandeja de entrada.
Otra cosa, ARENA –sobre todo su sector femenino- debería de dejar de mencionar cada 2,5 segundos al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para atemorizar a las personas que opten por votar por un gobierno de izquierda. A ambos partidos: Yujuuu, ya terminó la campaña.
Organicémonos, centrémonos en lo que va a acontecer el domingo y en lo que el responsable de conducir durante los próximos cinco años este país en crisis deberá asumir: un El Salvador con el aparto productivo quebrado, dependiente del sueño de las remesas y en plena crisis económica y de desempleo.
Para el domingo, se dice, se han comprado votos, se ha combatido hasta los golpes y hasta las últimas consecuencias por una bandera partidaria, habrá autos y compañías de taxis que podrían llegar hasta su puerta para llevarlo a votar. Pero la decisión última es suya.
La política, por supuesto, es más que el ejercicio del voto, pero luego de las circunstancias históricas que han azotado a nuestro país en las últimas décadas es hora de ser partícipe de este momento crucial. No vale quedarse al margen.
Cuatro mil observadores internacionales serán los responsables de legitimizar o denunciar lo que ocurra el domingo. Miles de ojos estarán puestos en nosotros. Pero los de aquí, prácticamente y por ahora, solo podemos hacer una cosa. Por eso, votá.

jueves, marzo 12, 2009

realismos

realismo

un silencio deíctico de manos atadas

la luz encendida en la ventana de un cuarto piso

tener cerillos y no cigarros

una muchacha cargando una bicicleta

un centro de monitoreo con cámaras ocultas

el rostro de un hombre desconocido

irle al peor equipo de fútbol

Bob Kaufman y sus poemas bonsái

la mujer con el cabello lleno de lunitas

un buen día para tomar el sol

a este mes se le perdieron dos días

el ruido del vagón llegando

la huella mnémica de una mujer dormida a la par de una mandarina

tener frío y que sea domingo

ver los rostros cansados por la noche

recordar que una vez jugamos al tenis

la mueca estable de la abulia: ‘me da absolutamente igual’

intentar cazar un verbo y no encontrarlo

abrir el diccionario para buscar la palabra ‘afasia’

el mal olor de una habitación alfombrada y con una sombra en el piso

la rabia por emocionarme antes de lo debido

un tratado mental sobre el tiempo y la edad

descubrir que los problemas de encías causan deficiencias en el terreno de lo cognoscitivo

faltan dos estaciones para transbordar

caminar arrastrando las cintas de los zapatos

reconocer una sonrisa en el vagón

escuchar una conversación absurda sobre toros y sueños

ver una señora hablar a solas cargando la pierna de un maniquí

comprar agua para beber

el perejil de ayer sigue en la mesa de la cocina

vacilar

empezar a aceptar las cosas como son.


realismo con vos

un silencio deíctico de manos atadas

vislumbra la luna luego de una siesta en la explanada

la luz encendida en la ventana de un cuarto piso

trasluce un cuerpo que se mira al espejo.

Tener cerillos y no cigarros

no importa esta tarde en que nada discrepa, ni siquiera

una muchacha cargando una bicicleta.

Esto es

un centro de monitoreo con cámaras ocultas

que no asusta a las miradas discretas ni

el rostro de un hombre desconocido

que se sienta junto a otro cuarenta años menor. En este caso no importa

irle al peor equipo de fútbol

ni descubrir en una compilación el poema que me llevaste a escuchar, mientras tú, ya lejos, con

Bob Kaufman y sus poemas bonsái

Despierto, me froto los ojos, me quito el pasto, camino y pienso en lo que a todos nos hace falta

la mujer con el cabello lleno de lunitas

piensa, como yo, que hoy es

un buen día para tomar el sol

ella quiere y yo también quiero, desaparecer para poder decir que

a este mes se le perdieron dos días

o quizá dos mil años. Me cubro de polvo y pienso en el aeropuerto de Berlín, en

el ruido del vagón llegando

en que observo la vida en estructuras fáciles de adivinar, en

la huella mnémica de una mujer dormida a la par de una mandarina

en

tener frío y que sea domingo

Últimamente me dedico a

ver los rostros cansados por la noche

empezando por el mío, a

recordar que una vez jugamos al tenis

a inmiscuirme en la nada, en

la mueca estable de la abulia: ‘me da absolutamente igual’

Sé que una de tus oraciones preferidas es:

intentar cazar un verbo y no encontrarlo; por eso quiero

darte pistas para que vayas inmediatamente a

abrir el diccionario para buscar la palabra ‘afasia’

como buscando pistas, entre

el mal olor de una habitación alfombrada y con una sombra en el piso

Grito y me humedezco por

la rabia por emocionarme antes de tiempo

Reincido en mi incapacidad de trascender

un tratado mental sobre el tiempo y la edad

mientras hago una mueca a todos los atardeceres de todos los tiempos de todos los hombres que contemplan. Los muchachos algún día tienen que

descubrir que los problemas de encías causan deficiencias en el terreno de lo cognoscitivo

Voy a mi casa, es noche

faltan dos estaciones para transbordar

me siento como si cargara un piano y tuviera que

caminar arrastrando las cintas de los zapatos

Me alejo, no quiero

reconocer una sonrisa en el frente del vagón

y aunque me tapo los oídos con tantos recuerdos y posibilidades, recuerdos y posibilidades, recuerdos y posibilidades, no escapo, tengo que

escuchar una conversación absurda sobre toros y sueños;

el arte conceptual me persigue y me sigue frustrando

ver una señora hablar a solas cargando la pierna de un maniquí

Hay que entender a Heráclito, pienso, no sólo

comprar agua para beber

Desaparezco, otra vez pienso,

el perejil de ayer sigue en la mesa de la cocina

y yo entre el diccionario y el

vacilar

Las cosas me tiene que aceptar como soy, tengo que

empezar a aceptar las cosas como son.

Empezando por aceptar que mi pelo es feo.


miércoles, marzo 04, 2009

laberinto

por tu estado de ánimo y el mío

los laberintos se abren en el fondo de este ruido de pensamientos
la temperatura de las palabras es débil
la locura tiene espasmos cotidianos
que crean un rumor permanente
dentro de los hombres

quise escribir una carta de largo aliento
una especie de panfleto metafísico que explique que la voz de uno mismo desaparece frente a los demás

ese murmullo que muchos acallan durante años
es un cruel dictado que nos enfrenta con las partículas más sensibles de nuestros disfrazados dolores
este es un poema negro como la conciencia
viscoso, como los tejidos cognoscitivos
terrible como Alejandra paseando de noche por el parque Lezama
con el horror hecho comisura de labios, amando a su verdugo con la intensidad de un asesino

si de la luz conocemos el transcurrir diario
el otro cuerpo que nos da calor en la cama
del vacío queda: el temblar de rodillas
el vértigo
el huir continuo
un hueco que nos llevará –si puede- hasta el final del escrutinio

allá lejos
en el desierto
conocí las membranas del miedo
supe que no volvería a ser la misma
que el perdón es una especie de resignada melancolía
que no tengo los hilos del mundo en la palma de la mano
ni mucho menos

habrá que mirar la montaña
aprender de su mutismo y su inmovilidad
de los borregos, ponernos al cuello
el cencerro que anuncie la presencia

te dije que estoy aprendiendo a aceptar casi cualquier cosa
pero quien sabe si esto era necesario a mi edad

sí, fui un prisma copado de intensidades
la luz de ese cometa del que hablan los astrónomos
pero me convertí en una mujer anticipada de abulia
y no sé si esto es sabiduría o desconfianza

hoy mis azoteas se llenaron de pájaros
las cúpulas brillaron enrojecidas de arcilla
el sol calentó el agua de las piletas
la ropa se movió de viento
y yo seguí

adentro, las venas
de noche, pesadillas
nada es sencillo como los sintagmas

si fuese tan fácil
yo estaría ahora desnuda sobre una sábana
y me podrías hornear como un pan de blanda miga

vuelta masa de ajonjolí
me derretiría en una sopa
cantaría desde los balcones antiguos
una canción aletargada y feliz
abusaría de tu cuerpo como de los adjetivos
y en todos los tratados internacionales decretaría el eterno goce
sin asomo de remordimientos

el remordimiento es el fondo oscuro
rastros inútiles de nuestra educación religiosa
colados en costumbres laicas
soltá la culpa, te dije, y vete con quien quieras
que no te hagan pedazos las estructuras de los demás
reconocé tu voz dormida por siglos de opresión feudal
usá tu cuerpo como una máquina para cambiar las cosas
construí con tus músculos, la utopía
sentáte a leer el periódico, cuando estés vieja y no tengás miedo de ti

creo fervientemente en los bosques y sus habitantes
en su forma natural de resolver los asuntos sin prejuicios
en las olas del mar que repiten su camino
sin importar las opiniones de los acantilados

este es un poema negro como la conciencia
es un mirar adentro y no asustarse
es encontrar a Alejandra cuando vague a solas por el parque Lezama
contemplar con ella el fuego de todas las tumbas
y reírnos juntos de sus odiosos antepasados

si todo fuese tan fácil, amor
yo sería pan de miga y no cicatriz
paseo por el Viaducto sin tráfico en hora pico
no este montón de huesos de aves
regados en la azotea encendida de arcilla
ni este insomnio que se acostumbra a su espacio amplio en la cama

si todo fuese tan fácil, amor,
asesinaría los paraguas inservibles
y todos los recuerdos rotos que guarda la gente para hacerse daño
llenaría de niños las fuentes, y las fuentes de niños
encontraría el final de este laberinto
y me tiraría un rato al sol, para ver cómo se vuelve a escribir el génesis.

miércoles, febrero 25, 2009


A Isaac:

por la perdición

el mundo guarda su ruido para sí

su pregón metálico y de sirenas

aún así, el cielo de hoy es un pálpito

que mella las cavidades convulsionadas de una ausencia

.

afuera y muy lejos

cerca del mar

Martina ha colgado sus bragas chorreantes al sol y las gotas de agua fresca que caen

provocan el deseo de Ulises

como un gusto salado en la parte superior del paladar

.

el joven tiene empañadas las gafas

y un nudo de odas griegas en el sudor de las manos

.

el sol

hace crujir la arena y el pavimento

.

el sueño se convierte en dolor de párpados

.

de la otra noche, no recuerdo exactamente tus contornos

supe menos de tu silencio y un poco más del transcurrir circular de tus ojos

y así, en la lucha que hacen de noche los gigantes cuando saben que el tiempo es también el enemigo, volví a ver el hueco del túnel que conocimos juntos

.

empiezo a reconocer las manchas de tu cuerpo, el tono pálido de tu piel,

pero el olor irreconocible de tu aliento

hace colar las gotas

en el piso de madera

causando un profundo estupor

en la estructura ósea de la realidad

.

guardo varias preguntas como Ulises en el paladar

tengo ganas de ser ola golpeando el musgo cavernoso de tu cuello

de comerte a dentelladas galeonicas

y tener una soga prendida de mis velas

y volver a caer en el deseo agitado de los mares

.

de la perdición augurada, recobrar el brillo

clavarte estacas en los poros abiertos

agarrarme con mis rodillas de tu abdomen

como el amor se aferra a la vida

más allá de las tragedias cotidianas

.

y en el cielo enverdecido, entre el ruido de los coches y los barcos,

empezar a reconocer tus contornos

dejándote ir cada vez que sea necesario

destruir el apego, esclavitud tardía de los hombres

dibujar un eterno silencio

y apagar las luces que nos mezclan con los demás

.

Martina deja secar sus bragas en el patio

Ulises ve chorrear las gotas de los encajes como mira los erizos de mar y se los come

el viento hace grietas en las manos ásperas de los pescadores

.

él

todavía no volverá

.

Penélope

ya no espera en el puerto

.

ayer fue la ausencia

el adiós de las manos agitadas

la juventud que creímos detenida

.

hoy es el sol que se refleja en la arena, que abre y hace crujir el pavimento

mientras el mundo guarda el ruido para sí.

domingo, febrero 22, 2009

mi perdición

A Isaac:

si yo, pedazo de animal rabioso
máscara de mi cuerpo
empiezo a temblar en la perdición de mí
es porque logré encontrar el dique a tiempo para no ahogarme en la bravura de las aguas y quebrarme como mástil desdentado en un diluvio pronosticado desde antes

hoy amaneció y el sol me recordó las letras de mi nombre

el hormigueo de mi vientre desapareció en luna llena gracias a un abrazo camaleónico

me aferré a su silencio como una moribunda
su ignorancia de mí fue la excusa para no enterrar la cabeza entre las sábanas y drenar mi sangre en lágrimas

a tientas
logré hincarle mis piernas en su cuello

fue una resurrección

había temido por instantes disminuirme en miles de partículas
herida de nostalgia e ideas brutales de autodestrucción
pero el ángel de mis ojos aparece siempre en las manos de unos otros que me salvan de mí y acuden a tejer mis entrañas de forma que se vuelvan una masa menos oscura

en la sombra
ajusté mi cadera a su ritmo
sin mediar palabra regresé a los años detenidos en el miedo de perderle y recordé que en este lado de la vida también hay estambres y peces de colores

nada le dije sobre mi historia de remiendos
sobre la caligrafía de otro nombre de cinco letras
agradecí sin gestos ni miradas profundas su calor concentrado en mis rodillas
su talento vuelto puerta giratoria de la carne
sus besos resueltos de ternura
su aparición convocada por mi súplica de ver llegar a alguien con la piel libre de recuerdos

me fue imposible reconocer su aliento o su olor
su textura blandecida
la forma de girar las manecillas de mi pecho para incrementar el ruido de mi pálpito

no importó la intensidad ni los ahogados gemidos
ejercimos el amor como una cartilla memorizada y efectiva
sin asomo de presión o devoción fingida

abrió mis huesos como lo haría un técnico ingeniero
salvó mi alma de caerse en una fosa
le devolvió a mi pasión la soltura de mis años de cinismo
y a mi turgencia la vibración de los muslos
mientras yo
rendida
me sostenía de su abdomen con mis tenazas de animal marino

-Agriétame, pensé, hazme pedazos. Jala la espoleta de mi granada fragmentaria para que mis esquirlas queden dispersas como trozos de insectos aplastados en la pared. No me sueltes, bórrame la marca de hierro en el costado que ese hombre tatuó en mi cuerpo de bestia salvaje. Sálvame de tanto vacío repetido. Quítame el rictus que se me acumuló de miedo.

exploté
luego de perseguirlo en jadeos
esperé su tremor de máquinas

volví en mí
el insomnio se me borró de los párpados
caí en el profundo túnel que me enseñó el desierto
en el fondo de la caverna reconocí mis ganas bañadas de luna llena
no pude llorar
aún no reconquisto la totalidad de mi cuerpo

dormí enroscada a su olor irreconocible
a su figura plácida en la cama, a su abrazo natural
y aunque la luz de la mañana me recordó el contorno de mi tragedia cotidiana
el último beso de su tacto me hizo pensar que volvería a enganchar mis piernas en su cuello
con tal de recuperar mi propia perdición.

martes, febrero 17, 2009

¡Los espero!

jueves, febrero 12, 2009

el tulipán rojo


el tulipán rojo apareció en mi camino envuelto en celofán

temerosa de mi relación con los vegetales

averigüé cosas de él, como que su campo original está en Holanda

y la cantidad exacta de agua que necesita

.

lo tomé a cargo y me fui a casa

.

hacía calor

como tema lo utilicé de justificación para escribir en defensa de mi poesía

pero el resultado fue imposible de transcribir

.

le conté los pétalos

escudriñé su panza amarilla

lo salvé de morir aplastado entre señoras sudorosas en el tren

algunas, desconsideradas

le pegaban de carterazos

.

en el transcurso

no conseguí para él un lugar fresco

ni un par de cubos de hielo para su agitación

nadie parecía entender sus necesidades

aunque, corteses, nos sonreían al pasar

.

al verlo caminar así

en contra de la temperatura

le prometí escribirle una pequeña historia

donde solo él fuese el protagonista

si alcanzaba a llegar al quinto piso de mi edificio sano y salvo

- Ánimo, le susurré.

le conté algunas cosas en silencio

cosas que no quiero repetir por ser privadas

pero que en el fondo eran recientes

y tristes

.

podría haberle hablado de mi infancia debajo de un árbol de flores de limón

de la vieja historia de una salamandra que ardió ensimismada

del tiempo y la identidad, los dos grandes descubrimientos de mis seis años

de los hombres altos

de las decisiones de los demás que siempre nos afectan

.

pero solo tenía un agudo estertor que no me cabía en el pecho

esa nostalgia que me rompe

al querer volver detrás de unas cortinas ajenas

y acomodarme en la cuadratura del pecho de un gato azul

.

dirán que soy recurrente

y es cierto

pero me mantengo aferrada a la idea sencilla

del amor

de los tulipanes rojos con principitos

del descanso que le procuré a la par de un cacto

de la canción de jazz que escuchó sin atención al llegar a casa

.

y de esta historia que es solo para él

.

hoy amaneció resfriado

con sus pétalos blanquecinos de la noche

lleno del frío que nos persigue mientras arropamos nuestra soledad con bufandas oscuras

.

que el calor propio inunde el corazón

que el color también llegue a los labios

que el dolor pase en las pupilas

como pasa el tulipán rojo frente a los ojos sonrientes de los transeúntes.

lunes, febrero 09, 2009

De ministros y periodistas

En el piso cinco del edificio de Gobernación, entre Horacio y Homero en la colonia Polanco, los futuros corresponsales y ministros de culto que anhelan regularizar su vida en México hacen fila.
Me parece curioso. Nunca había estado en la misma categoría burocrática junto a religiosas y padrecitos.

-Qué dios le de paciencia- le dijo una monja al de la ventanilla y completó: Aunque parece que usted ya la tiene.

El hombre sonrió.

La mujer de hábito se despidió luego de otorgarle varias bendiciones.

Un día más tarde platicaría con Juan Martínez al respecto de la más actual de sus frases famosas: “Odio a todo aquel que trabaje detrás de una ventanilla”. Me pareció lúcido.

-Yo también, le dije.

Sin pensar en las consecuencias de manifestar odio por el proletariado explotado, justificando el motivo de mi afirmación en el día que una empleada de migración me dijo:

-¿Cree usted que con ese cuerpecito le voy a creer que viene a estudiar a México y no a otra cosa?

Al final me creyeron y estudié tres años en la mejor universidad de América Latina: La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Me gradué de maestra en Comunicación ‘con honores’.

Anaïs Abreu –poeta del megáfono- siempre que comento que recién me gradué, agrega ‘con honores’. A mí me da un poco de falsa modestia pero sonrío.

Ahora busco trabajo, estoy esperando la segunda etapa de una entrevista en el séptimo piso del toreo de Cuatro Caminos.

Me levanté temprano. Últimamente lo hago. Al principio del año todo está agitado, dentro y fuera de mí. Tengo muchos pendientes acumulados y poca gente motivada a pagarme.

Hoy en la mañana, al café con Marce, Edu y Keren, repetí una vez más mi sueño de toda la vida: “Quiero un mecenas”, una especie de genio de la lámpara que crea en esta joven ‘escritora y periodista’ y así, cómoda, lo más cerca del mar posible, escriba muchos más poemas, ordene mis cuentos y encuentre el hilo de mi novela, viaje por el mundo, aprenda a manejar bien un automóvil, coma mucho jocoque con pan árabe y jalea de mora azul, no ande por ahí ‘coyol quebrado, coyol comido’ y, sobre todo, las poetas del megáfono y yo andemos de gira lo más posible.
Dice Ylva que el sábado, día en que conmemoraremos mi natalicio, haremos un brindis porque en el 2009 todos tengamos amor. Pero del feliz. Porque el año pasado, ella y sus amigas se equivocaron en la petición y solo dijeron ‘amor’, cosa que dicha al aire, solo así, puede prestarse a malas interpretaciones. “Pero tuvimos mucha pasión”, convenimos. Pero ese es otro cuento.

Para mientras, escribo garabatos en mi libreta de ‘periodista’, en el séptimo piso de un edificio color naranja cerca del Toreo de Cuatro Caminos. Divago, como aprendí a hacerlo desde que a los seis años descubrí que el tiempo gastado no vuelve atrás y que la figura que refleja el espejo es uno mismo.
Pienso por qué los ministros religiosos y los periodistas formamos parte de la misma categoría migratoria. Se aceptan sugerencias. Veo al hombre serio que examina a los solicitantes de empleo, en plena época de crisis mundial. No pienso nada en particular sobre él.

Espero. Queridos lectores: Hagan changuitos, crucen los dedos para que hoy me den trabajo o para que un día de estos me encuentre un mecenas.

Pd: No seguí la línea de selección para ‘Comportamiento Empresarial’, porque eran unos negreros y pesados de lo peor, capitalistas y mala leche que echaron a un muchacho del proceso por pedir permiso para ir al baño. Le leí estos pequeños garabatos, mientras caminaba a tropezones por Belisario Artiga, a mi editor de poesía, Arturo Teherán, a quien me encontré por ‘casualidad’ hoy en Bellas Artes. Especie de genio de la lámpara que creyó en mí y publicó el año pasado mi manuscrito ‘Sucias palabras de amor’ y que sabiamente apuntó: ‘Lauri, puedes tener un trabajo y un mecenas. Puedes tener las dos cosas’.

jueves, febrero 05, 2009

bajo el árbol de guayaba

Leído en el claustro de Sor Juana para el Festival por la Paz entre Palestina e Israel, el pasado 3 de febrero de 2009

.

de pequeños jugábamos a matarnos

debajo del árbol de guayaba del patio

.

y se nos hizo una costumbre de juego universal

.

(la especie se multiplica en sus ronchas)

.

ayer

en la puerta de un tren había caído al suelo un hombre joven

untado de tiner

parecía haber dormido para siempre el sueño cruel de los desamparados

nadie levantó su mano ni su cabeza y el vagón avanzó seguro hasta la próxima estación

.

aprendimos a robar dulces

almas luego

a jugar al mínimo esfuerzo

y ganar

.

prendemos las noticias y comemos palomitas

como visión políticamente correcta decimos

qué lástima/pobrecitos/ y nos damos la vuelta/ nos echamos la sábana encima pensando en otra cosa de inmediato

.

nunca he sido buena para escribir sobre los otros

la otredad de mí me es críticamente suficiente

uno vive en su nicho, en su hoyo profundo

con una vista unívoca sobre sus intestinos

y se olvida de las cosas que subyacen de sí mismo

.

nos gusta gritar sobre la mesa

mentir, manipular, ser la violencia cotidiana

y hasta enorgullecernos de querer al otro ponerle el pie encima

maldecimos

.

creo que todo inició con la prepotencia

con querer matarnos de niños bajo el árbol de guayaba

por no aprender a lamernos la sal que mamá nos ponía en la espalda

para que en base al beso obligado

recordásemos que éramos hermanos

que habíamos nacido de su vientre y de su tierra que ahora aparece dibujada en una moneda de diez centavos que no se usa en Palestina por desacuerdo de paisaje

.

viejos conflictos

el rencor se ha metido en mis venas como puntos azules

y si mi estómago vibra ante los celos

también vibran los aviones de bombas

y ardieron los niños que mandaban a limpiar el terreno de los batallones durante la guerra civil salvadoreña

perdían los pies, las piernas, la edad, mientras los estrategas tomaban whiskey en el club militar e inventaban venderle al enemigo las armas para la lucha

por eso

no me gusta el verde olivo/es mejor el verde de la lechuga/aunque me hubiera montado en un avión que solo fuera tuyo por la forma de ver las cosas

prefiero el rojo del rábano al rojo de la sangre de cualquier tipo en cualquier rincón

de este planeta recalentado al sartén como un huevo estrellado

.

pronto voy a sentarme en la mesa

voy a aprender a compartir lo que soy sin prejuicios

a tolerar a la gente que odio con el corazón

a perdonar todo lo que me has hecho sin querer

con tu silencio

.

los estudiantes caminan a gatas por la alameda durante la marcha

el que no salte

el que no grite

el que no diga la consigna contra el muro estatal

pierde, pierde

.

grita

dispara

corre

persigue

.

tanta rabia distraída

tanta enfermedad acordada

.

dice Elisa, no es sano estar tan bien adaptado a una sociedad enferma

ella sabe más de los tejones y de las personas que yo

porque es la personificación del que no daña ni esconde

aunque tiene mal humor

el mal humor de tus días llenos de papeles y trabajo

de tus dudas que parecen lunares en la manta de la cama

.

es fácil juzgar desde afuera

hacer edictos

firmar acuerdos

diseñar la ofensiva militar

comprar más ametralladoras

explicar los motivos de la guerra

.

pero no hay razón alguna para no salir de aquí

no basta decir frente al televisor: qué lástima/pobrecitos

.

paremos ya/paremos ya

cortemos las guayabas del árbol

y no juguemos a matarnos.


el baño está roto




me desestructuré

puse los cinco dedos sobre mi pecho dándome aliento

para volver a estructurarme en el siguiente color fluorescente

.

las llantas de los coches en la carretera hacen formas calmas

también los alambres de luz y los pinos que nos recuerdan que existe más que las cuatro paredes del pensamiento citadino

.

las ideas también se desestructuran

.

las caras de niños talladas al azar en una cúpula

hacen pensar que la religión sigue teniendo la convicción de sepultar sus verdaderas intenciones

.

un día de tantos en la plaza

colocaron una serie de telescopios

para que entre los muros grises no se nos olvide

el color de las estrellas

.

punto y aparte

hay cosas rotas

años rotos

pedazos rotos

.

intimidades

.

tras la puerta del baño

hemos llorado tantas veces

nos hemos enfrentado contra lo más recóndito

esta alma recién duchada de soledad

.

el agua corre si la necesitamos

el espejo es mudo testigo de gritos y ensoñaciones

hablar en voz alta/cantar/tararear/esperar campanas

.

hay quien toca la puerta

por el deseo de estar solo más rápido

.

el silencio y la ausencia de lágrimas no necesariamente significan falta de preocupación

tal vez solamente que uno está tratando de masticar lo que sucede

.

los temas a los que nos adherimos son impredecibles

por ejemplo yo quería hablar del mar pero cómo relacionar el mar con lo que ocurre en un cuarto encerrado donde alguien cuenta sus poros, sus líneas, sus arrugas

se echa a reír a solas o empieza el día cansado de antemano

limpiando el vapor

descorriendo la neblina que se cierne sobre esa imagen

de un yo conocido

quizás no sea imposible

relacionar las cosas

pensar en los años rotos y las cosas rotas

extender la mano sobre el pecho

y darse ánimo

intentar que la psique no nos haga pedazos las líneas

.

de mi desaliento solo puedo decir que es algo material

y una especie de sensación inexplicable por ser persona

.

también hay burbujas

y patos de hule

y sonrisas de bebés chapoteando en la tina

y algo que pone a sospechar que todo habrá valido la pena

.

pudo ser la falta de agallas

o la falta de voluntad

hubiésemos podido hablar de la crisis económica

y de la crisis que traemos dentro desde que nos convertimos en metáforas de inocentes habitantes del mundo

.

pero el azar tiene su gracia

los argumentos los da la casualidad

.

por eso

baje las escalerillas

no cruce a la izquierda

.

el baño está roto.

sábado, enero 31, 2009

carta de Penélope hecha Martina a Ulises en medio del son de mar

“Adonde quiera me precedas, los dos iremos, ambos iremos, navegantes dispuestos a hacer juntos el viaje sin retorno”, Manuel Vicent.

me has visto en tus ojos como cien mujeres

te enterré hace tiempo y no me di cuenta cuando volviste

mis piernas siempre fueron serpientes de garfio fino que aprendieron de la búsqueda el lugar certero

.

el otro día se sentó a mi lado un hombre

y sobre un banco frío dejó que le contara todas las desventuras de mi espera

.

fui una mujer común que caminó por un callejón a oscuras

disfrutando las luces de navidad que entre los vidrios viejos brillaban a destiempo

.

sufrí la taquicardia de las angustias cotidianas provocadas por la cafeína

el siroco del mar se dibujó en mi historia con la forma de vientos de octubre que hacían clarear la pupila de una turba de nómadas melancólicos

.

vi la ciudad desplomarse en el olor de las alcantarillas

caminé en el borde de una copa acidulzada

y temblé ante la obligación de ciertas decisiones apuradas por el novilunio

.

resollé como una yegua cansada de cavilaciones

.

solo quería una torre de cristal para encerrar los estertores

de la pasión que es oscura cuando no se le da debida rienda

en eso estuve cuando a otros brazos me aferré abandonada

repitiendo la cicatriz de tu vida enganchada a la mía

como una oración para conjurarte un regreso que inventaba tardanzas

.

se me desamarran las cintas de los zapatos cada dos pasos

soy acomodaticia al medioambiente circundante

adolescente febril, te pesqué en un barco de nombre cursi

como los hilos sueltos en una historia de náufragos

.

quise ser la mujer de rojo

para arrastrarte con mis cantos de sirena

pero me quedé varada en una anodina ama de casa llorando atunes

.

mi espíritu, resistiendo cualquier intención de malograrse

ondeó por fin la victoria de ser una sola sobre si misma

.

el estado de las cosas es siempre contradictorio, me pienso

y en el fondo de un mendigo descubro los ojos de un animal salvaje

que se cansó de beber el agua de la gruta donde lo ahogaron los dioses

.

braman los héroes, siempre al filo del anónimo

con una bolsa de desechos a cuestas

.

tan lejos del mar me cuesta fijar el horizonte y hacerte una carta

y es que si escribo por encargo no habrá Sherezadas ni mil y una noches

pero intento poner en papel todo lo que te ha guardado la tinta estos diez años tristes y desaparecidos

atados por el vértigo del que hablan las redes de tantos hombres borrachos al puerto

.

me trepé en un pequeño acantilado en la punta de una isla

solo tuve un par de minutos para comprender que soy del mar la peste engendrada

el cerrado túnel donde se esconden los caracoles y los cangrejos para que no los encuentre el dedo intruso

.

poseída por el alcohol te he escrito desde hace lustros

desde antes que viéramos la luz como concebidos cigotos y nadáramos en la placenta de nuestras madres anhelando los años que nos caerían encima para provocar las coincidencias necesarias del encuentro

.

no miento si te digo que te esperé toda la vida y colgué mis bragas al sol para atraer tu mirada de distraídas dioptrías

tampoco miento si ahora que volviste, serio el entrecejo, robusto el pecho, y sin más mapas para un viaje que antiguas brújulas y mapas polares, te digo que sería capaz de formularte cualquier promesa

.

repito: esperaré con paciencia

tus dudas las combatiré con mis blancas serpientes

hechas muslos de leche para abrazar tus ansias y las mías

he sido así durante toda la historia de los seres y no creo que cambie ante las críticas

.

presiento:

habrá de repetirse esta luz colada en nuestro lecho

hasta el fin de los días que ya no le caben al mundo

somos carne entrometida en el alma del otro

y eso nos debería bastar para buscar la inmortal morada donde sobrevengan a las cejas las canas

y así poder dormir el sueño feliz de los ahogados

.

he soportado de los años el peso

toda la acometida del reino de Hades

.

tengo en mi seno guardado

el ruido de la inmensidad del mar
.

siempre te esperaré

.

soy tu amada prometida.

pequeño cuento sobre un cronopio sentado en un banco frío



rodeado de un silencio ejemplar

un alegre cronopio se sentó en un banco

cerca del piar de las risas cercanas

de una bandada de pájaros pequeños y juguetones

.

al contacto del concreto frío

estornudó

se limpió la nariz

terminó de aterrizar en la complejidad de sus colores expresionistas y reflexionó, hondo,

sobre el por qué alguna gente lo confunde con una piña, una caja de fósforos o una excusa irracional para iniciar un ciclo que pretende ser la feliz consecución del reencuentro de nueve muchachas que tienen el vicio de reír como ríen los pájaros pequeños y juguetones

.

encendió un cigarrillo

pensó en la casualidad de su existencia como excusa

y en la suma de hechos que hace que en el café una mujer entre vestida de San Judas, cargando el santo, ocasionando a su paso que la gelatina se derrame y los cubos perfectos de colorante amarillo número cinco se pongan en contacto con el mármol

.

una fama descarada le alcanzó a decir:

-qué linda es la gelatina, deberíamos ser amantes y esperar que la luna dicte nuestro entorno secreto

.

desde pequeño nuestro alegre cronopio aprendió que las famas no pueden sintetizarse en el laboratorio y que por eso dicen cosas sorpresivas e incoherentes como ésta

.

una mesera con bigote quiebra un plato o un vaso

.

los platos y los vasos suelen quebrarse a pesar de la astucia de las manos

.

cualquiera puede ser una fama o un cronopio o un vaso o un plato que se rompe a pesar de la astucia de las manos

.

y yo

regreso al mar dislocado de mis días, con la mirada triste si estoy confundida, con muchas ganas de cantar canciones que memorizo con el frenesí adolescente que me caracteriza

.

quiero sonreír ante la cítara y masticar (la palabra masticar me gusta) esta ciudad de aire poludido, tan fría como el tacto de un banco de concreto donde un día se sentó un cronopio a hacerme el dictado, a tomar la sombra de mi mano y deslizarla a su antojo

-a penas es enero, se dijo

por suerte, en esta época feliz, los colores como yo estamos a salvo del expresionismo, los lápices y las famas

-el mar tendrá que resucitar en cada herida, me dije

y yo habré de empezar a creer en tu mano en mi cintura, tu dedo que apaga la luz de nuestras noches tambaleantes y volveré a temblar en ti como tiemblan los pájaros pequeños y juguetones que contempla un cronopio sentado en un banco frío la mañana de un veintitrés de enero/de cualquier año como éste.

miércoles, enero 21, 2009

carta de Ulises a Penélope hecha Martina


playa San Blas, jueves 15 de enero de 2009
.

mátame de azahar

volvámonos una peste de flores

hagámonos crestas inolvidables sobre los barrotes

.

que donde sea nos llegue la eternidad

estemos siempre unidos

.

desata de tus pechos las corolas

.

ahógame en tu texto tenue de luz

que ya he caminado demasiado

que de la inmensidad oigo el ruido

de tantos héroes cobardes hechos dioses

.

en medio del vaivén de esta enloquecida ciudad en ruinas

no necesito más mentiras

sino el puerto de tus ojos

.

que las venas de tu carne

me abracen

que tus manos sean el fin de este vacío

.

suave muchacha, soy Ulises

el que solo escribirá tu nombre en una pequeña barca

que invadirá orgullosa la ondulada línea de los mares

.

si hay un dios que nos guarde

no devores mi espíritu

no mastiques mis anhelos en tu afán por quedarte sola

amarrado el pelo frente a la ensenada

perdida la mirada

en el yerro de lo acaecido

.

si de mí tuviste mis manos limpias

mis desvelos trémulos

mis labios temblorosos

todo el ánimo de mi alma

no nos destruyas

que para eso existe el tiempo, la antigüedad de los libros, todo el salitre acumulado en los galeotes, una bandada de pelícanos sin rumbo fijo, el enojo del destino que lucha por destruir la voluntad de los vivos
.

amada:

guárdate fiel para mi partida

para mi retorno que sigue siendo el sino de los niños

.

te prometo

que ambos seguiremos unidos

aunque todo el universo y este mar insistan en perpetuar mi viaje

y yo

solo guarde en mi pecho

tu voz

templo perfecto para no ahogarme en el olvido

.

volveré, amada prometida, volveré.

miércoles, enero 14, 2009

siesta

en el sopor de la siesta extraño nuestra textura

disimulo

pierdo el tiempo que me falta

sintiendo la blandura de mi cuerpo y mi total afán por ponerle nombre a las cosas

mastico

la palabra masticar me gusta

observo detenidamente la salamandra que vive detrás del grifo

hace calor

recuerdo que penetrar tu piel y sorber tu sangre luego de la comida es un vicio blando que un día terminará por matarme

y cuando esté muerta voy a tener una serie de sueños de vos sobre las sábanas amarillas

ya

vinieron esos pensamientos

las ventanas están abiertas

el agua se hace gotas de sudor por lógica

de pequeña odiaba dormir de tarde

creía que eso era para las hormigas o los aguacates

que la vida a los seis años se trataba de comerse el mundo

sigo pensando lo mismo

.

quisiera dorar mis pestañas sobre una hornilla de luz

y hacer tortillas con pellejitos de mis manos para dártelas de comer en la boca

.

quisiera muchas cosas

por ejemplo: decir con mayor frecuencia la palabra pacún

pacunes tus ojos y los míos

faltan pocos días

.

el próximo lunes quiero dormir la siesta

abrazada a un gato azul.

hendidura

recorro con el pensamiento los lugares de los que no quiero olvidar el camino

cómo llegar a la calle Progreso, a la calle Repúblicas o la colonia Toluca sur poniente

puertas en ambas ciudades

ventanas empañadas de mi habitación

que seguro a estas alturas ya se habrá convertido

en un nido de polvo

.

tengo el corazón dividido desde hace tiempo

aprendí a partirme desde muy niña

los dedos

los nudos

los párpados

.

reniego de mi estado geográfico siempre que estoy del otro lado

me reclamo para luego perdonarme

amo a los amigos que aprendieron a entender que mi lugar será el que yo quiera

el pedazo de tierra que yo elija

.

hace meses quise escribir de los nómadas

pero no pude

.

puse algo en el papel

algo intrincado

palabras domingueras

(me acusas)

.

pero hoy esas palabras se me vienen cotidianas como los pájaros que de noche hacen bulla en la copa de un árbol de mango

y me asustan

.

solo quería decir que

este domingo en que hasta las hormigas tiemblan de ruidos

la hendidura de la tierra

está dividiéndome el pecho.

intersticio

vuelca la rabia

dicen

quema las hojas

no puedo

.

haz de toda esta época ensombrecida un túnel gigante para salir corriendo sin rumbo ni fecha, a la espera de un ave que practique su vieja costumbre de ser libre y tener las encías sangradas

amárrate los suelos para que no se te escapen

muérete cada día

si puedes

porque cada vez es más impávida la forma de hacernos daño

de quedarnos en el cascarón vacío y aceptar lo condenable

aquello que nunca soñamos de niños

y nos da miedo

.

son angostos los caminos

y triste la vuelta del acelerar volante

.

respiro del absurdo

me resigno

.

quiero que vuelva la calma y opaque todo sentimiento insano hasta destruir cualquier bomba que viva intrusa en este espíritu

.

quiero quemar estas hojas de infortunios

pero no puedo

jueves, enero 08, 2009

la memoria