miércoles, abril 09, 2014

Ruanda...


Viernes 9 de agosto de 2013, Akagera National Park, Rwanda frontera con Tanzania.

       
IX
Aquí
hace 19 años
los vecinos salieron con machetes a hacer pedazos a sus vecinos
ahora la gente habla de eso cuando me voy a dormir
o susurra al respecto durante la cena.

Un millón de vecinos asesinados por sus vecinos
durante cien días
por la gente que un día se tomó un trago con ellos en el bar
por aquellos que se decían ‘buenos días, que te vaya bien’.

Durante el genocidio,
este hotel se quedó vacío
y los búfalos y los monos babuinos vacacionaron a sus anchas
luego de que las personas mataran a miles de personas.

Ahora
una paz a medias
tensa y meditabunda
pero el rostro de ira de algunos vivos
me hace pensar que
en cualquier momento
en cualquier lugar
los vecinos pueden matar a sus vecinos
así
los edificios se quedarán vacíos
y los animales vacacionarán a sus anchas
sobre nuestros escombros.

X
Dicen que hay un elefante que se volvió loco
durante los enfrentamientos
porque algunos hombres mataron a toda su familia
para comérsela
dicen
que hay que tener cuidado con el elefante solitario
porque ataca a las personas.

Y con razón, pienso.

XI
El mantel azul está bailando
en la sobremesa de un desayuno continental
al otro lado de la Tierra.

Un hombre me cuida con un palo
de los traviesos monos babuinos
y me sobreviene la culpa histórica de que para escribir estas manchas azules
haya un hombre parado a mi derecha
cuidándome con un palo de unos monos que creen que esta es su casa
y quizás lo sea.

XII

Ver a los monos comer flores rojas se siente bien.


lunes, abril 07, 2014

Espíritu

I

Existe la muerte incolora
la dicha repentina que avanza y se cuela sin permiso
el susurro de los demás
la palabra que es palabra
a pesar de sí misma
a pesar de nacer en la derrota frente al silencio perfecto.

Esto de andar con el cuerpo y la carne a cuestas
esto de poner la cara linda cuando alrededor todo es fracaso
esto de creer en la luz porque seguimos vivos haciendo fotosíntesis
despenicándonos
esto
todo esto                   todo este deseo
de que el Yo no sea un tirano y te exprima.

Espíritu, que vivís entre nosotros disfrazado de estatuas crucificadas y espinas.
Los niños no creen en la muerte
creen en largos lagos y otros continentes.

Salutaciones
por este silencio perfecto sin palabras ni imágenes.

El viaje no es la evasión
el número de ejemplares no le importa en lo más mínimo
a la masa áurea que significa el universo.

Solo existe este charco y esta mancha dentro de mis manos
el azogue del pálpito
entrar en una comprensión del pulso
de la minucia
del pan fresco y la tendencia del sonido a volverse campanas.

Solo existe este líquido entre goznes
este deseo de seguir abierta
volverme leche derramada
y como los niños

no creer en la muerte. 

viernes, marzo 28, 2014