viernes, mayo 10, 2013

Poesía y paz para Colombia


Al menos 180 lecturas de poemas y actividades artísticas se celebrarán entre el 9 y el 21 de mayo próximo en 108 ciudades de 62 países como una expresión de solidaridad y respaldo a los diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que se adelantan en La Habana, Cuba, de parte de poetas y organizaciones integrantes del Movimiento Poético Mundial.
 
En la ciudad de México, la cita es el domingo 12 de mayo a las 4 p.m. en las fuentes del Monumento a la Revolución.
 
¡Vamos!
 

martes, mayo 07, 2013

2


Siempre me gusta contar la historia. Que nos conocimos en un curso de literatura cuando alguien que no me amó platicaba conmigo.
Repito lo de los dulces de cereza que me regalabas ‘casual’ y que tal vez ya no compras. El mensaje que te envié a tu celular: “A ver cuándo me das los besos en la realidad”.
Las dos veces que intenté que vinieras al departamento para seducirte y fallé. El beso aquel debajo de la torre de la facultad. El beso más largo en una casa a medio construir. Los poemas dichos de memoria en el Metrobús.
La espuma de la cerveza negra de aquella primera vez sentados frente a frente en un bar de mesas de madera. Yo escribiendo y vos leyéndome la vida en mis garabatos.
Tu paciencia. Tu paciencia de seguro llenaría está página.
La falta de glamour que deviene con la vida cotidiana.
Los hoteles de paso, alguno más elegante, tiendas de campaña que paramos de milagro, mi torpeza para decirte que te quedes, mi ira que persiste demasiado, contra mí, contra la humanidad.
Creo que convivir con alguien a diario, si funciona, o no, forma parte de un proceso de santificación. Pero hay tantas cosas de por medio.
Las pequeñas cosas. Tan simples como que digas que tú sí quieres seguir y yo, avergonzada de mí, camine por el pasillo blanco de este lugar alquilado que llamamos casa y me pregunte ¿por qué este hombre quiere seguir conmigo si soy tan insoportable como el mal tiempo?
La lejanía no es por el momento posible, cualquier tipo de distancia produce burbujas de desesperación en mi psique.
Aprender a distinguir la dependencia, la necesidad, de este lugar en el que tal vez, si todo sale bien, habremos aprendido eso que la gente llama incondicional.
Tu fragilidad de persona, de masa y cuerpo, me preocupa, la tan sola posibilidad de que sufras algún daño infligido por el mundo exterior o las personas.
Quizás esto era el amor y no sé cómo ordenarlo.
Cerveza fría, tus dedos golpeando un teclado en la habitación contigua, jugando o escribiendo, tu boca sacando un poco de aire en tos, tus ruidos, tu música, una llamada telefónica que parte el aire.
Quién llama, no te vayas.
Espero que cuando leas estas líneas todavía estés aquí.
El que a ti también te duela el mundo y compartir eso de las aves negras del pensamiento, pero al final tus salidas son dulces y contundentes. Sabio precoz.
La forma en que doblas el cuello como una tortuga cuando quieres poner una coma en la vida. Una pausa, un signo de puntuación.
Tu mano derecha jalándote el pelo con fruición cuando estás nervioso.
Tus gestos aparentemente inamovibles pero llenos de signos.
Es tan difícil vivir enamorada, cuando nos enseñaron que el fracaso, que el dolor.
Espero que cuando leas estas líneas todavía estés aquí, que siempre te quedes y que lo que aún nos separa se disuelva. 

domingo, mayo 05, 2013

Mi hermana


Mi hermana regresó hoy a la casa familiar

tomó un avión en sentido contrario a esta ciudad extranjera donde vivo

y cada día que pasa soy más extranjera.

 

Al verla alejarse por mi calle

mochila al hombro

con su suéter rojo

de espaldas

con su parsimonia de siempre

un sismo atravesó mi estómago.

 

Siete años lejos de nuestro patio de juegos cayeron

uno a uno

en la calle Santa María la Ribera.

 

Pasó la guerra

el día en que mi hermana se fue a jugar con la vecina

durante el toque de queda

la angustia de que    a toda costa   siempre

tenemos que cuidar al más pequeño

la fotografía con ella en brazos

en la que los hermanos le pedimos decir

lentamente la palabra ‘foco’.

 

Esta mañana que vi a mi hermana alejándose por mi calle extranjera

de mi vida extranjera

de espaldas

con su suéter rojo

cubriendo su torso ancho

con su parsimonia de siempre

crecí

crecimos

sin querer

a pesar de todo

y pensé que el magma que cuida a las muchachas como yo

crea a los hermanos

para no estar tan solos

con lo solo que es estar en el mundo

nos hace cachorros

porque sería duro crecer

duele tanto crecer

sin saber que en el fondo somos

seguiremos siendo

las niñas que salíamos juntas a pasear en bicicleta.

lunes, abril 22, 2013

Me tradujeron al alemán :D

http://www.albamagazin.de/es/e-paper-es.HTML

Página 50

Alegría

En la Feria del Libro y la Rosa


Gracias a una invitación del Periódico de Poesía UNAM estaré leyendo en voz alta este martes 22 de abril de 2013 a las 5 p.m. en la Carpa de Letras, Centro Cultural Universitario (CCU) afuera de la Sala Nezahualcóyotl.

La programación completa está aquí: http://www.cultura.unam.mx/fiesta2013/programa.php

Abrazos.

jueves, marzo 14, 2013

sábado, febrero 23, 2013

Participación en la XXXIV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería


Es un gusto estar compartiendo en esta feria.

Sábado 23 de febrero a las 8 p.m. en el salón el Caballito.
"Arquitectura corporal".

Domingo 24 de febrero a las 6 p.m. en la sala Manuel Tolsá
"Poesía para el milenio".

Por ahí nos vemos.
Gracias :)

viernes, febrero 15, 2013

Aquí en el borde cúspide



Aquí en el borde cúspide

de un bocado impuesto

ahorcada

de cabeza

tras la sangre recién cortada

dejando ir a los congelados pájaros de la mente

truena al tueste la jaula

sale del pecho el vapor nocturno

restos             cenizas

la placenta de la realidad nos escupe

tropas de hilos desanudándose para crear

caos

funambulismo: insomnio de crestas puntiagudas

fuego

fuego en la mente

gajos de culpa para tirar a la hoguera

idea de caminar descalza

acólita del aire

una oportunidad para seguir secando al sol, el futuro

construcción fantasma

vano báculo de temores

¿algo?

algo agua ha de ser garganta

sígueme         lejos

vámonos

dolor de símbolos

el desvelo sabe a voces de pasillo de hospital

encendida la autopista de la mente

vámonos a un manglar para ser seudópodos     nubes de mosquitos

algo que libere este peso péndulo del tiempo

ácidos los ojos          las campanas del viaje sideral

el punto fino para tejer lo que existe        si somos algo

o tal vez sólo el cuenco que arde

debo

tras de mí gruesas gotas

goterones de párpados en asfixia

deja en paz la cicatriz de las sogas

dice el ahorcado que pende de cabeza

y quién entra por esa puerta

por qué no nos vamos

en un denso intento por dotar de un orden material a las cosas

vámonos

la meta es irse al aire


al aire

respiración

que vienes

ven.

jueves, febrero 14, 2013

Doce

Antología de los alumnos del Taller de Creatividad de la Licenciatura en Escritura Creativa y Literatura de la Universidad del Claustro de Sor Juana que tuve el gusto de coordinar entre septiembre y octubre de 2012.
Diseño: Daniel Malpica
Corrección de estilo: Emmanuel Vizcaya y Lauri García Dueñas
Prólogo: Lauri García Dueñas

miércoles, febrero 06, 2013

33

Cuando tenía unos seis años descubrí, sentada en el sillón mullido de la sala y mirando el reloj circular que colgaba de un frontispicio, que el tiempo no vuelve atrás.

Esa idea me persiguió y persigue, cada vez con menos angustia pero sin prescindir de ella.

Haber tenido veinte años fue un estado de gracia, sobrevalorado por el sistema de consumo de bienes simbólicos en el que habitamos, pero no por ello menos delicioso. Ahora que entré sin ambages a la prolífica década de los treinta, es más, que me dispongo a cumplir “la edad de Cristo”, quiero contarles que mi vida pasó por un estado repentino y  similar, simbólicamente, a la crucifixión.

Primero, apareció la angustia material y me puse a buscar otro trabajo para completar mis ingresos actuales, buscando algo freelancer terminé casi aceptando un trabajo de 38 horas a la semana.

Por suerte, mi propia intuición y El Muchacho se encargaron de recordarme quién soy y cuáles son las prioridades en mi vida. Si tomaba ese trabajo no podría preparar bien las sesiones del taller de poesía y el de crónica, regalo del que me ha dotado la vida y labor que está muy cerca de ser ideal para una muchacha como yo que además necesita muchas horas libres para escribir, hacer promoción y producción cultural, ir a sus clases de yoga y mirar las volutas de polvo caer sobre la realidad.

Las gestiones nerviosas de cambiar mi residencia a una ciudad lejana fracasaron, en el fondo, lo sé, porque no lo deseaba.

Tampoco me fui a estudiar el doctorado a Texas, porque una vez más decidí que, por ahora, quiero seguir viviendo en México, dedicándome a aquello de lo que mi vida depende: escribir.

En segundo lugar, me dio por compararme (suena música de suspenso) con amigos y amigas que tienen mi misma edad. Entonces, empezó a ser evidente que no me he reproducido y tampoco he acumulado posesiones materiales de gran valor monetario.  Decir que he escrito varios libros, no con pretensión, sino como un hecho fáctico, me hace recordar qué he hecho durante estos últimos años. Pero la conclusión más simple y evidente es que uno no tiene por qué andarse comparando con nadie.

El arcano mayor que se repite en mis dos recientes acercamientos al tarot es el colgado. Primero me asusté, luego Javier Norambuena, a quien dedico la palabra frontispicio del primer párrafo y tantos procesos vitales de pensamiento, me aclaró que el colgado está de pronto en esa posición que provoca hacernos preguntas. Dichas preguntas están recién cortadas, como los troncos que rodean a la imagen.

De nuevo, como en el viaje de peyote durante aquel verano del 2008, cuando el desierto no me dotó de ninguna respuesta, estoy de pie frente a mis preguntas.

Y frente a una idea recurrente que he masticado en los últimos tiempos: la realidad es independiente de mi propia voluntad. No se trata de resignarme pero sí de dejar de golpear el aire a puñetazos.

Para mientras, me quedaré aquí con mi nueva decisión de tener paciencia y aceptar la suma de hechos acausales que crearon la realidad arquetípica de mi ser actual.

Y es que me gusta este estado de excepción, haber encontrado al Muchacho, por fin, luego de tanta espera vital. Abrazar la posibilidad de ver caer el polvo como un bien metafísico.

Acepto lo que hay, lo que soy y lo que tengo, a pesar de mis limitaciones, que en el fondo no lo son, porque las cosas que creemos que nos atan no nos atan nadita.

Estoy orgullosa del talento de mis amigos y del amor que me profesan las personas a quienes amo. También, sigo teniendo junto a mí las consecuencias del acto más valiente que cometí en mi vida: irme a vivir a otro país y empezar de cero.  

No está mal cumplir 33 años, aunque, la verdad, el tiempo que no vuelve atrás es el mismo cada día.