http://www.cultura.gob.sv/secultura-premio-a-ganadores-de-los-juegos-florales-2016/
¡Contenta! Mi segundo premio nacional en dos años :B
martes, diciembre 13, 2016
lunes, noviembre 28, 2016
La crónica como antídoto. La calle como espacio de intercambios.
Aquí pueden encontrar mis minicrónicas "Por la señal de la peloncita" que ganaron el tercer lugar el año pasado.
Transfronterizas. 38 poetas latinoamericanas.
Es un honor para mí aparecer publicada en "Transfronterizas. 38 poetas latinoamericanas". Ediciones Punto de Partida de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
lunes, octubre 24, 2016
jueves, octubre 20, 2016
lunes, octubre 03, 2016
América (lectura completa)
Agradezco.
Por si quieren leer el texto:
https://www.scribd.com/doc/256789584/Lauri-Garcia-Duenas-America-ed-bilingue
viernes, septiembre 30, 2016
43 poeti per Ayotzinapa
Tradujeron al italiano nuestros poemas dedicados a los muchachos desaparecidos en Ayotzinapa. Todas las ganancias del libro serán entregadas a sus padres. Seguimos exigiendo JUSTICIA.
http://www.edizioniarcoiris.it/index.php?id_product=248&controller=product
http://www.edizioniarcoiris.it/index.php?id_product=248&controller=product
sábado, septiembre 24, 2016
Deseo y Escritura
El libro de Ginn Arias Alberto Báez Munguía Rosa Guadalupe García Mónica Villalobos Manzano Eliana Zaghis se presentó ayer viernes 23 de septiembre de 2016 en Wiser Books & Coffee
Dos años después de encontrarnos en una bella, antigua y medio derruida
biblioteca de Coyoacán. La escritura existe, muchas veces atravesada
por la complicidad de animales que solo escriben y se enamoran, como
dice J.E. Eielson. Estoy contenta de acompañar la escritura de otros, de
verla encarnar, de verla desbocarse :D Que vengan más textos, que no pare el deseo.
martes, septiembre 20, 2016
jueves, septiembre 15, 2016
Nociones de patria
Desde que nació Agustín,
la palabra patria es todavía más incierta y dúctil para mí,
porque aunque tengo diez años viviendo en el extranjero, para los
mexicanos soy salvadoreña y para los salvadoreños, mexicana.
Quedé entonces en el
limbo de los desterrados y exiliados por voluntad propia, con los
afectos divididos y cada día extrañando a la mitad de mi vida,
independientemente de la geografía en que me encuentre.
Pienso en la palabra
patria y me vienen a la mente el mar Pacífico, la lengua española,
los vínculos sanguíneos y escogidos, la tierra negra, la arena,
cierta música y lo mismo una pupusa que un buen mole verde.
Cómo, ahora que soy
madre, le enseñaré a mi hijo lo que siento por un país en el que
no vivimos. He empezado, sin planearlo, mediante el lenguaje, surco
de tantos equívocos. Le canto el Poema de Amor de Roque Dalton,
versión Yolocamba Ita, y cada vez que lo hago mis ojos se vuelven
laguna viendo en Youtube a los hijos de Roque llorar, no por el poeta
sino por el cuerpo del padre desaparecido, asesinado y sin sepultura,
le canto “Canasunganana” de Exceso de equipaje, que en la
universidad no me gustaba y ahora sí. Lloro pensando en la abuela
trabajadora a la que le urge que el bebé duerma para hacer el
quehacer, como a mí. El llorar, en mi caso, es un mecanismo
descompuesto, como dice Rosario Castellanos. Últimamente, tengo el
botón de llorar en ON cuasi permanente. Hormonas, dicen.
Desde este país
diferente que es la maternidad, también le canto “El sombrero
azul”, versión Ali Primera y en mi voz quisiera que cupiera , al
menos, lo que sé del paisito desde la cruenta masacre de 1932, poder
contarle de la guerra civil, la violencia, pero también quisiera
regalarle a mi hijo una bandada de pericos extintos a las 5 p.m. o
una nieve del Pops.
De qué se trata entonces
esa sustancia incierta denominada “patria”. Antonio, uno de mis
estudiantes del taller de Poesía Vida en el reclusorio de Acapulco,
dijo que patria es lo que tú quieres que sea. De repente, una se
siente sin suelo, al menos yo me siento así a un año de haberme
mudado de ciudad, y, de pronto, me asola el vértigo por lo
desconocido o lo que me queda por construir de posibles vínculos.
Mientras esta ola de
vértigo pierde fuerza y voy cayendo en situación; la canción, mi
propio canto, la música, se ha vuelto parte de la patria fragmentada
que comparto con mi hijo.
Pronto, él conocerá a
mis padres, a mi familia, a varios de mis amigos de allá, el color
del cielo de El Salvador, la vista al volcán de San Salvador y un
poco del sabor de la comida que se vuelve patrimonio emocional en la
infancia y tendrá, al menos, dos patrias (El Salvador y México),
resquebrajadas, asoladas por circunstancias sociales extremas, pero
también como un cosmos lleno de posibilidades.
Para mientras, le sigo
cantando y, aunque supuestamente no me entienda, yo sé que me
entiende, seguiré tarareando todo lo que pueda recordarme a El
Salvador. La patria también es canto ¿Verdad?
domingo, septiembre 11, 2016
"Mi primer taller de poesía"
"Mi primer taller de poesía" empieza el lunes 3 de octubre de 2016 en Skribalia, en línea, desde cualquier país del mundo. Aquí la información: http://www.skribalia.com/course/mi-primer-taller-de-poesia/
Gracias por compartirla.
Gracias por compartirla.
lunes, septiembre 05, 2016
Maternidad posmo
Lunes
5 de septiembre de 2016
Polémico.
A mi me recomendaron que debía maternar (compartir mi sustancia
maternante con mi hijo), es decir, pasar con mi bebé los primeros
meses de su vida y dejar de trabajar, 'juelule', me dije, pero lo he
hecho, parcialmente, solo trabajo ocho horas semanales fuera de casa
(dando un taller de poesía en un reclusorio, trabajo que me cimbra y
me da alegría). Me recomendaron dedicarme a pacer cual rumiante
mamífera y dar la teta, lo he hecho, hasta donde mis fuerzas me lo
han permitido, aunque a veces el cuerpo y la psique desvelados ya no
aguantan. No soy una purista y, la verdad, cuando ya no he aguantado
el cuerpo, le he dado leche de fórmula a mi bebé, con el perdón de
las de la liga de la leche y conexas. Estoy del lado de ambas
posturas; considero que las mujeres que no quieren ser madres tienen
el derecho a no serlo y nadie debería juzgarlas por ello y las que
queremos serlo deberíamos tener también el apoyo moral de las no
madres, no su crítica jactanciosa y destructiva, un apoyo estatal y
social para pacer y dar la teta sin tener que preocuparnos por lo
económico, si así lo escogemos, o bien, se nos debería respetar la
decisión de incorporarnos poco a poco al mundo laboral según vaya
siendo nuestro deseo y deliberación, eso sí, con las suficientes
prestaciones sociales no con la incertidumbre de la flexibilidad
laboral. No creo que todas las mujeres deban ser madres ni considero
que ser mamá sea, a secas, lo más bello. Esos son cuentos de hadas
y estereotipos. Por lo menos, en mi experiencia personal, ser mamá
ha implicado que todo lo que era, sentía y creía con anterioridad
tambalease. Y mi sombra ha salido a flote con todos los poderes,
quizás porque no duermo bien y, entre dormida y despierta, he soñado
que mi marido es el rey sandía, con capa de semillas y todo, o que
Batman hecho murciélago llega a mi cuarto. No sé cuántas
depresiones post-parto llevo ya. Por lo tanto, ser mamá no es para
nada un lecho de rosas. Pero de que es hermoso y te dan ganas de ser
mejor especímen, no hay discusión.
¿Ser
mamá es algo político? ¿Tenemos que volvernos súper poderosas
para satisfacer las demandas que sobre nuestro cuerpo inflingen la
competencia capitalista laboral, como la muchacha de la foto, o
guardar el rol socializado de lo doméstico? ¿No sería mejor fundar
nuestra irrepetible maternidad en cada encuentro con el Otro
(bebé)?
Les dejo el artículo en cuestión, hablemos de qué es, en la posmodernidad semifeudal tercermundista, ser mamás o no serlo, ve chís. Y algo sé de cierto, si no fuera por todo el amor y la solidaridad que han tenido mi compañero, mi familia y mis amigos y otras mamás empáticas, ya me hubiera extinguido con mis dudas y mis desvelos.Otro gran tema: La obliteración de los padres que sí quieren ser protagonistas de la crianza y el apego a sus bebés. Porque no los toman en cuenta ni las instituciones, ni los debates, ni las feministas, ni las personas que timonean los asuntos aparentemente dicotómicos mamá-bebé y se olvidan de la tríada papá-mamá-bebé.
Y vos, qué pensás.
Les dejo el artículo en cuestión, hablemos de qué es, en la posmodernidad semifeudal tercermundista, ser mamás o no serlo, ve chís. Y algo sé de cierto, si no fuera por todo el amor y la solidaridad que han tenido mi compañero, mi familia y mis amigos y otras mamás empáticas, ya me hubiera extinguido con mis dudas y mis desvelos.Otro gran tema: La obliteración de los padres que sí quieren ser protagonistas de la crianza y el apego a sus bebés. Porque no los toman en cuenta ni las instituciones, ni los debates, ni las feministas, ni las personas que timonean los asuntos aparentemente dicotómicos mamá-bebé y se olvidan de la tríada papá-mamá-bebé.
Y vos, qué pensás.
domingo, agosto 21, 2016
Retrasan tomografía y atención urgente a paciente del ISSSTE en Acapulco
Acapulco, México. Sábado 20 de agosto
de 2016.
Emma Ramos Peña de 75
años, maestra jubilada de primaria, se despertó el jueves 18 de
agosto con la pierna izquierda dormida, sin poder caminar y sin saber
que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado (ISSSTE) de Acapulco la dejaría, al menos
cuatro días, sin realizarle una tomografía urgente para saber su
estado de salud y de la embolia que sufrió en su pierna izquierda.
Dicho examen médico
tiene un costo en el sector privado de entre 2800 y 6000 pesos.
La historia es la
siguiente y no es muy distinta, lamentablemente, a la de muchos
derecho habientes a los que el ISSSTE trata, negligentemente, a
diario.
Emma acudió al Centro
Médico (privado) de Acapulco donde el doctor Rafael Zavaleta le
recomienda una tomografía urgente (TAC de cráneo, simple y
contrastado con interpretación) para conocer su estado de salud y,
estando asegurada, le sugiere atenderse en el ISSSTE, ella y su
familia se dirigen a Urgencias de esta entidad, ubicada en la avenida
Ruiz Cortines 124 de la Colonia Alta Progreso C.P. 39610.
Emma tiene diabetes,
además se dispara su presión alta y sus niveles de glucosa, sin
contar con que presenta el colesterol y los triglicéridos altos. La
afectada compra una caja de pastillas de al menos 400 pesos, de
nombre Nimotop, pues el ISSSTE no tiene en su haber.
Empiezan a darle largas y
todo el viernes 19 de agosto no le realizan la tomografía, por lo
que su hijo, Ulises Ríos Ramos, esa tarde, encara al Dr. Roque,
encargado del turno de Urgencias y al subdirector Manzano. Los
galenos aducen que la máquina para el TAC está descompuesta y el
subdirector sugiere “sufragar” el examen y el traslado de la
paciente, pero les informan que, supuestamente, la máquina del
hospital privado Santa Lucía, donde intentarían sufragar el examen,
coincidentemente, también está descompuesta.
Sin embargo, ese día el
subdirector descubrió que los médicos desacataron la bitácora de
la paciente al no realizarle el examen.
El sábado al mediodía
se les indica a los familiares que ellos cubran con el gasto de ese
examen médico en el sector privado y luego el ISSSTE lo sufragaría,
empieza el papeleo, pero la negligencia continúa ya que la señora
Emma ya había desayunado y el examen necesita que el paciente esté
en ayunas.
La doctora de turno
intenta mandar a la señora a su casa, sin realizar el examen,
tratando de convencer a los familiares que ella está bien y que no
es tan grave su situación. Pero su hijo, Hoguer Elvis Ríos Ramos,
no cede y no permite que su madre sea sacada del Seguro. La doctora
de turno intenta convencer a los familiares de que la señora Emma
está bien, pero desde el principio, los galenos aseguraron que el
examen era urgente.
El personal médico ha
pospuesto el asunto al lunes 22 de agosto, afectando y poniendo en
riesgo la salud de Emma Ramos Peña, quien sigue en Urgencias.
viernes, agosto 05, 2016
Ecología y Libertad
“El infierno son los
demás”, dice Jean Paul Sartre al final de su libro “A puerta
cerrada”. Yo no estoy del todo segura de que así sea, aunque a
veces lo piense. Lo cierto es que ir al encuentro con el Otro es
complejo y desgarrador, aunque en algunas ocasiones otorgue frutos
resplandescientes.
El mundo se está cayendo
a pedazos, se están desmoronando los Estado Nación, el entorno
natural es cada vez más reducido, se están extinguiendo hasta las
conchas del mar y las abejas, lo sabemos, pero la soberbia personal y
social impide a muchos hacer hasta la más mínima cosa por el Otro
desconocido: preocuparnos por el destino de nuestros desechos
sólidos, vigilar el propio consumo, utilizar adecuadamente el
recurso energético y, en Acapulco, o donde leas esto: no tirar la
basura y las latas de cerveza a tu paso.
Lo he visto, te terminás
tu agua fresca y aventás tu plastiquito con todo y popote a uno de
los arroyos de la colonia donde vivo. Parece que no hubiera mañana,
que el futuro fuese una abstracción demasiado lejana.
Podríamos, por ejemplo, empezar por no devastar el entorno inmediato, natural y social. La gente no pone atención ni siquiera por donde camina, se pasa llevando al Otro transeúnte, literalmente y en metáfora. Parece que está suspendida la mirada hacia lo que no es individual, consumible o autocomplaciente.
Podríamos, por ejemplo, empezar por no devastar el entorno inmediato, natural y social. La gente no pone atención ni siquiera por donde camina, se pasa llevando al Otro transeúnte, literalmente y en metáfora. Parece que está suspendida la mirada hacia lo que no es individual, consumible o autocomplaciente.
Por ejemplo, podríamos
ir hacia nuestro productores, México tiene las verduras, frutas,
cereales y materias primas para reactivar el autoconsumo, habría que
consumir aquellos productos que vienen de nuestros alrededores, de
pequeños productores y distribuidores.
Pero sobre todo podríamos
pensar en una ecología de la convivencia, todavía me pregunto qué
ocurre en el pensamiento de las personas que tocan el cláxon como
degenerados o esparcen ruido mediante enormes bocinas destruyendo
tantos sistemas auditivos ajenos, tampoco comprendo a las personas
que utilizan el transporte público y miran al cristal para no dar el
asiento a ancianos, mujeres embarazadas o con niños. Estos
aparentemente insignificantes usos y costumbres esconden la polusión
no solo del medio ambiente sino del alma y el espíritu. No quiero
colocarme como juez retórica de todas estás prácticas, porque ante
todo, cuando decimos que hay que revisar la ecología de la
convivencia o los patrones de consumo nadie queda impune.
El periodista argentino
Martín Caparrós acusaba a nuestra generación de estar obsesionados
con la ecología y la revolución verde, el andar en bici, los
huertos urbanos, etc. a lo cual le interpelé que su generación no
logró cambiar la injusta redistribución de los recursos ni
concretar una revolución social coherente, representativa e
incluyente por lo que no es de extrañar que muchos de mi generación
optaran por afincarse en la lucha por los recursos naturales y otras
acciones sociales menos beligerantes que las anteriores.
En medio de todo este
espasmo, el sujeto individualista que nos heredó la revolución
industrial y el capitalismo, infatuado de sí, queriendo comprar
cosas que le den placer inmediato o satisfagan sus necesidades
creadas, mirando el brillo de las pantallas electrónicas sin
importar que del otro lado esté, en carne y hueso, otro ser humano,
como esas parejas que salen a bares o restaurantes pero no se miran,
porque miran a su celular.
Asolados por la
violencia, la pobreza, el crimen, la flexibilidad laboral o el
desempleo, en pleno declive de la antes llamada clase media; el
sujeto puede ser privado de su libertad como en el libro “A puerta
cerrada” y no solo de la libertad de poder vivir en un entorno
promisorio, natural y justo, sino, en efecto, privado de su derecho
de circular en el afuera social. En Acapulco, hay al menos 2200
personas en el Centro Regional de Readaptación Social (CERESO) de
los cuales la mayoría no recibe visitas.
Me lo decía una de mis
estudiantes del taller de poesía en este lugar, Alejandra, mediante
la analogía conocida del pájaro enjaulado, aduciendo de que fue
privada de lo más importante que poseía como ser humano, este
afuera derruido en el que ahora nos encontramos. “La libertad es un
sueño de verdad”, me dice Berenice, otra mujer de 39 años, presa
desde hace 15 años.
Y los que estamos de este
lado no solemos pensar qué ocurre en las cárceles de nuestras
sociedades violentas, porque a pesar de los crímenes que hayan
cometido los sujetos ahí recluidos, no es plausible que vivan
hacinados, consumiendo comida de calidad dudosa, sin respeto a sus
procesos jurídicos y a merced de abusos de jueces, policías y
custodios.
Entonces, en el apotegma
“el infierno son los demás” de Sartre subyace la incapacidad del
sujeto moderno y posmoderno de ir hacia su semejante, de pensar en el
Otro desconocido y múltiple con el que compartimos el entorno
natural y social, ambos en debacle por hacer del individualismo la
meca de la cultura occidental.
Mi propuesta sería
practicar una ecología de la convivencia, no solo siguiendo las
recomendaciones repetidas por los ecologistas hacia el afuera, sino
revisando las prácticas micropolíticas y microsociales de cada uno
de nosotros, para ver si no estamos siendo despótas con nuestro
entorno o semejantes; reconocer que el infierno es uno mismo si solo
vivimos para saciarnos nosotros o a nuestro pequeño entorno
familiar, a veces ni siquiera para él, conviviendo sin mirarnos,
pasando por encima del otro si es necesario, en el autobús, en el
trabajo, en la vida, para alcanzar fines mezquinos,
autocomplacientes, efímeros y radicalmente injustos.
Y esto también nos
incumbe a nosotros los creadores que no formamos un núcleo menos
voraz que la sociedad en general. No debemos multiplicar la sinrazón
de la injusticia, la corrupción y el desinterés por el Otro
conocido o ausente. Hay un afuera que se consume por la negligencia
de nuestra especie, una serie de libertades extinguidas, sujetos
recluidos en pésimas condiciones físicas y humanas y un ejército
de personas preocupadas por consumir y autocomplacerse mientras miran
su parpadeante teléfono celular la mayor parte del día. Qué
haremos los creadores al respecto, cómo colaboraremos en impulsar
una ética de la convivencia social, de la solidaridad fáctica, no
solo en palabras, son algunas de las preguntas que dejo en la mesa.
Lauri García Dueñas
Domingo 17 de julio de
2016, Colonia Libertadores, Acapulco de Juárez, México.
Primer
Festival de Poesía “Avispero”. Chilpancingo, Guerrero, México.
Del 22 al 24 de julio de 2016.
jueves, agosto 04, 2016
miércoles, junio 08, 2016
El lenguaje que choca consigo mismo
En el número 215 de la revista Tierra Adentro, México; escribo la reseña "El lenguaje que choca consigo mismo" sobre el poemario "Mi nunca jamás", Editorial Cuadrivio, de David Meza.
http://www.tierraadentro.cultura.gob.mx/resenas/el-lenguaje-que-choca-consigo-mismo/
http://www.tierraadentro.cultura.gob.mx/resenas/el-lenguaje-que-choca-consigo-mismo/
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