martes, julio 28, 2009

Tres de corazones


Ayer, saliendo de mis clases de manejo, me encontré una carta en la parada de autobuses de la 30b, estaba boca abajo, polvosa y desteñida. La recogí, ante la mirada asombrada de los transeúntes y al darle vuelta me di cuenta que era el tres de corazones. Baraja inglesa. Como soy bastante inconforme me dije: yo quiero un as de corazones. No quiero tres corazones. Porque me sonaba a triángulos amorosos siniestros. A estas alturas, quiero un amor puro y transparente.

Dice un amigo que estudió letras clásicas que todas las tragedias empiezan cuando se le pregunta algo al oráculo, es decir, que uno no debe andarse leyendo las cartas del tarot, ni esas cosas, porque se predispone. En cambio, Miriam cree que las cartas son solo un espejo de lo que uno trae adentro, y que sirven para "mirarte la espalda de las emociones" cuando normalmente no se puede.
De más estaría contar acá la historia de Karla, la maga con olor a mezcal barato, que en dos ocasiones ca(u)suales me leyó las cartas en Coyoacán. La segunda falló, la primera no.

Anoche, al llegar a mi casa corté con unas tijeras la carta e hice de mis tres corazones uno solo.

Espero no haber alterado mucho mi destino, o más bien reafirmar que aunque creo en el azar también confío en el libre albedrío de las personas. Y que el futuro, se construye a fuerza de voluntad.

Hoy, consulté al hijo de una maga, que crió a sus hijos con el dinero que ganaba leyendo el tarot. Por cierto, ¿se acuerdan que fui un arlequin de carnaval y que regalé cartas en nuestro evento megafónico? Bueno, solo era para recordarles lo mucho que me inquieta la fortuna. Punto y aparte, el hijo de la maga me dijo lo siguiente:

Tres de corazones: "Los naipes de corazones, se refieren a los aspectos afectivos, amorosos y pasionales, y a los distintos estados emocionales presentes y futuros. Tres: El símbolo de este naipe es positivo a nivel personal, puesto que anuncia progresos en un asunto o proyecto que se preveía difícil, así como la llegada de una etapa de gran creatividad, que podría compartirse con una persona estimada. Si el tres de corazones aparece al revés augura la finalización de un período difícil".

¿Capichi?

Y mi as de corazones, el que hice a tijerazos por inconforme, significa que llegan noticias esperadas (llegaron) y que tengo que hacer un mayor esfuerzo por lograr mi estabilidad financiera (obvio). En eso andamos.

¿Ustedes, qué piensan? ¿Existe la fortuna?
Por mi parte, no sé, pero me gustó encontrarme esa carta.

2 comentarios:

nicolececilia dijo...

encontrarse tesoros y destinos en la calle es un gran regalo del azar. y uno tiene derecho a modificar el propio destino, aunque sea con tijeras. si no, para ¿qué estaríamos en la vida, luchando el diario vivir?

María Tabares dijo...

Es de valientes la fortuna, de valientes como tú, por ejemplo, que se atreven sin temor o con él, eso no importa, a recoger la carta del suelo y a hacerla propia. Quien así mira, se expone y se escudriña, siempre encuentra uno y muchos corazones en la vía de su vida y muchas monedas de oro escondidas en las esquinas, junto a las alcantarillas y en los alfeizares de las ventanas.
Siempre, siempre, aunque a veces no lo parezca, el destino está a su favor.